La presidenta de Coninagro Santa Fe, Laura Llopi, afirmó que el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur representa una oportunidad para fortalecer la producción agropecuaria, ampliar el acceso a mercados internacionales y potenciar el desarrollo de las economías regionales. La dirigente realizó estas declaraciones durante el seminario "Del Campo a la Industria: Agregar valor frente al acuerdo UE-Mercosur", organizado en la ciudad de Santa Fe, donde también destacó el papel estratégico de las cooperativas frente al nuevo escenario comercial.
Llopi sostuvo que la apertura de nuevos mercados puede convertirse en un motor para el crecimiento del sector productivo. "Creo que es una oportunidad muy importante para la producción agropecuaria porque nos impulsa al mundo", expresó al analizar el impacto que podría generar el entendimiento entre ambos bloques.
La dirigente consideró que el desafío no pasa únicamente por incrementar las exportaciones, sino por consolidar un modelo productivo con mayor valor agregado, capaz de mejorar la competitividad y aumentar la participación de los productores argentinos en los mercados internacionales.

En ese sentido, remarcó la importancia de generar espacios de debate para anticipar los cambios que traerá el acuerdo comercial. "Este seminario ayuda a fortalecer ese concepto y a pensar cómo podemos aprovechar las oportunidades que se presentan para la producción santafesina", señaló.
Llopi también abordó otros temas que hoy ocupan la agenda del sector agropecuario, entre ellos el sistema VISEC y la Ley de Semillas. Explicó que desde Coninagro buscan participar activamente en la elaboración de propuestas y en los procesos de discusión para aportar soluciones que contemplen las distintas realidades productivas.
"Estamos saliendo de la queja para acercar propuestas. Lo mismo ocurre con el tema de semillas, que hoy es un asunto muy importante para el sector. Queremos estar en la cocina de las decisiones y no afuera", afirmó.

Según explicó, la entidad trabaja para generar herramientas que permitan mejorar las condiciones de los productores y fortalecer la competitividad del agro argentino frente a los nuevos desafíos internacionales.
Uno de los aspectos centrales de su exposición fue el papel de las cooperativas, a las que definió como actores fundamentales para impulsar el desarrollo económico y social del interior productivo. En ese marco, sostuvo que el nuevo escenario comercial puede fortalecer su capacidad para integrar a los productores, mejorar la escala de producción y facilitar el ingreso a nuevos mercados.
"Las cooperativas cumplen una función social muy importante. Este escenario puede fortalecerlas y permitirles seguir acompañando el desarrollo de los productores y de las comunidades donde están presentes", manifestó.
La presidenta de Coninagro Santa Fe agregó que el agregado de valor constituye una herramienta clave para generar empleo, promover el arraigo y favorecer el crecimiento económico de las regiones productivas.

No obstante, advirtió que el sector continúa enfrentando problemas estructurales que limitan su desarrollo. Entre ellos mencionó la infraestructura vial, el acceso a la energía y la seguridad rural, cuestiones que, según indicó, siguen afectando la actividad independientemente de la entidad que represente a los productores.
"Los problemas de los productores siguen siendo prácticamente los mismos, independientemente de la entidad a la que pertenezcan", afirmó. Además, sostuvo que "los caminos, la energía y la seguridad forman parte de una agenda permanente. En algunos casos ya ni siquiera hablamos de seguridad, sino de inseguridad".
Finalmente, expresó su preocupación por la falta de soluciones definitivas a demandas históricas del sector y concluyó: "Lo que más me preocupa es que son problemas recurrentes. Los venimos planteando desde hace muchos años, con distintos gobiernos y con distintas administraciones. Hay voluntad para resolverlos, pero todavía no vemos los resultados que el sector necesita".