El Gobierno de Javier Milei cuenta con una parte importante de los recursos necesarios para afrontar los vencimientos de deuda en moneda extranjera hasta diciembre de 2027, aunque todavía deberá conseguir USD 17.600 millones adicionales para completar el programa financiero. Según informó Infobae en base a estimaciones de la consultora 1816, el mercado considera que no existe riesgo de incumplimiento, pero observa con atención la capacidad oficial para sostener la estabilidad cambiaria en un contexto electoral.
La discusión se instaló luego de que el ministro de Economía, Luis Caputo, asegurara durante el Congreso Anual del IAEF que el país está "totalmente cubierto" para afrontar los compromisos financieros del actual mandato. Sin embargo, según informó Infobae, los analistas intentan determinar cuánto dinero ya está disponible y qué alternativas quedan para cubrir la diferencia restante.
De acuerdo con los cálculos de la consultora 1816 citados por Infobae, entre la segunda mitad de 2026 y todo 2027 Argentina deberá afrontar pagos por aproximadamente USD 30.700 millones entre compromisos con acreedores privados, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Club de París.

Frente a ese escenario, el Tesoro ya logró reunir cerca de USD 13.100 millones a través de distintas herramientas financieras. Entre ellas figuran los USD 3.082 millones obtenidos mediante licitaciones de Bonares, fondos que ya fueron depositados en el Banco Central. A eso se suman garantías otorgadas por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, que habilitan financiamiento privado por unos USD 4.000 millones.
Según informó Infobae, la consultora también incorpora dentro de los recursos disponibles la probable renovación de los repos del Banco Central por alrededor de USD 6.000 millones, cuyos vencimientos operan entre octubre de 2026 y abril de 2027.
Con ese esquema, el faltante para cubrir la totalidad de los compromisos se ubicaría en torno a los USD 17.600 millones.
Para cerrar esa brecha, los especialistas identifican tres caminos posibles. El primero es la emisión de nuevos bonos soberanos. El segundo consiste en regresar a los mercados internacionales de crédito aprovechando la mejora de las condiciones financieras y la baja del riesgo país. El tercero implica negociar un nuevo esquema con el FMI que permita refinanciar los vencimientos previstos con el organismo.
No obstante, para la consultora el principal desafío no estaría en el pago de la deuda sino en la disponibilidad de recursos líquidos para enfrentar eventuales episodios de volatilidad cambiaria. Según informó Infobae, la preocupación del mercado pasa por la posibilidad de que aumente la demanda de dólares durante la etapa previa a las elecciones, obligando al Gobierno a contar con mayor poder de intervención.
En ese contexto, algunos analistas consideran probable que el Ministerio de Economía avance con una colocación de deuda en el exterior antes de finalizar 2026. El objetivo sería reforzar el nivel de reservas y ampliar el margen de maniobra frente a movimientos bruscos en el mercado cambiario.
La situación difiere de la observada en 2019, cuando el gobierno de Mauricio Macri debió reperfilar deuda de corto plazo y reinstalar controles cambiarios tras el resultado de las elecciones primarias. Según destacó la consultora 1816 y reprodujo Infobae, actualmente no existen señales de un escenario similar ni riesgos concretos de default.
Sin embargo, el contexto internacional agrega incertidumbre. El eventual respaldo financiero proveniente de Estados Unidos aparece menos claro que meses atrás debido a factores políticos internos de ese país. Por ese motivo, el mercado observa con atención la posibilidad de que Argentina fortalezca su posición financiera mediante nuevas emisiones internacionales, especialmente ahora que el riesgo país se ubica cerca de los 430 puntos básicos.