Villa Sanagasta, una localidad de La Rioja reconocida por sus paisajes de tierras coloradas, sus fósiles de dinosaurios, sus viñedos históricos y sus tradiciones culturales, fue seleccionada por la Secretaría de Turismo de la Nación para representar a Argentina en el concurso Best Tourism Villages, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El pueblo fue elegido por su combinación de patrimonio natural, identidad rural y propuestas turísticas sostenibles.
Ubicada a unos 30 kilómetros al noroeste de la ciudad de La Rioja, la localidad forma parte de la Costa Riojana y se destaca por un paisaje marcado por montañas rojizas, valles, árboles verdes y una fuerte conexión con las actividades productivas tradicionales.
El reconocimiento internacional busca distinguir a pueblos que preservan sus valores culturales, impulsan el turismo responsable y mantienen vivas sus costumbres. En ese contexto, Villa Sanagasta aparece como una de las postales más representativas del norte argentino.

Uno de sus principales atractivos es el Parque Geológico Sanagasta, un sitio considerado de gran importancia para la paleontología nacional. Allí fueron encontrados restos vinculados a nidos y huevos fosilizados de dinosaurios titanosaurios, un hallazgo que permitió conocer parte de la historia prehistórica de la región.
La investigación que dio origen al parque comenzó en 2001, cuando los especialistas Mario A. Hünicken, R.R. Leguizamón y Adán Tauber encontraron en la zona de Pampa de la Virgen una importante concentración de fósiles. Desde entonces, el lugar se transformó en un punto de interés científico y turístico.
El paisaje del Valle Rojo de Sanagasta es otro de los grandes atractivos. Sus formaciones geológicas, con tonos rojizos y violetas, ofrecen un escenario característico de la región y forman parte de los recorridos que realizan los visitantes.
La localidad también conserva una fuerte tradición cultural. Entre sus lugares destacados se encuentra la Cueva de las Brujas, un sitio asociado a leyendas populares y relatos vinculados a la mística riojana. La zona forma parte del imaginario local y combina naturaleza, historia oral y creencias transmitidas durante generaciones.
La identidad de Villa Sanagasta también aparece en su gastronomía y sus producciones regionales. El visitante puede encontrar platos típicos como empanadas riojanas, locro, humitas y cabrito a la llama, además de productos elaborados con ingredientes de la zona como nueces, aceitunas, higos y dulces artesanales.
El Mercado Artesanal es otro punto clave del recorrido. Funciona en una antigua construcción colonial y reúne trabajos realizados con materiales tradicionales como lana, algodón, cuero, cerámica y cestería.
Uno de los pilares de la propuesta turística es el circuito del vino y el aceite. La región cuenta con bodegas y fincas que combinan producción, historia y experiencias para los visitantes.
Entre ellas se encuentra Finca Lomas Blancas, un emprendimiento con más de cinco generaciones de historia que comenzó en 1856. Allí se ofrecen visitas guiadas, degustaciones, recorridos por el museo del vino y experiencias gastronómicas.

También se destaca Finca Vista Larga, ubicada en la zona de Huaco, donde los turistas pueden recorrer viñedos, olivares y nogales, además de conocer el proceso de elaboración artesanal del aceite.
La oferta de alojamiento incluye hosterías, cabañas, campings y casas de campo, muchas construidas con materiales tradicionales como adobe y piedra. La propuesta apunta a quienes buscan contacto con la naturaleza y una experiencia alejada del turismo masivo.
Con su combinación de patrimonio geológico, cultura, producción regional y paisajes únicos, Villa Sanagasta busca convertirse en uno de los pueblos turísticos más destacados del mundo a través del reconocimiento internacional de la ONU.