Las exportaciones pesqueras argentinas mantuvieron una tendencia positiva durante los primeros cinco meses de 2026 y superaron por primera vez en el año los USD 1.000 millones en ingresos. Así lo informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, a partir de los datos relevados por la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, que reflejan un incremento tanto en el volumen exportado como en el valor de las operaciones respecto del mismo período del año anterior. Entre enero y mayo, el sector comercializó 291.894,3 toneladas de productos pesqueros por USD 1.005,6 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 18,2% en volumen y del 22,9% en valor.
El desempeño confirma el buen momento que atraviesa la actividad pesquera argentina en los mercados internacionales, impulsada principalmente por la mayor demanda de calamar y langostino, dos de los productos más relevantes dentro de la canasta exportadora del sector.
De acuerdo con el Informe de Coyuntura de mayo de 2026, elaborado por la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca, el mayor aporte al crecimiento de las exportaciones provino del segmento de moluscos, encabezado por el calamar.
Durante los primeros cinco meses del año se exportaron 163.115,7 toneladas de este producto, por un valor de USD 451 millones. En comparación con igual período de 2025, el volumen aumentó 20,2%, mientras que las divisas generadas crecieron 20%.
El langostino, principal especie dentro del rubro crustáceos, también mostró un desempeño destacado. Las ventas al exterior alcanzaron 47.149 toneladas, con ingresos por USD 346 millones.
En este caso, el crecimiento fue del 18,8% en volumen y del 25,1% en valor, consolidando al langostino como uno de los productos de mayor generación de divisas dentro de la pesca argentina.
La evolución de ambos segmentos explica gran parte del incremento registrado por el comercio exterior pesquero durante el período analizado.
Además de las materias primas, los productos con mayor grado de elaboración también registraron resultados positivos.
Los filetes y demás carnes de pescado totalizaron 30.663,8 toneladas exportadas, con ventas por USD 101,1 millones.
Respecto de los primeros cinco meses del año pasado, el volumen comercializado aumentó 9,6%, mientras que el valor de las exportaciones creció 13,9%.
Por su parte, el segmento de pescado congelado, excluidos los filetes, alcanzó 36.466,3 toneladas, por un monto de USD 84,4 millones.
Aunque el incremento en cantidades fue del 9,3%, el crecimiento en divisas resultó considerablemente mayor, con una suba interanual del 38,6%, reflejando una mejora en los precios promedio obtenidos en los mercados internacionales.
Otro de los datos destacados del informe corresponde a los productos derivados del procesamiento pesquero.
Las exportaciones de harina, polvo y pellets de pescado no aptos para consumo humano alcanzaron 11.848,5 toneladas, generando ingresos por USD 15 millones.
En este rubro, el crecimiento fue uno de los más significativos del período, con un aumento del 72,2% en volumen y del 101,1% en valor frente a igual período del año anterior.
Estos resultados reflejan una mayor utilización de los recursos pesqueros y la apertura de nuevos mercados para productos derivados que anteriormente tenían menor participación dentro de las exportaciones.
También evolucionaron favorablemente las ventas de preparaciones y conservas de pescado, que alcanzaron aproximadamente USD 4 millones, con un incremento del 13,3% en valor y del 1,1% en volumen.
En cuanto a los destinos de exportación, China volvió a posicionarse como el principal comprador de productos pesqueros argentinos.
Entre enero y mayo adquirió mercadería por USD 392 millones, equivalente al 39% del valor total exportado por el sector.
El segundo mercado fue España, con compras por USD 145 millones, que representaron el 14,4% de las exportaciones.
El tercer lugar correspondió a Estados Unidos, con importaciones por USD 56,4 millones, equivalentes al 5,6% del total.
La distribución de los destinos comerciales evidencia la fuerte presencia de los productos argentinos en Asia y Europa, aunque también muestra una diversificación creciente hacia otros mercados internacionales.
Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca señalaron que estos resultados reflejan la competitividad alcanzada por la pesca argentina y el trabajo conjunto entre organismos públicos, provincias, instituciones científicas y empresas privadas para fortalecer la actividad.
El informe destaca que la administración responsable de los recursos pesqueros constituye uno de los factores centrales para sostener el crecimiento de las exportaciones y preservar la sustentabilidad del sector.
En los últimos años, la industria pesquera consolidó su papel como una importante generadora de divisas para la economía argentina, tanto por el volumen comercializado como por el creciente valor agregado de algunos productos elaborados.
La combinación de una mayor demanda internacional, mejores niveles de procesamiento y una oferta diversificada permitió que el sector mantuviera una evolución positiva durante los primeros meses de 2026.
Con más de USD 1.000 millones exportados antes de completar el primer semestre, la actividad se perfila para cerrar otro año con fuerte participación dentro del comercio exterior argentino, respaldada por mercados consolidados y por el crecimiento de especies de alto valor comercial como el calamar y el langostino.