Molinos Agro registró una fuerte mejora en sus resultados durante el ejercicio fiscal finalizado el 31 de marzo de 2026, al alcanzar una ganancia neta de 133,1 millones de dólares, cifra que representa un crecimiento superior al 200% respecto del período anterior. El desempeño estuvo impulsado por el aumento de la actividad comercial e industrial, la expansión del negocio del girasol, una cosecha récord de cereales y las medidas oficiales que redujeron temporalmente la carga tributaria sobre las exportaciones.
La información surge de la documentación presentada por la compañía ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) y fue difundida por el portal especializado Bichos de Campo, que detalló los principales factores detrás de la mejora registrada por una de las empresas más relevantes del complejo agroexportador argentino.
El resultado neto del ejercicio alcanzó los US$133,1 millones, frente a los US$42,8 millones obtenidos durante el período anterior. La diferencia representa una mejora de aproximadamente US$90 millones y refleja un crecimiento cercano al 210%.
Desde la empresa explicaron que el desempeño estuvo vinculado principalmente al incremento en la comercialización de girasol y cereales, aunque señalaron que parte de ese avance fue compensado por menores volúmenes operados en soja.
Uno de los factores que más contribuyó a la mejora de los resultados fue el contexto productivo que atravesó el sector agrícola durante la campaña 2025/26.
Según indicó la compañía en su informe ante la CNV, la ganancia bruta llegó a US$252,2 millones y permitió una mejora sustancial del resultado operativo. Tras descontar gastos administrativos y comerciales, el resultado operativo pasó de US$12,7 millones en el ejercicio anterior a US$201,2 millones al cierre de marzo de 2026.
La empresa atribuyó esta evolución a una combinación de factores vinculados con la producción agrícola y las condiciones de comercialización. Entre ellos mencionó el elevado volumen de cosecha, la fluidez en las ventas y los programas oficiales destinados a incentivar las exportaciones.
De acuerdo con la información difundida por Bichos de Campo, uno de esos programas consistió en una reducción temporaria de los derechos de exportación aplicada entre fines de enero y junio de 2025. La medida alcanzó a los principales cultivos agrícolas y generó incentivos para que los productores adelantaran operaciones comerciales.
Posteriormente, el Gobierno implementó un esquema de suspensión temporal de retenciones que permitió registrar determinados embarques libres de derechos de exportación. En ese marco, Molinos Agro participó con aproximadamente 1,45 millones de toneladas beneficiadas por el régimen especial.
La compañía señaló que estas medidas contribuyeron a mejorar los márgenes comerciales y a fortalecer el volumen de negocios durante el ejercicio.
Entre todas las actividades desarrolladas por la empresa, el procesamiento de girasol fue uno de los segmentos que mostró la evolución más significativa.
Molinos Agro destacó que durante el último ejercicio extendió considerablemente su programa de molienda de esta oleaginosa, permitiendo operar durante gran parte de la campaña y procesar volúmenes superiores a los registrados en años anteriores.
Según el informe presentado ante la CNV y citado por Bichos de Campo, la estrategia estuvo acompañada por márgenes favorables y por el aprovechamiento integral de las instalaciones industriales de la compañía.
La empresa alcanzó una participación del 14,1% en la molienda de girasol dentro de la región norte y centro del país, área donde concentra gran parte de sus operaciones. Si se considera el total nacional, incluyendo las plantas radicadas en el sur argentino, la participación alcanzó el 6,8%.
Además, hacia el final del ejercicio entró en funcionamiento la ampliación de la línea de molienda de girasol del complejo industrial de San Lorenzo, una inversión estratégica que permitió aumentar la capacidad de procesamiento de 1.000 a 1.600 toneladas diarias.
La compañía también destacó la consolidación de mercados internacionales para los subproductos derivados del girasol. Entre ellos sobresalen compradores del norte de África para proteínas vegetales y la continuidad de relaciones comerciales con India para la exportación de aceite.
Durante el período analizado, Molinos Agro alcanzó además uno de los mayores niveles de procesamiento de oleaginosas de su historia.
En soja, la empresa representó el 14,4% de la molienda realizada sobre materia prima de origen nacional y el 12,7% si se considera también la soja importada utilizada por la industria.
Sin embargo, el protagonismo no estuvo exclusivamente concentrado en las oleaginosas. El negocio de los cereales tuvo una incidencia creciente en los resultados de la compañía.
En particular, el trigo se convirtió en uno de los productos más dinámicos de la campaña. La empresa señaló que Argentina comenzó a cosechar durante noviembre de 2025 la mayor producción triguera de su historia, en un contexto caracterizado por elevados rendimientos y bajos niveles de proteína en el grano.
Frente a ese escenario, Molinos Agro adaptó parte de su infraestructura para incrementar su participación en el negocio y aprovechar las oportunidades comerciales que generó la abundante oferta disponible.
El maíz también mostró un desempeño destacado. La compañía resaltó el potencial exportador del cereal ante la fuerte demanda internacional y la disponibilidad de grandes volúmenes para embarque desde el inicio de la campaña comercial.
El crecimiento operativo estuvo acompañado por nuevas inversiones destinadas a ampliar la capacidad industrial.
Además de la expansión de la planta de molienda de girasol, la empresa finalizó la construcción de un tanque con capacidad para almacenar 2.500 toneladas de aceite, infraestructura que ya se encuentra operativa y destinada tanto al mercado interno como a operaciones de exportación.
En paralelo, la deuda financiera neta aumentó desde US$133,4 millones al cierre de marzo de 2025 hasta US$182,6 millones un año después.
La compañía explicó que parte de ese incremento respondió a la necesidad de adelantar divisas al Estado para acceder a los beneficios contemplados dentro de los regímenes especiales de exportación implementados durante el período.
A pesar de ese aumento del endeudamiento, el balance general reflejó una mejora significativa en los indicadores económicos y operativos.
Molinos Agro forma parte del grupo empresario vinculado a la familia Perez Companc, una de las más influyentes del sector agroindustrial argentino.
Su accionista controlante es Santa Margarita LLC-Serie A, una estructura societaria constituida en el estado de Delaware, Estados Unidos, integrada por los hermanos Rosario Perez Companc, Pilar Perez Companc y Luis Perez Companc.
En su evaluación final del ejercicio, la compañía destacó que la combinación de flexibilidad industrial, capacidad logística y adaptación comercial permitió aprovechar las oportunidades generadas por una campaña agrícola de alto volumen y por un contexto exportador favorable.
Con una expansión sostenida en el negocio del girasol, una fuerte presencia en cereales y nuevas inversiones industriales, la empresa cerró uno de los ejercicios más rentables de los últimos años y consolidó su posición dentro del principal complejo exportador de la Argentina.