La cementera Loma Negra cambió su estructura accionaria este lunes tras completarse en São Paulo el proceso de reestructuración judicial de deuda de InterCement, lo que permitió el ingreso de nuevos inversores —LATCEM, Redwood Capital Management y Moneda–Patria Investments— junto a un aporte de capital de US$ 110 millones, clave para estabilizar las finanzas y relanzar el crecimiento del grupo.
La operación marca un punto de inflexión para la compañía, que arrastraba años de presión financiera. Con la implementación definitiva del plan aprobado por la justicia brasileña, los nuevos accionistas pasaron a ocupar una posición central en el capital, mientras que InterCement continuará como accionista mayoritario de Loma Negra en Argentina.
El refuerzo de capital apunta a consolidar la solidez financiera, impulsar inversiones en mantenimiento y mejorar la eficiencia operativa. Según la compañía, estos recursos permitirán recuperar niveles de productividad y fortalecer la atención al mercado en un contexto regional que busca recomponer la actividad.

En paralelo, se definió una nueva conducción. Marcelo Mindlin asumió como presidente de InterCement y de Loma Negra, mientras que Sergio Faifman fue ratificado como CEO, lo que garantiza continuidad en la gestión. “Hoy la compañía cuenta con una estructura de capital sólida que le permitirá enfocarse en el crecimiento”, afirmó Mindlin, y destacó que se abre una etapa con visión de largo plazo.
Desde el lado de los inversores, también remarcaron el potencial del negocio. Los Co-CIOs de Redwood Capital Management, Ruben Kliksberg y Sean Mulroy, señalaron que la operación representa una oportunidad para participar en la recuperación empresarial de una compañía con fuerte presencia en Argentina y Brasil. En la misma línea, Fernando Tisné, socio de Moneda–Patria Investments, subrayó que la transacción permite dejar atrás una etapa compleja y avanzar con una base accionaria estable.
Como parte del acuerdo, toda la deuda fue reestructurada con vencimiento en 2031, una tasa del 6,75% en dólares y sin compromisos de pago en los próximos cinco años. Este esquema despeja el horizonte financiero inmediato y otorga margen para ejecutar planes de expansión.
Con este nuevo escenario, InterCement busca recuperar competitividad y retomar protagonismo en la industria cementera regional, apoyada en una estructura más equilibrada y en inversores con horizonte de largo plazo, según consignó Forbes.