El secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, afirmó que el Súper RIGI permitirá transformar la matriz productiva argentina en un plazo de cinco años, al promover grandes inversiones en los sectores energético, minero y petroquímico. Además, proyectó un fuerte crecimiento de las exportaciones y un superávit comercial impulsado por nuevos proyectos estratégicos.
Según informó LM Neuquén, González sostuvo durante un evento organizado por la consultora S&P Energy que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) será determinante para concretar desarrollos vinculados a la petroquímica, como las iniciativas de Pampa Energía y la expansión de Profertil.
El funcionario aseguró que, gracias a estas inversiones, Argentina podría convertirse en exportadora de urea hacia Brasil en un plazo de entre tres y cinco años. "Entre 3 a 5 años, Argentina va a pasar a ser un exportador de urea, sobre todo a Brasil", afirmó.

González también destacó el papel del RIGI para facilitar el financiamiento de grandes obras de infraestructura energética. Explicó que proyectos como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y Argentina LNG requieren inversiones de gran magnitud que difícilmente podrían conseguirse sin un esquema de incentivos.
"El primero ya había sido un récord con 2.000 millones de dólares de Project Finance y ahora van a salir a buscar cerca de 15.000 millones", señaló sobre los futuros desembolsos previstos para el desarrollo del sector.
En materia de comercio exterior, el secretario estimó que la balanza comercial conjunta de energía y minería podría alcanzar un superávit de US$ 50.000 millones en los próximos cinco años, considerando únicamente los proyectos actualmente presentados. Además, aclaró que esa cifra podría incrementarse si se incorporan nuevas inversiones.
Respecto del desarrollo minero, González proyectó que Argentina ingresará al Top 5 mundial de productores de cobre, impulsada por el crecimiento de proyectos en San Juan. "Para eso fue clave la Ley de Glaciares", sostuvo al referirse al marco regulatorio que permitió avanzar con distintas iniciativas.
El funcionario también anticipó la evolución del actual régimen de promoción. Explicó que el RIGI, vigente hasta julio de 2027, dio respuesta a la necesidad de atraer inversiones en una etapa inicial, mientras que el Súper RIGI buscará profundizar ese proceso promoviendo la industrialización de los recursos naturales.
"El RIGI demostró que Argentina necesitaba muletas, es un régimen de excepción que finaliza en julio del 2027. El Súper RIGI busca evolucionar al siguiente paso que es la industrialización de esos recursos", afirmó.
En ese sentido, expresó un fuerte optimismo sobre el impacto económico del nuevo esquema. "Está pensado para proyectos que no existen y que no están en la cabeza de nadie. En 5 años va a dar vuelta la matriz productiva de Argentina, no tengo ninguna duda", aseguró.

Durante su exposición también abordó la situación energética que atraviesa el país durante el invierno. Explicó que el aumento del consumo obligó a importar alrededor de 25 cargamentos anuales de Gas Natural Licuado (GNL) y reconoció que la eliminación de subsidios para parte de la demanda industrial elevó significativamente los costos para las empresas.
"Importamos unos 25 cargos de GNL por año y obviamente es distinto este precio. En el consumidor residencial el impacto fue mínimo, pero en el industrial fue importante. Lo estamos transicionando bien, los consumidores lo están entendiendo, pero no deja de ser doloroso en el corto plazo", concluyó.