El presidente Javier Milei recibió en la Casa Rosada a altos ejecutivos globales de Bayer para analizar oportunidades de inversión, innovación y desarrollo en la Argentina. Durante el encuentro también se conversó sobre la posible adhesión del país al Acta UPOV-91, un régimen internacional de protección de obtenciones vegetales que constituye un histórico reclamo de la industria semillera. Según informó La Nación en una nota de Belkis Martínez, ese fue uno de los principales temas abordados durante la reunión.
Del encuentro participaron Stefan Oelrich, presidente global de la División Farmacéutica y miembro del Consejo Directivo de Bayer; Laura Diéguez Otero, directora internacional de Asuntos Públicos; Luciano Viglione, director de Asuntos Públicos de Bayer Cono Sur; y Horacio Oyhanarte, gerente de Asuntos Públicos de la división Agro. Por parte del Gobierno estuvieron presentes el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, y el ministro de Salud, Mario Lugones.
Tras la reunión, Bayer destacó que ambas partes intercambiaron visiones sobre el presente y el futuro del país, con énfasis en el papel de la innovación, la investigación, el desarrollo tecnológico y la economía del conocimiento como motores del crecimiento.
La empresa remarcó además el potencial argentino en materia de talento científico y productivo, y subrayó la importancia de crear condiciones que permitan transformar esas capacidades en nuevas soluciones para pacientes, productores y la sociedad.

Entre los ejes del diálogo también figuró la necesidad de consolidar un entorno favorable para la inversión mediante reglas previsibles, mayor protección de la propiedad intelectual y políticas que incentiven el desarrollo tecnológico de largo plazo.
Uno de los puntos centrales fue la posible adhesión de la Argentina al Acta UPOV-91, un tratado internacional que fortalece la protección de las nuevas variedades vegetales desarrolladas por empresas e instituciones de investigación. La Argentina integra actualmente la UPOV bajo el Acta de 1978, que contempla un régimen más flexible respecto del uso propio de semillas por parte de los productores.
Quienes impulsan la actualización del marco regulatorio sostienen que la adhesión a UPOV-91 permitiría brindar mayor seguridad jurídica a las inversiones en genética vegetal, favorecer la incorporación de nuevas tecnologías y alinear al país con estándares internacionales en materia de innovación agrícola.
Bayer también reiteró la importancia estratégica que representa la Argentina dentro de sus operaciones globales, donde mantiene inversiones relevantes tanto en salud como en agricultura, y manifestó su interés en continuar acompañando iniciativas que fortalezcan el desarrollo científico, tecnológico y productivo del país.

Semanas atrás, el presidente global de Bayer Crop Science, Rodrigo Santos, ya había señalado que un fortalecimiento del sistema de propiedad intelectual podría acelerar nuevas inversiones y facilitar el ingreso de tecnologías vinculadas a la agricultura y los biocombustibles.
Hasta el momento, la Presidencia informó oficialmente la realización del encuentro y la lista de participantes, sin difundir detalles adicionales sobre los temas tratados.