La incorporación del proyecto minero Diablillos al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) marcó un nuevo paso en el desarrollo de una de las iniciativas metalíferas más importantes del país. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, recibió este miércoles a directivos de la compañía canadiense AbraSilver Resource Corp. para analizar el avance del emprendimiento de oro y plata que se desarrollará en la Puna, en el límite entre las provincias de Salta y Catamarca, y que contempla inversiones por hasta USD 764 millones, además de la generación de más de 2.000 puestos de trabajo directos e indirectos durante su etapa de construcción.
Durante el encuentro participaron el country manager de la empresa, Eugenio Ponte; el director financiero, Carlos Pinglo; el jefe de proyecto, Gonzalo Montebelli; y el secretario de Minería de Salta, Gustavo Carrizo. La reunión tuvo como eje la planificación de las próximas etapas del emprendimiento luego de que el plan corporativo fuera aprobado dentro del esquema nacional destinado a promover grandes inversiones productivas.
De acuerdo con la información presentada por la compañía, la inversión inicial autorizada alcanza los USD 481,7 millones, destinados principalmente a la construcción de la mina y de la planta de procesamiento. Sin embargo, la proyección total del proyecto contempla una expansión que elevaría el desembolso hasta los USD 764 millones a lo largo de las distintas fases de desarrollo.
El proyecto se encuentra ubicado en la región de la Puna, sobre el límite entre el departamento Los Andes, en Salta, y Antofagasta de la Sierra, en Catamarca. La iniciativa es considerada estratégica por las autoridades provinciales y por la empresa debido al volumen estimado de recursos y a su potencial impacto económico para ambas jurisdicciones.
Durante la reunión, Sáenz reafirmó la estrategia provincial orientada a consolidar la actividad minera mediante reglas de juego estables y controles ambientales. Según se informó oficialmente, el mandatario destacó la necesidad de combinar inversiones privadas con generación de empleo local y fortalecimiento de proveedores regionales.
En esa línea, Ponte señaló que la empresa ya completó una etapa clave para el desarrollo del emprendimiento. La factibilidad técnica fue publicada recientemente y el proyecto obtuvo las respectivas Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) tanto de Salta como de Catamarca, un requisito fundamental para avanzar hacia la construcción.
El ejecutivo también ratificó el compromiso de la compañía de priorizar la contratación de trabajadores y empresas de la región. Según las previsiones presentadas ante las autoridades, alrededor del 50% del personal requerido podría provenir de cada una de las provincias involucradas, lo que permitiría maximizar el impacto económico local durante la ejecución de las obras.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su escala operativa. Diablillos prevé procesar aproximadamente 9.000 toneladas de mineral por día y cuenta con una vida útil estimada de entre 20 y 25 años. La explotación estará enfocada en minerales oxidados de oro y plata, mientras que la operación comercial a plena capacidad se extendería durante unos 14 a 15 años, acompañada por campañas permanentes de exploración destinadas a ampliar recursos y prolongar la producción.
Para el secretario de Minería salteño, Gustavo Carrizo, el avance de Diablillos refleja el atractivo que mantiene la provincia para las inversiones del sector. El funcionario sostuvo que la llegada de nuevos capitales responde a un escenario de competitividad y confianza construido durante los últimos años, con el objetivo de impulsar desarrollo económico y generar oportunidades de arraigo en las comunidades cercanas a los proyectos.
Por su parte, Montebelli afirmó que Diablillos figura entre los proyectos de plata más relevantes del mundo por dimensión y recursos estimados. Desde la visión de la empresa, el emprendimiento no solo representa una oportunidad económica para la región, sino también una posibilidad de posicionar a Salta y Catamarca dentro de los principales polos mineros internacionales vinculados a la producción de metales preciosos.
Actualmente, los trabajos se concentran en la preparación del sitio donde se instalará el personal de construcción. Según el cronograma difundido por la compañía, las obras principales comenzarían en 2027, mientras que el pico de actividad constructiva se alcanzaría entre 2028 y 2029. El proceso completo de construcción y puesta en marcha demandaría aproximadamente tres años antes del inicio de la producción comercial a gran escala.
Con las aprobaciones ambientales ya obtenidas en ambas provincias y el respaldo que implica su incorporación al RIGI, Diablillos ingresa ahora en una etapa decisiva para concretar una de las mayores inversiones mineras previstas en el noroeste argentino durante la próxima década.