La provincia de Santa Fe desembarcó esta semana en San Juan con una misión comercial integrada por unas cien empresas que buscan posicionarse como proveedoras de la industria minera argentina, en un contexto donde el gobierno provincial intenta abrir nuevos mercados frente a la caída del consumo y la retracción de la actividad industrial. La comitiva está encabezada por el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, quien destacó el potencial del entramado productivo santafesino para abastecer proyectos vinculados a la minería, el petróleo y el gas.
La misión reúne a 20 empresas que participan dentro del stand institucional de Santa Fe, otras 20 que asisten de forma independiente y alrededor de 60 firmas que viajaron para establecer vínculos comerciales y generar oportunidades de negocios. También forman parte de la delegación el secretario de Industria, Guillermo Decani, y el director provincial del área, Pablo Bonetto, quienes coordinan la mesa de gas, minería y petróleo santafesina.
Además, el gobernador Maximiliano Pullaro tenía previsto sumarse este jueves a las actividades en territorio sanjuanino, donde participará de un encuentro de la mesa federal minera junto a representantes de otras provincias.
Puccini remarcó que Santa Fe busca insertarse en un sector que proyecta inversiones millonarias para los próximos años y sostuvo que la provincia cuenta con ventajas competitivas para transformarse en un proveedor estratégico de la actividad extractiva.
“Somos también el cerebro de la industria nacional. Santa Fe viene con 14 universidades, viene con 30 centros de innovación, viene con polos tecnológicos, venimos con los puertos”, afirmó el ministro durante la misión comercial. Según explicó, el objetivo es ofrecer valor agregado en áreas como la logística, la metalmecánica pesada y los servicios destinados a los campamentos mineros.
La estrategia provincial apunta a diversificar mercados en medio de una situación económica compleja para la industria y el comercio. En ese sentido, Puccini trazó un diagnóstico preocupante sobre el presente productivo santafesino y advirtió sobre el impacto de la recesión y la caída del consumo interno.
“Aun vendiendo, quien está pudiendo vender algo, lo está haciendo con márgenes de rentabilidad muy bajos y algunos negativos; lo hacen para sostener el empleo”, describió el funcionario. Además, reveló que muchos empresarios aseguran atravesar una situación inédita en sus años de actividad.
El ministro señaló que el desempleo es una de las variables que la provincia sigue con mayor atención y reconoció que el panorama es heterogéneo según el sector económico. Mientras algunas ramas vinculadas a las exportaciones muestran mejores perspectivas, gran parte de las pequeñas y medianas empresas enfrentan dificultades para sostener ventas y mantener los niveles de empleo.
Frente a ese escenario, el gobierno santafesino puso en marcha incentivos fiscales orientados a fomentar nuevas contrataciones. Según detalló Puccini, la actual ley tributaria provincial permite descontar hasta 1,7 millones de pesos del salario de nuevos empleados en el pago de Ingresos Brutos.
De acuerdo con los datos oficiales difundidos por la cartera productiva, en los primeros tres meses de aplicación de la medida se registraron 5.854 puestos de trabajo en la provincia. “En un momento muy complejo que haya registración, evidentemente esta herramienta ha sido por lo menos un acierto”, sostuvo el funcionario.
En paralelo, Puccini también cuestionó la presión impositiva nacional sobre el sector agropecuario y reclamó una mayor redistribución de los recursos que genera Santa Fe. El ministro apuntó especialmente contra las retenciones a las exportaciones agroindustriales y aseguró que esos fondos no regresan a la provincia en forma de coparticipación.
“Las retenciones este año se van a ir 9,7 billones de pesos, son 7 mil millones de dólares que va a obtener el gobierno nacional”, afirmó. Según argumentó, si esos recursos permanecieran en el territorio santafesino podrían impulsar el consumo interno, favorecer la compra de maquinaria y fortalecer a las pymes.
La misión en San Juan se enmarca en la búsqueda de nuevos horizontes productivos para una provincia que intenta sostener su actividad industrial mientras enfrenta uno de los períodos de mayor desaceleración económica de los últimos años.