Según informó Forbes, Martín Zuppi, CEO de Stellantis Argentina, aseguró que la apertura del mercado automotor aceleró el crecimiento de las marcas chinas, que ya alcanzan entre el 12% y el 13% del market share, un porcentaje superior al previsto por la compañía. El ejecutivo sostuvo que la competencia llegó para quedarse, pero remarcó que la industria local necesita mejorar su competitividad para sostener la producción y las exportaciones.
Zuppi explicó que el sector atraviesa un proceso de transformación global impulsado por la electrificación, la irrupción de nuevos fabricantes asiáticos y una estrategia más regional dentro del grupo Stellantis. En ese contexto, destacó que Sudamérica cuenta ahora con mayor autonomía para definir los productos más adecuados para cada mercado.
"La apertura del mercado permitió una mayor comercialización de las marcas chinas en nuestro país en muy poco tiempo; fue un shock enorme. Calculábamos que podían llegar a tener un 7 u 8% de market share, y hoy están en 12 o 13%, casi el doble", afirmó, según informó Forbes.

El directivo sostuvo que la competencia no representa un problema en sí mismo, sino un incentivo para mejorar la eficiencia. "Nadie reniega de la competencia, lo importante es entender que tenés que ser más eficiente, atractivo y desarrollar productos que el mercado acepte y sean competitivos. Esto llegó para quedarse", aseguró.
Como parte de esa estrategia, Stellantis incorporará a su oferta en Argentina la marca china Leapmotor, una de las principales fabricantes de vehículos eléctricos del país asiático y de la cual el grupo adquirió una participación a nivel global. Su lanzamiento local está previsto para la tercera semana de julio.
Según informó Forbes, Zuppi señaló que el principal desafío para la industria automotriz argentina no es restringir las importaciones, sino lograr condiciones que permitan competir en igualdad de oportunidades. Explicó que la sustentabilidad del sector depende de la capacidad exportadora, ya que el mercado argentino resulta insuficiente para sostener las economías de escala que requiere la producción automotriz.
"Argentina es un mercado de entre 500.000 y 600.000 0 km por año. Nuestro gran cliente regional es Brasil, un mercado cinco veces más grande. La industria argentina tiene que exportar el 50% o 60% de lo que produce", indicó.
El ejecutivo reconoció que la eliminación de los derechos de exportación permitió reducir la carga impositiva sobre los vehículos destinados al exterior, aunque consideró que todavía existen costos que afectan la competitividad frente a otros países productores.
"Hasta hace dos o tres años exportábamos con un 23% de impuestos en el costo de cada vehículo. Ahora los derechos de exportación bajaron a 0%, por lo que Argentina exporta con un 10% de impuestos totales", explicó.

Sin embargo, sostuvo que aún quedan desafíos vinculados a la presión fiscal provincial y municipal, además de otros costos que impactan sobre toda la cadena de valor. También recordó que fabricantes de otros países, especialmente China, cuentan con fuertes programas estatales de apoyo para impulsar sus exportaciones.
Para Zuppi, el objetivo no pasa por levantar barreras comerciales, sino por mejorar las condiciones de producción. "No pedimos barreras arancelarias para que no dejen ingresar competidores, lo que pedimos es quitar dificultades de producción, mejorar nuestros costos y ser más competitivos a nivel producto", afirmó.
Respecto del futuro de la industria, el CEO de Stellantis se mostró a favor de proteger la producción nacional, aunque aclaró que esa protección no debe traducirse en cerrar el mercado. "Soy proindustria y siempre que podamos defenderla será bienvenido. Pero proteger no es cerrar barreras ni prohibir importar. No tenemos problema en competir si es de igual a igual", concluyó, según informó Forbes.