La multinacional belga Jan De Nul, que recientemente obtuvo la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay por 25 años, competirá este 25 de junio por el contrato de mantenimiento del Canal Martín García, una de las principales rutas de navegación utilizadas por las exportaciones de Argentina y Uruguay. Según informó Forbes, si resulta adjudicataria consolidará aún más su posición en la infraestructura logística y portuaria de la región.
La apertura de sobres económicos definirá el futuro de una licitación considerada estratégica para el comercio exterior. El Canal Martín García, administrado por la Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP), conecta el sistema portuario regional con el océano Atlántico y resulta fundamental para la circulación de cargas de exportación.
La compañía llega a esta instancia en un momento de fuerte expansión en el país. Según informó Forbes, semanas atrás obtuvo la concesión de la Vía Navegable Troncal, conocida como Hidrovía Paraná-Paraguay, a través de la sociedad Vía Navegable Argentina S.A., integrada junto a la firma local Servimagnus.

Esa adjudicación fue considerada una de las mayores privatizaciones de infraestructura de la gestión de Javier Milei. El contrato contempla 25 años de operación, con posibilidad de extenderse por otros cinco, y coloca nuevamente la administración y el riesgo operativo en manos privadas.
En la nueva licitación por el Canal Martín García sólo quedaron dos oferentes habilitados tras la evaluación técnica: Jan De Nul y Boskalis International Uruguay, la firma neerlandesa que administró ese corredor entre 1999 y 2013. La empresa china CHEC Dredging fue descalificada durante el proceso por cuestiones vinculadas al equipamiento propuesto.
El contrato en disputa tiene un valor estimado de US$ 15 millones anuales y contempla un plazo inicial de cinco años con posibilidad de prórroga por otros cinco. Entre las tareas previstas figura el mantenimiento de profundidades de navegación de 34 pies en sectores de fondo blando y de 38 pies en zonas de fondo duro.

La presencia de Jan De Nul en Argentina no es nueva. La empresa opera de manera continua desde 1995 mediante su filial local Compañía Sud Americana de Dragados S.A. Durante tres décadas participó en obras vinculadas a puertos, canales y vías navegables utilizadas por el complejo exportador argentino.
Según informó Forbes, además de la Hidrovía, la compañía desarrolla trabajos de dragado en puertos como Bahía Blanca, Quequén, La Plata, Dock Sud, Puerto San Pedro y Comodoro Rivadavia, además de distintas terminales cerealeras e industriales.
La concesión obtenida recientemente para la Hidrovía también contempla un ambicioso plan de modernización. Entre los compromisos asumidos figuran la profundización progresiva del canal hasta alcanzar los 42 pies en la zona de Timbúes hacia 2031 y la renovación de más de 1.100 boyas mediante sistemas inteligentes de monitoreo en tiempo real.

La empresa sostiene además una importante estructura operativa en el país respaldada por una flota especializada de dragas valuadas entre US$ 40 millones y US$ 50 millones cada una. Entre ellas se destaca la Afonso de Albuquerque, considerada la primera draga del mundo en cumplir con los estándares ambientales Euro Stage V para emisiones.

La definición de la licitación del Canal Martín García será observada de cerca por los sectores portuarios, navieros y exportadores. Si Jan De Nul logra imponerse, reforzará una posición construida durante más de treinta años y ampliará su influencia sobre algunos de los principales corredores por los que salen al mundo los productos argentinos.