La petrolera Tecpetrol avanza con el desarrollo de Los Toldos II Este en Vaca Muerta, un proyecto de petróleo no convencional que involucra a más de 700 empresas nacionales, con una inversión inicial de 2.400 millones de dólares. La iniciativa, ubicada en el norte de la provincia de Neuquén, apunta a alcanzar una producción de 70.000 barriles diarios hacia 2027 y consolida el papel del entramado industrial argentino en el crecimiento del sector energético.
El emprendimiento se desarrolla en un área de 78 kilómetros cuadrados, a unos 30 kilómetros de Rincón de los Sauces, y contempla la construcción de una planta de procesamiento, ductos e infraestructura complementaria. En su etapa de mayor actividad, se estima que generará empleo para unas 3.000 personas, con impacto directo en las economías regionales.
Desde la compañía destacan que el proyecto no solo apunta a incrementar la producción de hidrocarburos, sino también a fortalecer la cadena de valor local. “Necesitamos de la gente preparada, de los recursos y del entusiasmo de las nuevas generaciones para llevar adelante Los Toldos II Este, que es un proyecto país”, afirmó Ricardo Ferreiro, presidente de Exploración y Producción.

El despliegue de proveedores nacionales no es nuevo en la estrategia de la empresa. El antecedente más relevante es Fortín de Piedra, el desarrollo gasífero que Tecpetrol puso en marcha en 2017 y que, en apenas 18 meses, logró iniciar operaciones con la participación de más de 1.000 compañías locales, en su mayoría pymes. Actualmente, ese yacimiento aporta cerca del 15% del gas que se consume en el país.
Ese modelo se replica en Los Toldos II Este. Empresas de distintos rubros —desde construcción hasta telecomunicaciones— participan activamente en las distintas etapas del proyecto. Para muchas de ellas, se trata de una oportunidad de crecimiento, innovación y consolidación empresarial.
Es el caso de una firma especializada en estructuras de hormigón para la industria Oil & Gas, que logró expandir su capacidad productiva a partir de su vínculo con la petrolera. Según explicaron desde la compañía, la continuidad de los contratos permitió sostener inversiones, profesionalizar procesos y responder a estándares técnicos exigentes.
En la misma línea, proveedores tecnológicos locales también enfrentan nuevos desafíos. La integración de sistemas de comunicación en un proyecto de gran escala implicó ampliar infraestructura tecnológica y adaptar capacidades operativas. “El proyecto impactó en el desarrollo de nuestra empresa, sobre todo en el desafío de integrar las comunicaciones con Techint y la cantidad de equipos que necesitamos”, señaló Baltasar Cesetti, referente de una firma neuquina del sector.
El desarrollo de Los Toldos II Este también se apoya en la articulación con otras compañías del Grupo Techint. La constructora Techint E&C lidera las obras de infraestructura, mientras que Tenaris provee tubos de acero y servicios asociados a la terminación de pozos. Esta integración permite optimizar procesos, reducir costos y mejorar la eficiencia operativa en cada fase del proyecto.

En términos operativos, la iniciativa incorpora avances significativos. Los tiempos de perforación se redujeron de 30 a 14 días, mientras que las etapas de fractura pasaron de cuatro a trece por jornada. Estos indicadores reflejan un salto en productividad, posicionando al desarrollo en niveles competitivos a escala internacional.
Ricardo Markous, CEO de Tecpetrol, subrayó la magnitud del proyecto al compararlo con experiencias previas. “Los Toldos II Este va a ser el proyecto más grande de Tecpetrol en petróleo no convencional; un segundo Fortín de Piedra”, sostuvo. Además, remarcó el rol de las pymes en todo el proceso productivo: “Vaca Muerta es una realidad porque hubo un entramado industrial que permitió hacer estas inversiones”.
El crecimiento de la producción plantea también desafíos logísticos. Para acompañar la expansión, la empresa participa en distintos proyectos de infraestructura energética destinados a evacuar el crudo. Entre ellos se destaca Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que permitirá exportar petróleo a través de Punta Colorada.
A su vez, se suman ampliaciones en sistemas de transporte como Oldelval y Duplicar Norte, que incrementarán la capacidad de traslado hacia refinerías y mercados externos. Estas obras son clave para sostener el ritmo de crecimiento y mejorar la competitividad del sector energético argentino.
Actualmente, Tecpetrol ya cuenta con una producción de gas consolidada, que alcanza los 24 millones de metros cúbicos diarios en invierno y 18 millones en verano. La incorporación de Los Toldos II Este amplía su perfil hacia el petróleo, diversificando su matriz productiva dentro del desarrollo no convencional.
El avance de este tipo de proyectos refuerza el rol de Vaca Muerta como uno de los principales motores de la economía argentina. La combinación de recursos naturales, inversión privada y capacidad industrial local genera un efecto multiplicador en empleo, actividad económica y exportaciones.
En este contexto, la participación de empresas nacionales resulta estratégica. No solo por su conocimiento del territorio y la logística, sino también por su capacidad para adaptarse a estándares internacionales y sostener el crecimiento sostenido del sector.
“El desarrollo no depende solo del recurso, sino de la capacidad industrial y operativa que permite llevarlo adelante”, coincidieron desde la compañía. En esa línea, Los Toldos II Este aparece como una nueva prueba de ese modelo productivo.
De cara a los próximos años, la expectativa es que el proyecto contribuya a consolidar la producción de petróleo no convencional y a posicionar a la Argentina como un proveedor relevante en el mercado energético global.
“Vaca Muerta es una realidad y va a seguir creciendo, y va a ser un orgullo para Tecpetrol y para toda la Argentina”, concluyó Markous.