El programa Córdoba Ciencia Productiva, impulsado por el gobierno de Córdoba y encabezado por Martín Llaryora, cerró su primera convocatoria con 487 proyectos presentados, una cifra que refleja el crecimiento del sistema científico-tecnológico y su vinculación con el desarrollo productivo provincial.
La iniciativa busca financiar proyectos de investigación aplicada, desarrollo tecnológico e innovación (I+D+i), con el objetivo de conectar a universidades, centros de investigación y empresas con las demandas concretas del entramado productivo.
De acuerdo con los datos oficiales, las propuestas se distribuyen en tres líneas principales: 396 proyectos en investigación aplicada, 54 en innovación pública y 37 en innovación productiva. Este volumen evidencia un fuerte interés por parte de la comunidad científica y del sector privado en participar de una agenda orientada a generar soluciones concretas.
El programa contempla aportes no reembolsables que van desde los 5 millones hasta los 60 millones de pesos, lo que permite financiar iniciativas con impacto en sectores estratégicos como la bioeconomía, la salud, la biotecnología y las tecnologías avanzadas, incluyendo inteligencia artificial, robótica y nanotecnología.

Uno de los aspectos centrales de Córdoba Ciencia Productiva es su enfoque en la articulación público-privada, donde el sector productivo no solo participa en la identificación de desafíos, sino también en el cofinanciamiento de los proyectos. Esta dinámica fortalece la viabilidad de las propuestas y asegura que estén alineadas con las necesidades reales de la economía.
En ese marco, los proyectos presentados involucran a instituciones clave del sistema científico argentino como CONICET, INTA, INTI y CONAE, además de universidades radicadas en la provincia y organismos como el CEPROCOR.
La diversidad de iniciativas también refleja una amplia base de capacidades tecnológicas con potencial para impulsar procesos de transferencia de conocimiento, desarrollo industrial y generación de valor agregado. Este enfoque apunta a consolidar un ecosistema más integrado, capaz de responder a los desafíos actuales y proyectar nuevas oportunidades de crecimiento.
El programa, lanzado en octubre pasado, se inscribe dentro de una estrategia provincial orientada a posicionar a la ciencia y la tecnología como motores del desarrollo. En este sentido, promueve un modelo de innovación abierta, donde la cooperación entre distintos actores resulta clave para acelerar procesos y potenciar resultados.

Tras el cierre de la convocatoria, los proyectos ingresan ahora en una etapa de evaluación externa, en la que serán analizados según su calidad, factibilidad, grado de innovación e impacto esperado. Este proceso permitirá seleccionar aquellas iniciativas con mayor potencial para mejorar la competitividad, diversificar la matriz productiva y contribuir al desarrollo sostenible.
Con este avance, Córdoba refuerza su apuesta por un modelo basado en el conocimiento, donde la integración entre ciencia, producción y Estado se presenta como un eje central para generar empleo calificado, impulsar la innovación y fortalecer la economía provincial en el mediano y largo plazo.