El exgobernador de Neuquén, Jorge Sapag, presentó el libro “Vaca Muerta, Tesoro y Faro para la Argentina” en el Museo Fernández Blanco, donde repasó el origen, la evolución y las perspectivas del principal desarrollo energético del país. El evento se realizó en la Ciudad de Buenos Aires y reunió a referentes del sector para analizar por qué el yacimiento se consolidó como motor del crecimiento económico y pieza clave para la soberanía energética y el perfil exportador argentino.
La obra propone un recorrido que combina la experiencia personal del autor con una reconstrucción de las decisiones políticas que permitieron transformar los recursos no convencionales en una política pública sostenida. Durante la presentación, Sapag compartió panel con Marcos Bulgheroni y el consultor Daniel Gerold, bajo la moderación de Nicolás Gandini, y con la presencia del actual gobernador neuquino, Rolando Figueroa.
En su exposición, Sapag recordó el contexto adverso en el que comenzó a gestarse el desarrollo de Vaca Muerta, marcado por la declinación de los yacimientos convencionales. “Nos dicen ese año: ‘muchachos, arréglense. La declinación de los yacimientos convencionales ahora es problema de ustedes. Vean qué hacen’”, rememoró el exmandatario, al describir el punto de partida que llevó a la provincia a asumir un rol activo en la búsqueda de soluciones.

Ese escenario derivó en la sanción de un marco normativo específico que facilitó la llegada de inversiones de gran escala. Sapag destacó la importancia de la ley provincial 2867, vinculada al desarrollo de Loma Campana, al señalar que “fue clave porque se convirtió en el primer desarrollo no convencional. Yo lo llamo la campana de largada de Vaca Muerta”. Según el autor, ese hito marcó el inicio de una transformación estructural en la matriz energética argentina.
El exgobernador también hizo hincapié en la capacidad de resiliencia del sector para sostener su crecimiento pese a las dificultades macroeconómicas. “Vaca Muerta nació a pesar de una macroeconomía calamitosa y desquiciada. Su desarrollo es fruto del trabajo, la decisión y el coraje de miles de hombres y mujeres que abrazaron este desafío”, afirmó, al subrayar el rol del capital humano y el compromiso empresarial.
A su turno, Bulgheroni destacó la posición estratégica alcanzada por la formación en el escenario internacional. “No hay otro en el mundo, salvo Canadá, pero que es muy muy pequeño, que tenga la dimensión, la importancia y la madurez que tiene Vaca Muerta por fuera de los Estados Unidos”, aseguró. El directivo remarcó que el desafío actual es consolidar la competitividad global, en particular en el segmento del gas natural licuado, donde Argentina busca posicionarse como proveedor relevante.

En esa línea, sostuvo que el desarrollo debe orientarse a generar condiciones para competir con mercados internacionales consolidados. “Pudimos hacer un buen negocio razonable, competitivo, porque al final del día tiene que ver con poder competir con Estados Unidos”, agregó.
Por su parte, Gerold analizó el impacto económico del shale en la provincia de Neuquén, al señalar que “el 85% de recursos de la provincia de Neuquén son propios”. Según explicó, esta característica otorga un nivel de autonomía financiera poco frecuente en el país y permite reducir la dependencia de la coparticipación federal.
El consultor definió el proceso como “una historia rara de éxito que a veces no es muy conocida… una historia de éxito en un país que está lleno de fracasos”, en referencia al contraste entre el desempeño del sector energético y las dificultades estructurales de la economía argentina.
Finalmente, el debate incluyó una advertencia sobre la necesidad crítica de infraestructura para sostener el crecimiento. Sapag recordó discusiones clave de los primeros años del desarrollo y señaló que la construcción de ductos es imprescindible para evitar cuellos de botella. “Si no hacemos ductos es como el tema de los ferrocarriles en el 1900… Sin ductos no tenemos destino para el gas y para el petróleo”, concluyó.
El libro se presenta así como una síntesis del camino recorrido y una hoja de ruta hacia el futuro, en un contexto donde Vaca Muerta aparece como uno de los principales activos estratégicos de la Argentina.