Estados Unidos podría recuperar un crecimiento económico del 3% antes de finalizar 2026, según estimó el secretario del Tesoro, Scott Bessent. La proyección refleja la confianza del Gobierno en la fortaleza de la economía, la mejora de las cuentas fiscales y la continuidad de las políticas orientadas a impulsar la inversión y la producción.
El funcionario realizó estas declaraciones durante una entrevista televisiva en la que destacó la resiliencia de la actividad económica estadounidense a pesar de los desafíos registrados durante los últimos trimestres. Según informó Infobae, Bessent sostuvo que la economía mantiene fundamentos sólidos y que existen condiciones para alcanzar una expansión cercana al 3% anual antes de que termine el año.
“Podemos tener algo con un tres adelante este año”, afirmó Bessent. Además, agregó: “La economía subyacente ha sido sólida”.
Las declaraciones se producen en un contexto en el que la economía estadounidense continúa mostrando señales de crecimiento, aunque a un ritmo más moderado que en años anteriores. Durante el primer trimestre, el Producto Interno Bruto (PIB) avanzó a una tasa anualizada del 1,6%, luego del 0,5% registrado en el último trimestre de 2025.
A pesar de esa desaceleración, desde el Tesoro consideran que el escenario puede mejorar durante la segunda mitad del año gracias al fortalecimiento de la inversión privada, la recuperación de algunos sectores productivos y una mayor estabilidad en los mercados internacionales.
Según informó Infobae, Bessent reafirmó la vigencia del denominado plan “3-3-3”, una estrategia económica que contempla tres objetivos principales: alcanzar un crecimiento del 3%, reducir la relación entre déficit fiscal y PIB al 3% y aumentar en tres millones de barriles diarios la producción petrolera doméstica.
El funcionario señaló que la economía estadounidense mostraba un ritmo cercano al 4% a comienzos de año y expresó confianza en que las condiciones actuales permitirán retomar una senda de crecimiento más acelerada.
Otro de los ejes destacados por el secretario del Tesoro fue la evolución de las cuentas públicas. La relación entre déficit y PIB cerró 2025 en 5,8%, una mejora respecto de los niveles superiores al 6% observados en años anteriores.
“Creo que al final del mandato del presidente podemos estar en algo que parezca tener un tres adelante. Lo importante de eso es que ahí es cuando empezás a pagar la deuda total como porcentaje de la economía”, sostuvo.
La reducción del déficit es considerada una de las metas centrales de la administración encabezada por Donald Trump, que busca consolidar un proceso de ordenamiento fiscal acompañado por mayores niveles de actividad económica.
En paralelo, el Gobierno continúa impulsando medidas destinadas a fortalecer la producción energética. El aumento de la extracción de petróleo forma parte de una estrategia orientada a mejorar la competitividad, garantizar el abastecimiento interno y potenciar las exportaciones energéticas.
Según informó Infobae, Bessent también destacó la confianza de Trump en la conducción futura de la Reserva Federal, organismo que tendrá un papel clave en las decisiones sobre tasas de interés y política monetaria durante los próximos meses.
Las proyecciones del Tesoro reflejan una visión positiva sobre la evolución de la economía estadounidense. Si bien persisten desafíos vinculados a la inflación y al contexto global, el Gobierno considera que la combinación de crecimiento, disciplina fiscal y expansión energética puede consolidar una nueva etapa de desarrollo para la mayor economía del mundo.