La empresa 3C Biogás S.A., ubicada en General Cabrera, se convirtió en la primera planta de biogás de Argentina en certificar créditos de carbono bajo el Estándar CBA, una herramienta impulsada por la Provincia de Córdoba para verificar reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero. La certificación alcanzó 29.369 créditos de carbono, correspondientes al período de operación comprendido entre diciembre de 2022 y diciembre de 2024, posicionando a Córdoba como una referencia nacional en mercados ambientales.
El reconocimiento fue otorgado luego de un proceso de certificación desarrollado por Coralia Environmental y validado de manera independiente por IRAM, que verificó la integridad, transparencia y trazabilidad de las reducciones de emisiones logradas por la planta.
3C Biogás procesa residuos orgánicos agroindustriales y pecuarios mediante un sistema de digestión anaeróbica controlada. A partir de ese proceso genera biogás, que luego se transforma en electricidad renovable e ingresa al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Además, el material resultante, conocido como digestato, es utilizado como fertilizante orgánico en establecimientos agrícolas de la región.

La certificación representa un paso clave para el desarrollo del mercado argentino de carbono, ya que permite que la compañía comercialice créditos ambientales y ofrezca a empresas e individuos una alternativa verificada para compensar su huella de carbono mediante proyectos locales.
Durante una visita a las instalaciones, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de Córdoba, Fabián López, destacó el impacto ambiental del proyecto y afirmó que “el cambio climático son procesos que se han demostrado físicamente, están probados”.
El funcionario explicó que la planta ya procesó más de 200.000 toneladas de residuos orgánicos que, de no haber sido tratados adecuadamente, habrían liberado metano a la atmósfera, uno de los gases con mayor potencial de calentamiento global.
“Este certificado que les dimos es precisamente eso: el reconocimiento de esas toneladas no emitidas”, señaló López. Además, remarcó que la generación eléctrica a partir de residuos permite reemplazar energía producida con combustibles fósiles, generando una reducción adicional de emisiones.

Otro aspecto destacado por el ministro fue la posibilidad de transformar el beneficio ambiental en un ingreso económico. “Esto tiene un valor adicional muy importante, que es monetizar estas acciones”, sostuvo, al señalar que los créditos de carbono pueden convertirse en una nueva fuente de financiamiento para emprendimientos sostenibles.
El avance se apoya en el Estándar CBA, una iniciativa impulsada por la Secretaría de Transición Energética de Córdoba en el marco de la Ley Provincial 10.952 de Atributos Ambientales. La herramienta establece criterios para registrar, monitorear y certificar proyectos capaces de reducir emisiones de manera verificable.
La creación de este estándar es resultado de más de una década de políticas climáticas provinciales. Entre los antecedentes se destacan la compensación de miles de toneladas de dióxido de carbono mediante mecanismos de mercado y la participación de Córdoba en redes internacionales vinculadas a la acción climática y la reducción de emisiones de metano.
Con este primer proyecto certificado, Córdoba consolida una estrategia orientada a combinar economía circular, energías renovables, valorización de residuos y mercados de carbono, generando oportunidades para empresas que buscan producir de forma más sostenible y acceder a nuevas fuentes de financiamiento ambiental.
