Tucumán comenzó las vacaciones de invierno con cifras que la posicionan entre los destinos más elegidos del norte del país. Entre el 9 y el 12 de julio, en coincidencia con los actos por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia, la provincia recibió alrededor de 65.180 turistas, quienes generaron un impacto económico estimado en casi 7.000 millones de pesos, según datos oficiales del Ente Tucumán Turismo (ETT).
El movimiento turístico estuvo acompañado por una importante actividad en los sectores de alojamiento, gastronomía, transporte, comercio y servicios vinculados al turismo. De acuerdo con el relevamiento del Observatorio Turístico del organismo provincial, la cifra contempla visitantes alojados en hoteles, establecimientos parahoteleros, hospedajes sin categorizar, segundas residencias y viviendas de familiares o amigos.
El buen desempeño de la primera etapa del receso invernal estuvo impulsado por una programación que combinó los tradicionales actos patrios con propuestas culturales, deportivas, recreativas y gastronómicas distribuidas en distintos puntos de la provincia. Esa agenda permitió atraer tanto a visitantes de otras provincias como a turistas que eligieron recorrer diferentes destinos tucumanos durante el fin de semana largo.

El presidente del Ente Tucumán Turismo, Domingo Amaya, destacó el resultado alcanzado y lo vinculó al trabajo conjunto entre el Estado y el sector privado para fortalecer la actividad. "Este excelente comienzo de temporada es el reflejo directo del esfuerzo conjunto entre el sector público y el privado, bajo la firme decisión del gobernador Osvaldo Jaldo de potenciar al turismo como un dinamizador de la economía y el empleo. Superar los 65 mil visitantes y rozar los 7.000 millones de pesos en impacto nos demuestra que Tucumán no solo custodia la historia del país, sino que se consolida como un destino competitivo, de alta calidad y con propuestas de jerarquía que los argentinos siguen eligiendo de manera masiva", afirmó.
Las actividades organizadas durante el fin de semana incluyeron la tradicional vigilia patriótica en Plaza Independencia, la Feria de Simoca, encuentros gastronómicos, espectáculos musicales, propuestas culturales y eventos deportivos que convocaron a miles de personas. Entre ellos se destacaron una nueva edición de Mundo Animé, que reunió a fanáticos de la cultura pop, y competencias de vela y ciclismo de montaña desarrolladas en El Cadillal.

Los niveles de ocupación también reflejaron el movimiento registrado durante los primeros días del receso. Yerba Buena y Monteros encabezaron el ranking provincial con una ocupación hotelera y parahotelera del 89%, mientras que San Javier alcanzó el 72%. En tanto, San Miguel de Tucumán registró un 69%, Tafí del Valle llegó al 64%, El Cadillal obtuvo un 50% y San Pedro de Colalao alcanzó el 20%.
En promedio, la ocupación hotelera provincial se ubicó en 65%, un indicador que las autoridades consideran positivo para el inicio de la temporada invernal y que refleja el atractivo de la oferta turística local durante una de las fechas más importantes del calendario nacional.
Desde el Gobierno provincial sostienen que estos resultados responden a una estrategia de fortalecimiento del turismo como actividad económica, mediante la articulación con municipios, comunas y prestadores privados para diversificar la oferta y promover eventos durante todo el año.
Con el receso escolar todavía en marcha en distintas provincias argentinas, Tucumán espera mantener un flujo sostenido de visitantes durante las próximas semanas. La combinación de su patrimonio histórico, los paisajes naturales, la gastronomía regional y la agenda de actividades previstas para el resto de las vacaciones aparece como uno de los principales factores para sostener la llegada de turistas y consolidar a la provincia como uno de los destinos más convocantes del Norte Argentino durante la temporada de invierno.