Jorge Mas, empresario cubano-estadounidense y copropietario del Inter Miami, dio un paso decisivo en Argentina tras quedarse con la construcción del gasoducto que unirá Vaca Muerta con Sierra Grande, una obra valuada en US$ 1.200 millones que será clave para las futuras exportaciones de gas natural licuado. El proyecto marca el ingreso formal del grupo MasTec al mercado argentino y abre la puerta a nuevas inversiones en infraestructura, minería, telecomunicaciones y energías renovables. Según informó Forbes, el desembarco forma parte de una estrategia regional de expansión que trasciende el negocio del gas.
A través de Pumpco, una de las compañías del conglomerado MasTec, Jorge Mas participará del desarrollo del ducto de más de 500 kilómetros que conectará la formación neuquina con la costa atlántica de Río Negro. La obra será ejecutada junto con la italiana Bonatti y la argentina Contreras Hermanos, luego de imponerse en la licitación a un consorcio encabezado por Techint.
Con una fortuna estimada en US$ 1.300 millones, Mas dirige una de las mayores empresas de ingeniería e infraestructura de Estados Unidos. Bajo su conducción, MasTec amplió su actividad desde la construcción de gasoductos hacia sectores como telecomunicaciones, energías renovables, infraestructura de transporte y servicios para la industria energética.

Su nombre ganó notoriedad internacional por ser uno de los propietarios del Inter Miami, el club de la MLS al que llegó Lionel Messi en 2023. Sin embargo, su estrategia empresarial está centrada en el desarrollo de grandes proyectos de infraestructura capaces de impulsar nuevas inversiones en distintas industrias.
La adjudicación del gasoducto representa el primer paso de esa estrategia en Argentina. Además del negocio vinculado al gas natural, el empresario sigue de cerca las oportunidades que ofrecen el litio y el cobre, dos minerales considerados estratégicos para la transición energética global. La experiencia de MasTec en infraestructura para proyectos mineros y energéticos podría facilitar futuras asociaciones con compañías locales para desarrollar corredores logísticos y plantas industriales.
Otro de los mercados que despierta interés es el de las telecomunicaciones. La empresa posee una amplia trayectoria en el despliegue de redes de conectividad y observa potencial en la expansión de la infraestructura digital y de 5G en Argentina, un segmento que requerirá inversiones para ampliar la cobertura y modernizar los servicios.
El grupo también analiza oportunidades en energías renovables, especialmente en proyectos que combinen generación solar, eólica y gas natural. Este modelo de infraestructura integrada ya forma parte de las inversiones de Mas en Estados Unidos y podría replicarse en el país si las condiciones del mercado acompañan.
La logística constituye otro de los ejes de su estrategia. La futura terminal portuaria de Sierra Grande, necesaria para exportar gas natural licuado, podría convertirse en el punto de partida para inversiones adicionales en infraestructura portuaria, transporte ferroviario y corredores logísticos destinados a mejorar la competitividad de las exportaciones argentinas.

La llegada de Jorge Mas también introduce un nuevo competidor en un segmento históricamente dominado por grandes constructoras locales. La ejecución del gasoducto generará actividad económica en Neuquén y Río Negro, además de empleo directo e indirecto durante el desarrollo de la obra.
Para el empresario, el proyecto representa mucho más que un contrato de construcción. El objetivo es utilizar esta inversión como plataforma para expandir su presencia en sectores estratégicos de la economía argentina, apoyándose en alianzas con empresas nacionales y en un modelo de negocios basado en el desarrollo de infraestructura de largo plazo.