Las pequeñas y medianas industrias molineras buscan dar un salto en su estrategia comercial con el objetivo de incrementar las exportaciones y aprovechar la capacidad instalada que hoy permanece ociosa. Ese fue el principal eje del Tercer Encuentro Federal de la Molinería Pyme Argentina, realizado en San Nicolás, donde empresarios, especialistas y funcionarios nacionales y provinciales coincidieron en que la inserción internacional será determinante para mejorar la rentabilidad del sector. La información surge de las conclusiones difundidas por la Asociación de Pequeñas y Medianas Industrias Molineras de la República Argentina (APYMIMRA).
La jornada, desarrollada bajo el lema "Rentabilidad molinera en un mercado desafiante", reunió a representantes de molinos harineros de distintas provincias, autoridades vinculadas al agro y especialistas en comercio exterior para analizar alternativas que permitan fortalecer la competitividad de una actividad que enfrenta un contexto económico exigente.
Uno de los principales anuncios fue la presentación de "APYMIMRA Exporta 2030", una plataforma que propone agrupar la oferta exportable de distintos molinos para acceder de manera conjunta a mercados internacionales que, por su escala, resultan difíciles de abastecer de forma individual,informo TNCampo.
La iniciativa apunta a conformar consorcios de exportación que permitan consolidar cargas, compartir costos logísticos y generar una oferta continua para compradores internacionales.
El esquema busca resolver una de las principales limitaciones que enfrentan las pequeñas industrias harineras: la imposibilidad de completar por sí solas grandes contratos o embarques internacionales.
Además de coordinar la logística, el programa contempla el desarrollo de herramientas de inteligencia comercial, financiamiento y promoción conjunta para facilitar el ingreso a nuevos destinos.
Según se explicó durante el encuentro, la estrategia permitirá reducir costos operativos y mejorar la competitividad frente a otros países exportadores.
Durante el panel dedicado a comercio exterior, técnicos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación presentaron un relevamiento sobre mercados con potencial para incrementar las ventas de harina argentina.
En Centroamérica, uno de los principales destinos identificados es Guatemala, con una demanda potencial estimada en 51.600 toneladas y un mercado valuado en alrededor de 31 millones de dólares.
También aparecen oportunidades en El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, donde el crecimiento del consumo de harina abre posibilidades para ampliar la presencia de proveedores argentinos.
El continente africano también concentra un importante potencial de crecimiento.
Entre los países destacados figuran Etiopía, con una demanda estimada superior a las 176.000 toneladas, Madagascar, Níger y la República Centroafricana, mercados que presentan necesidades crecientes de abastecimiento de harina de trigo.
Durante las distintas exposiciones, empresarios y especialistas coincidieron en que buena parte de la industria molinera trabaja actualmente por debajo de su capacidad productiva.
Frente a ese escenario, ampliar las exportaciones aparece como una herramienta para incrementar el nivel de actividad y mejorar la rentabilidad sin depender exclusivamente del mercado interno o de los destinos tradicionales del Mercosur.
La posibilidad de acceder a nuevos compradores internacionales también permitiría generar mayor previsibilidad para las inversiones y sostener el empleo en las economías regionales donde operan los molinos.
Además del comercio exterior, la agenda incluyó un análisis sobre la evolución del mercado de trigo y las condiciones de competitividad de las pequeñas y medianas empresas.
El presidente de Argentrigo, Gonzalo Agusto, presentó un panorama de la oferta disponible del cereal y las perspectivas para la nueva campaña.
Por su parte, el economista Gustavo Lazzari analizó el impacto de la carga burocrática, los costos internos y la necesidad de consolidar un escenario de estabilidad macroeconómica que incentive las inversiones productivas.
Las proyecciones de la cadena triguera de Gonzalo Agusto y el análisis de competitividad pyme de Gustavo Lazzari marcaron el inicio de los debates. (Foto: APYMIMRA).
Los participantes coincidieron en que la reducción de costos logísticos, la simplificación administrativa y una mayor previsibilidad económica serán factores clave para potenciar las exportaciones.
El encuentro reunió a funcionarios de las principales provincias productoras de trigo y harina.
Participaron representantes de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, quienes debatieron junto al sector privado estrategias orientadas a fortalecer la competitividad de la cadena.
Entre los asistentes estuvieron el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia; el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez; el ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo; el secretario de Agricultura y Recursos Naturales de Córdoba, Marcos Blanda; y funcionarios de Santa Fe vinculados al desarrollo agrícola.
Los representantes de APYMIMRA, OTT Logistics y Molino Matilde analizaron cómo el programa "Exporta 2030" permitirá consolidar cargas y logística compartida. (Foto: APYMIMRA).
El intercambio permitió avanzar en una hoja de ruta que prioriza la mejora de la infraestructura logística, el acceso a nuevos mercados y la generación de condiciones favorables para las inversiones.
Las conclusiones del encuentro dejaron un mensaje compartido por empresarios y funcionarios: el crecimiento de las pequeñas y medianas industrias molineras dependerá, en gran medida, de su capacidad para ampliar la participación en el comercio internacional.
Con más de 40 molinos asociados distribuidos en distintas provincias, APYMIMRA busca consolidar un modelo colaborativo que permita incrementar el agregado de valor, fortalecer las economías regionales y diversificar los destinos comerciales de la harina argentina.
La posibilidad de exportar en conjunto aparece como una alternativa para competir en mercados de mayor escala, mejorar la utilización de la capacidad instalada y generar nuevas oportunidades de desarrollo para una actividad que ocupa un lugar estratégico dentro de la cadena triguera nacional.