Renault Argentina advirtió que la carga tributaria continúa siendo uno de los principales desafíos para la competitividad de la industria automotriz nacional. El presidente y director general de la compañía, Pablo Sibilla, aseguró que actualmente el 12% del valor de un vehículo exportado corresponde a impuestos y planteó la necesidad de reducir esa presión para competir en igualdad de condiciones con los nuevos fabricantes asiáticos. Según informó Forbes, el ejecutivo sostuvo que el sector atraviesa una nueva etapa marcada por la estabilidad económica y la búsqueda de mayor eficiencia para atraer inversiones.
Sibilla explicó que en los últimos dos años cambió el escenario para las terminales automotrices. Mientras anteriormente gran parte de la gestión estaba enfocada en resolver restricciones para importar vehículos y autopartes o acceder a divisas para los pagos al exterior, ahora el objetivo volvió a centrarse en mejorar la competitividad y optimizar los procesos productivos.
En ese contexto, recordó que Renault anunció durante 2025 una inversión de 350 millones de euros destinada al desarrollo de un nuevo vehículo que comenzará a producirse hacia el último trimestre de este año. Para la empresa, el desafío ahora es consolidar a la Argentina como un polo regional de producción, especialmente en el segmento de vehículos utilitarios.
El directivo destacó que la compañía cuenta con casi 70 años de presencia en la Argentina y remarcó que las decisiones de inversión responden a estrategias de largo plazo más que a las coyunturas económicas. En ese sentido, sostuvo que las variables más importantes para cualquier empresa global son la estabilidad, la previsibilidad y la claridad de las reglas de juego.
Uno de los principales desafíos señalados por Sibilla es el crecimiento de la competencia proveniente de fabricantes asiáticos, especialmente de origen chino. Aunque valoró la mayor oferta disponible para los consumidores, advirtió que las condiciones tributarias no son equivalentes para quienes producen localmente.
"La competencia es siempre buena. Nos lleva a optimizar al máximo nuestras organizaciones y da un montón de opciones a los clientes", afirmó el ejecutivo. Sin embargo, agregó que "tenemos estructuras tributarias que penalizan más a los que fabrican que a los que importan", en referencia a la situación que enfrentan las terminales instaladas en el país.
Sibilla también explicó que muchos vehículos provenientes de China llegan al mercado argentino con una carga tributaria de origen considerablemente menor, lo que genera diferencias competitivas respecto de los fabricantes locales.
En ese marco, sostuvo que la industria mantiene un diálogo con el Gobierno para avanzar en una reducción gradual de la presión fiscal cuando las condiciones macroeconómicas lo permitan. "Ese es el desafío que venimos trabajando con el Gobierno para que, a medida que las posibilidades de mantener el superávit fiscal lo permitan, se vaya reduciendo esa carga para nivelar la cancha y competir de igual a igual", expresó.
Las declaraciones del titular de Renault Argentina reflejan uno de los principales debates que enfrenta la industria automotriz: cómo fortalecer la producción nacional y las exportaciones en un contexto de mayor apertura comercial y creciente competencia internacional, manteniendo al mismo tiempo un esquema que incentive nuevas inversiones y la generación de empleo.