La cadena argentina de legumbres volvió a poner sobre la mesa los principales desafíos para sostener su crecimiento y ampliar su presencia en los mercados internacionales. Productores, exportadores, investigadores, empresas, técnicos y funcionarios participaron de una nueva Jornada de Actualización Técnica y Comercial de Legumbres, organizada por la Cámara de Legumbres de la República Argentina (Clera) en la provincia de Salta, donde debatieron estrategias para mejorar la competitividad, incorporar valor agregado y fortalecer la infraestructura necesaria para potenciar las exportaciones. El encuentro también permitió analizar el escenario productivo de una actividad que se consolidó como una de las economías regionales más relevantes del norte argentino.
Según informó AgroNoa, la elección de Salta como sede del encuentro respondió al papel estratégico que ocupa la provincia dentro de la producción nacional de legumbres. Actualmente concentra cerca del 70% de la producción argentina de porotos y durante la campaña 2024/25 alcanzó uno de los mejores resultados de los últimos años, con casi un millón de hectáreas sembradas y una producción cercana a 1,3 millones de toneladas.
Estos números posicionan a la provincia como el principal polo productivo del país y uno de los actores más importantes dentro del mercado exportador de legumbres.
Durante la apertura de la jornada, el ministro de Producción y Minería de Salta, Ignacio Lupión, destacó el impacto que tiene esta actividad sobre la economía regional y el desarrollo del norte argentino.
Según publicó AgroNoa el funcionario sostuvo que "las legumbres representan mucho más que un cultivo. Representan producción, empleo, innovación, arraigo, agregado de valor y generación de divisas", al remarcar la importancia que adquiere esta cadena para numerosas localidades del interior provincial.
La producción de legumbres ocupa un lugar destacado dentro de las economías regionales argentinas debido a su marcada orientación hacia los mercados externos.
Gran parte de la producción nacional de porotos, garbanzos, arvejas y lentejas tiene como destino distintos países de América, Europa, Asia y África, lo que convierte a esta actividad en una importante generadora de divisas.
Sin embargo, los participantes coincidieron en que aún existen oportunidades para mejorar la competitividad mediante inversiones en infraestructura, innovación y procesamiento industrial.
Uno de los principales objetivos planteados durante el encuentro fue avanzar hacia una mayor industrialización de la producción.
El desafío consiste en dejar de exportar únicamente materia prima para incorporar procesos que permitan ofrecer productos con mayor valor agregado y mejores condiciones de comercialización.
Los especialistas señalaron que esta estrategia no solo permitiría incrementar el ingreso de divisas, sino también generar empleo y fortalecer el desarrollo económico de las regiones productoras.
Entre los temas más relevantes analizados durante la jornada sobresalió la necesidad de mejorar la infraestructura logística.
Los representantes del sector coincidieron en que los costos de transporte continúan siendo uno de los principales factores que afectan la competitividad de las economías regionales del norte argentino.
En ese sentido, el Corredor Bioceánico apareció como una de las obras estratégicas para el futuro de la actividad.
Desde el Gobierno de Salta destacaron que esta infraestructura permitirá conectar la producción regional con
Uno de los temas que concentró mayor atención fue la necesidad de fortalecer la infraestructura logística, considerada un factor determinante para mejorar la competitividad del sector. Los participantes coincidieron en que los costos de transporte continúan siendo uno de los principales desafíos para las economías regionales del norte argentino, especialmente para aquellas con un fuerte perfil exportador.
En ese contexto, el Corredor Bioceánico fue señalado como una obra estratégica para el desarrollo de la cadena. Desde el Gobierno salteño destacaron que este proyecto permitirá conectar la producción regional con los puertos del océano Pacífico, reduciendo tiempos y costos logísticos para acceder a mercados de Asia y otros destinos internacionales.
Los asistentes coincidieron en que una infraestructura más eficiente favorecerá no solo el incremento de las exportaciones, sino también la llegada de nuevas inversiones vinculadas al procesamiento industrial y la incorporación de tecnología.
Otro de los ejes de la jornada estuvo orientado al fortalecimiento de la articulación entre el sector público, las empresas, las universidades y los organismos de investigación.
Durante las distintas exposiciones se destacó la importancia de profundizar los programas de mejoramiento genético, el desarrollo de nuevas variedades de semillas y la incorporación de tecnologías que permitan aumentar la productividad y la calidad de los cultivos.
Además, se analizó el potencial que ofrece la bioeconomía como herramienta para generar nuevos productos y ampliar las oportunidades comerciales de una cadena que posee una creciente demanda internacional.
Los especialistas coincidieron en que la innovación será uno de los pilares para responder a las exigencias de los mercados externos, donde la trazabilidad, la calidad y la sustentabilidad adquieren cada vez mayor relevancia.
La jornada también permitió realizar un repaso sobre la evolución del mercado internacional de legumbres y las perspectivas comerciales para la próxima campaña.
Productores y exportadores intercambiaron información sobre la demanda de los principales países compradores, la evolución de los precios y las oportunidades que podrían surgir a partir de una mayor diversificación de destinos.
En este escenario, los representantes del sector destacaron que Argentina cuenta con ventajas competitivas vinculadas a la calidad de su producción y a la capacidad técnica desarrollada durante los últimos años.
No obstante, remarcaron que para sostener ese posicionamiento será necesario continuar invirtiendo en infraestructura, innovación y agregado de valor.
La producción de legumbres se consolidó como una de las principales actividades agroindustriales del norte argentino y representa una fuente importante de empleo, inversiones y generación de divisas.
En provincias como Salta, el crecimiento sostenido de esta cadena impulsó el desarrollo de numerosas localidades vinculadas a la producción, el acondicionamiento, el procesamiento y la exportación.
Según informó AgroNoa, el encuentro organizado por Clera permitió reafirmar el compromiso de todos los actores de la cadena para trabajar de manera coordinada en la búsqueda de soluciones que fortalezcan la competitividad del sector.
Los participantes coincidieron en que el futuro de la actividad dependerá de la capacidad para incorporar innovación, mejorar la logística, ampliar el agregado de valor y consolidar nuevos mercados internacionales.
En un escenario donde la demanda mundial de alimentos continúa creciendo, la cadena de legumbres busca posicionarse como una de las economías regionales con mayor potencial para incrementar las exportaciones argentinas y generar nuevas oportunidades de desarrollo para el norte del país.