La logística se consolidó como uno de los principales desafíos para el crecimiento de la minería argentina. Con ese objetivo, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) presentó los avances del Plan de Logística Minera, una estrategia destinada a identificar los cuellos de botella que limitan la producción y exportación de litio, cobre, oro y plata, además de definir una hoja de ruta con inversiones e infraestructura para fortalecer la competitividad del sector. Según informó Infobae, el programa busca coordinar acciones entre el sector público y privado para acompañar la expansión de la actividad minera.
La iniciativa forma parte de la Estrategia Federal Logística impulsada por el CFI y reúne estudios específicos sobre las principales cadenas mineras del país. Además del diagnóstico de la infraestructura existente, el trabajo incluye una cartera de proyectos de inversión y herramientas financieras para facilitar la ejecución de obras consideradas estratégicas.
Uno de los principales objetivos consiste en mejorar la conectividad entre yacimientos, centros logísticos, pasos fronterizos y puertos de exportación, reduciendo costos operativos, tiempos de traslado y riesgos asociados al transporte.
Según informó Infobae, los estudios coinciden en que el crecimiento proyectado de la minería requerirá una transformación profunda de la infraestructura logística nacional para acompañar el aumento de la producción y las exportaciones.
En el caso del litio, los especialistas estiman que la demanda internacional continuará expandiéndose durante las próximas décadas. Bajo ese escenario, Argentina podría convertirse en el segundo productor mundial hacia la próxima década y superar los 9.000 millones de dólares en exportaciones para 2035, siempre que logre resolver las limitaciones logísticas actuales.
Entre los principales desafíos aparecen la ubicación de los yacimientos en zonas alejadas de los grandes centros urbanos, la fuerte dependencia del transporte por carretera y la necesidad de fortalecer corredores binacionales, infraestructura ferroviaria y nodos logísticos especializados.

El panorama es similar para el cobre. Los proyectos concentrados principalmente en San Juan, Catamarca y Salta podrían generar cerca de 4 millones de toneladas anuales de productos para transportar entre concentrados y cátodos, lo que exigirá una red logística preparada para operaciones de gran escala.
Los informes también destacan que el transporte carretero continuará siendo el principal medio para abastecer a los emprendimientos mineros y trasladar la producción, incluso si avanzan nuevas inversiones ferroviarias. Sin embargo, el estado de numerosas rutas nacionales y provinciales, especialmente en regiones de montaña, representa uno de los principales factores que afectan la competitividad.
Otro de los desafíos identificados es la creciente demanda de camiones, equipos especializados y conductores capacitados para operar en alta montaña. El desarrollo simultáneo de los proyectos de litio y cobre incrementará la presión sobre el sistema de transporte y, si no se amplía la capacidad disponible, podrían generarse nuevos cuellos de botella y mayores costos logísticos.
Como parte de la estrategia, el CFI propone impulsar una mayor intermodalidad, combinando transporte automotor y ferroviario cuando resulte viable. También plantea promover sistemas de logística de retorno para optimizar los viajes y fomentar contratos de largo plazo que permitan reducir la volatilidad de los costos.
La propuesta incorpora además inversiones destinadas al desarrollo de centros logísticos, depósitos fiscales, plataformas intermodales, mejoras en la conectividad digital y rehabilitación de ramales ferroviarios estratégicos, junto con el fortalecimiento de los corredores internacionales utilizados para las exportaciones mineras.
Según informó Infobae, el plan también promueve una gobernanza coordinada entre Nación, provincias, municipios, empresas y operadores logísticos mediante herramientas de planificación, sistemas de información georreferenciada y mecanismos de financiamiento público-privado.
Con esta estrategia, el Plan de Logística Minera busca consolidar una infraestructura más eficiente, resiliente y competitiva que permita sostener el crecimiento del sector, potenciar las exportaciones de minerales estratégicos y mejorar la integración de las economías regionales con los mercados internacionales.