La industria energética volvió a alinearse con el discurso económico del Gobierno y prometió una ola de inversiones que, según estimaron sus principales referentes, impulsará el crecimiento y la creación de empleo en los próximos años. Durante la última edición del Latam Economic Forum, realizada esta semana ante más de 300 empresarios, los ejecutivos Marcelo Mindlin y Horacio Marín coincidieron en destacar el potencial de Vaca Muerta y defendieron el rol del sector frente a las críticas sobre su impacto laboral.
El presidente de Pampa Energía y accionista de TGS y Sacde sostuvo que las inversiones anunciadas por las compañías del sector hacen “imposible” pensar en una economía sin expansión del empleo. En ese marco, respaldó el mensaje del ministro de Economía, Luis Caputo, quien también participó del encuentro y volvió a insistir en un escenario de recuperación sostenida para la Argentina.
“Es realmente muy difícil pensar que la Argentina no va a generar empleo y no va a crecer de manera significativa en los próximos años”, afirmó Mindlin durante su exposición. El empresario cuestionó además las críticas que apuntan a que la energía es una actividad de baja generación laboral. “La energía invierte millones de dólares y genera miles de puestos de trabajo”, remarcó.

El ejecutivo explicó que los grandes proyectos energéticos suelen demandar entre dos y tres años desde la decisión de inversión hasta su puesta en marcha, por lo que el impacto económico y laboral se refleja en el mediano plazo. En ese sentido, destacó que las compañías bajo su órbita avanzan con una agenda de obras de gran escala vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta y la infraestructura exportadora.
Entre los proyectos más relevantes aparece la inversión de TGS, que destinará alrededor de US$3000 millones para la construcción de un poliducto y una planta de fraccionamiento destinada a exportar propano, butano y gasolina natural. Según las estimaciones difundidas por la empresa, la iniciativa podría generar unos 19.000 empleos directos e indirectos y aportar más de US$1200 millones anuales en exportaciones.
A su vez, Pampa Energía solicitó su adhesión al RIGI para el desarrollo del yacimiento Rincón de Aranda, un proyecto que contempla inversiones superiores a US$4500 millones para perforación de pozos, plantas de tratamiento y obras de transporte de petróleo y gas.
Dentro del mismo conglomerado empresario, Fértil Pampa presentó además un plan para construir una planta de urea granulada en el polo petroquímico de Bahía Blanca. El proyecto demandará alrededor de US$2400 millones y apunta a reducir la dependencia de fertilizantes importados, en un contexto de creciente demanda del sector agroindustrial.
Mindlin también se refirió a su reciente desembarco en Loma Negra, luego de concretar su ingreso como accionista y presidente de la cementera tras la reestructuración de la brasileña InterCement. La operación marcó el regreso de la principal fabricante de cemento del país a manos argentinas.

El mensaje de optimismo empresarial fue reforzado luego por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, quien insistió en que el país tiene condiciones para convertirse en un exportador energético de escala global. El ejecutivo proyectó que la Argentina podría superar los US$30.000 millones anuales en exportaciones de petróleo y gas hacia 2031.
Marín sostuvo que el contexto económico actual favorece la llegada de inversiones privadas y remarcó que “la riqueza la hacen los privados”, mientras que el rol del Estado consiste en garantizar condiciones macroeconómicas y regulatorias estables. Frente a los empresarios presentes, llamó a acelerar las inversiones en infraestructura y producción para aprovechar el potencial energético argentino.
El titular de YPF repasó además los ejes de su gestión, centrados en la expansión petrolera de Vaca Muerta, el desarrollo del proyecto de exportación de GNL y la reorganización de activos de la compañía. En ese marco, destacó el desempeño bursátil de la petrolera estatal, cuya acción alcanzó esta semana su valor más alto desde que cotiza en bolsa, por encima de los US$52.
Según detalló, la acción acumula una suba del 43% en lo que va del año y más de 140% desde el inicio de su administración. “Los pozos de Vaca Muerta son mejores que cualquier yacimiento de Estados Unidos. La naturaleza jugó a nuestro favor”, aseguró el ejecutivo.
Marín estimó además que el conjunto de la industria energética invertirá cerca de US$130.000 millones en los próximos años, impulsado por el desarrollo de hidrocarburos no convencionales y las obras de infraestructura necesarias para ampliar las exportaciones.
El encuentro dejó así una nueva señal de respaldo empresarial al programa económico del Gobierno, en un momento en que el oficialismo busca consolidar inversiones de largo plazo en sectores estratégicos como energía, minería e infraestructura, según publicó La Nación.