El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) avanza hacia su etapa final de construcción y prevé iniciar su puesta en marcha antes de fin de 2026 para comenzar las exportaciones de crudo a principios de 2027. La obra, que conecta Allen con Punta Colorada, en Río Negro, permitirá ampliar la capacidad de transporte de petróleo de la Cuenca Neuquina y generar exportaciones por hasta US$ 15.000 millones anuales cuando opere a plena capacidad. Según informó El Economista, la iniciativa representa una de las inversiones energéticas más importantes del país.
Con una inversión cercana a US$ 3.000 millones, el proyecto registra un avance del 70% y fue diseñado para evitar que la infraestructura limite el crecimiento de Vaca Muerta. El objetivo es acompañar el aumento sostenido de la producción de shale oil y consolidar un nuevo perfil exportador para Argentina.
El CEO de VMOS, Gustavo Chaab, explicó que la puesta en marcha está prevista para los últimos meses de este año, con el objetivo de cargar los primeros buques durante los primeros meses de 2027. "Nuestro plan es iniciar la puesta en marcha en los últimos dos meses de este año para poder cargar los primeros barcos a comienzos de 2027 que la logística no frene el desarrollo de Vaca Muerta", afirmó.

La compañía fue creada en enero de 2025 para desarrollar y operar el oleoducto, una iniciativa que reúne a YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Shell, Tecpetrol, Vista y G&P. El sistema parte desde Allen y se extiende a lo largo de 437 kilómetros hasta Punta Colorada, donde se construye una terminal de exportación equipada con seis tanques de almacenamiento y un sistema de monoboyas para cargar buques de gran porte.
En una primera etapa, el oleoducto transportará 180.000 barriles diarios, mientras que durante el segundo semestre de 2027 alcanzará una capacidad nominal de 550.000 barriles por día. Ese volumen estará destinado principalmente a los mercados internacionales, con especial interés en Asia, donde la posibilidad de operar con embarcaciones de mayor tamaño permitirá mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas.
Actualmente, la Cuenca Neuquina produce alrededor de 656.000 barriles diarios y mantiene un crecimiento cercano a los 140.000 barriles por año, un ritmo que llevó al límite las recientes ampliaciones del sistema de transporte existente. En ese contexto, VMOS aparece como una infraestructura clave para sostener la expansión de la actividad.
"Con este proyecto tenemos capacidad para acompañar aproximadamente cuatro años más de crecimiento de la producción. Estamos habilitando a duplicar el tamaño de la industria petrolera de Vaca Muerta", señaló Chaab.
Cuando alcance su máxima capacidad operativa, el sistema permitirá exportar unos 550.000 barriles diarios. Con un precio de referencia de US$ 70 por barril, las ventas externas podrían generar ingresos cercanos a US$ 15.000 millones por año, fortaleciendo el ingreso de divisas y la recaudación fiscal.

El financiamiento del proyecto combina aportes de las empresas socias con préstamos bajo la modalidad de project finance, en una operación que involucró a 22 bancos y fondos de inversión. Además, VMOS se convirtió en el primer proyecto del sector hidrocarburífero aprobado dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Chaab destacó que el régimen brindó previsibilidad para concretar una inversión de esta magnitud. "La estabilidad jurídica y fiscal que brinda el RIGI fue determinante para convencer a los inversores de avanzar con una obra de esta magnitud", sostuvo.
La mayor parte de los caños utilizados fueron fabricados en Argentina y las tareas de soldadura se desarrollan en Río Negro, generando miles de puestos de trabajo durante la etapa de construcción. Desde la empresa estiman que esta infraestructura permitirá que la producción de la Cuenca Neuquina alcance cerca de 1,5 millones de barriles diarios antes de 2030, consolidando a Vaca Muerta como uno de los principales polos exportadores de petróleo del mundo.