La startup argentina PUMA, especializada en monitoreo ambiental y gestión de datos agrícolas, anunció su fusión con la estadounidense Regrow Ag, en una operación concretada tras varios meses de negociaciones iniciadas en octubre pasado. La integración, comunicada por ambas compañías, da origen a una estructura global orientada a desarrollar un sistema unificado de gestión de cadenas de suministro agrícolas, con foco en sostenibilidad, trazabilidad y cumplimiento regulatorio, en un contexto de creciente presión climática y normativa sobre la industria alimentaria.
El acuerdo representa un paso estratégico tanto para la expansión internacional de la tecnología desarrollada en la Argentina como para la consolidación de soluciones integradas dentro del ecosistema agtech. Según informaron las empresas, el objetivo es resolver uno de los principales desafíos actuales del sector: la fragmentación de los sistemas de gestión, que genera inconsistencias en los datos, duplicación de procesos y mayores riesgos frente a auditorías y regulaciones.
La nueva compañía combinará la infraestructura científica y tecnológica de Regrow con la experiencia operativa en campo de PUMA en América Latina, especialmente en la interacción directa con productores y en la captura de datos en campo. Esta integración permitirá construir una arquitectura de datos unificada que abarque tanto agricultura como ganadería en distintas regiones productivas del mundo.
En un escenario donde las exigencias regulatorias son cada vez más estrictas y la volatilidad climática incrementa la incertidumbre, las empresas sostienen que contar con sistemas integrados es clave para garantizar la sostenibilidad del abastecimiento. En ese sentido, la plataforma buscará ofrecer herramientas para certificar commodities regenerativos, gestionar emisiones de carbono —incluyendo las de Alcance 3— y cumplir con estándares internacionales como EUDR, ISCC y 2BSvs.
“Esta fusión se trata de crear un estándar empresarial unificado para el abastecimiento preparado para el futuro”, afirmó Anastasia Volkova, CEO de Regrow Ag. La ejecutiva subrayó que las compañías que dependen de cadenas agrícolas globales ya no pueden operar con sistemas aislados, sino que necesitan integrar sus estrategias de abastecimiento y sostenibilidad en una única plataforma.

Desde el lado argentino, la operación también implica un reconocimiento al desarrollo tecnológico local. María Inés Di Nápoli, fundadora y CEO de PUMA, destacó el alcance que adquiere la empresa a partir de esta integración. Según consignó La Nación, la ejecutiva señaló: “Unir fuerzas con Regrow nos permite ampliar el impacto de nuestra inteligencia local mientras preservamos la confiable ‘experiencia PUMA’ para nuestros socios regionales”.
Como parte del acuerdo, Di Nápoli asumirá el rol de Chief Strategy Officer dentro de la nueva estructura, lo que refuerza el peso estratégico de América Latina en la compañía combinada. Su incorporación al equipo ejecutivo global también refleja la importancia que adquiere el conocimiento territorial en el diseño de soluciones tecnológicas escalables.
Uno de los ejes centrales de la fusión es la complementariedad entre ambas empresas. Mientras Regrow aporta su capacidad científica, modelos de análisis y presencia internacional, PUMA suma su experiencia en el trabajo con productores, especialmente en la recolección de datos primarios y su validación en campo.
Según explicó Di Nápoli en diálogo con La Nación, el interés de la firma estadounidense surgió a partir del enfoque desarrollado por la startup argentina. “Nuestra génesis tiene mucho que ver con los productores: con conocerlos profundamente, entender la dificultad en la captura de datos y transformar esos datos en soluciones concretas”, afirmó.
La ejecutiva también destacó el valor de la tecnología desarrollada localmente: “Desarrollamos tecnología que fue muy valorada por el equipo de Regrow”. En particular, mencionó herramientas vinculadas al cálculo de huella de carbono y a la generación de datos confiables, un aspecto clave en mercados que demandan cada vez mayor transparencia.
En ese sentido, remarcó que uno de los diferenciales de PUMA es la calidad de la información generada: “Ponemos en valor los datos reales, no datos por defecto”. Esta capacidad resulta fundamental para garantizar trazabilidad, credibilidad y validez en los procesos de certificación y reporte.
La integración permitirá escalar estos desarrollos a nivel global, combinándolos con modelos científicos avanzados y sistemas de monitoreo, reporte y verificación. El resultado esperado es una plataforma capaz de conectar los datos de campo con decisiones estratégicas, facilitando una gestión integral del riesgo y mejorando la resiliencia de las cadenas de suministro.
El acuerdo entre PUMA y Regrow Ag se inscribe en una tendencia más amplia dentro del sector agtech, donde la integración de soluciones digitales cobra protagonismo frente a la creciente complejidad del entorno operativo. La demanda de transparencia por parte de consumidores, reguladores e inversores impulsa la adopción de tecnologías que permitan monitorear y validar prácticas sostenibles.
En este contexto, la fragmentación de los sistemas de información aparece como uno de los principales obstáculos. Muchas empresas gestionan el abastecimiento, la trazabilidad y los reportes de emisiones a través de plataformas desconectadas, lo que dificulta la consolidación de datos y aumenta los costos operativos.
“La industria necesita un estándar”, sostuvo Di Nápoli, según publicó La Nación. “Los clientes necesitan un producto que les permita hacer un solo reporte integrado, no reportes fragmentados”, agregó, al describir el problema estructural que busca resolver la nueva compañía.
La creación de una plataforma unificada apunta precisamente a superar estas limitaciones, ofreciendo un sistema integral que permita a las empresas gestionar de manera coordinada todos los aspectos de su cadena de suministro agrícola.
De cara a la implementación, las compañías indicaron que la integración será progresiva. Durante esta etapa, la plataforma continuará operando bajo la modalidad “PUMA by Regrow”, lo que permitirá mantener la continuidad del servicio para los clientes actuales.
“Los clientes van a seguir utilizando la plataforma del modo en que lo hacen hoy”, explicó Di Nápoli a La Nación, al tiempo que destacó que el equipo y la tecnología desarrollados en la Argentina fueron altamente valorados en el proceso de fusión.
Para la ejecutiva, el acuerdo no solo representa un crecimiento en escala global, sino también la concreción de un objetivo estratégico de largo plazo. “Era la posibilidad de crear un estándar global… ahora lo estamos haciendo juntos”, concluyó.
La operación marca un nuevo capítulo en la internacionalización de la tecnología agrícola argentina y consolida la presencia de América Latina en el desarrollo de soluciones innovadoras para un sector clave de la economía global. En un contexto de transformación acelerada, la integración entre PUMA y Regrow Ag refleja el avance hacia modelos más integrados, basados en datos y orientados a la sostenibilidad.