La acuicultura en Tierra del Fuego dio un nuevo paso hacia su desarrollo con el inicio de una etapa de evaluación encabezada por Wanchese Argentina S.A., filial del grupo internacional Cooke Inc., que analiza posibles inversiones en la provincia. La iniciativa comenzó tras la firma de una carta de intención con el Gobierno fueguino y se enmarca en el nuevo régimen legal que regula la actividad, con el objetivo de impulsar proyectos productivos bajo criterios de sustentabilidad ambiental y seguridad sanitaria.
Según informó Pescare, representantes de la compañía ya recorrieron áreas marítimas y recursos hídricos continentales para evaluar las condiciones naturales de la provincia. Por el momento, la firma no presentó un proyecto de inversión definitivo, sino que transita una etapa de prefactibilidad destinada a reunir información técnica, ambiental y productiva que permita determinar la viabilidad de futuros emprendimientos.

El interés empresario coincide con la entrada en vigencia de la Ley Provincial 1601, sancionada y promulgada a fines de 2025, que reemplazó el marco normativo anterior y estableció nuevas reglas para el desarrollo de la acuicultura en aguas jurisdiccionales de Tierra del Fuego.
La legislación mantiene la prohibición del cultivo de salmónidos en el Canal Beagle, una de las principales demandas de organizaciones ambientales durante el debate legislativo, pero habilita la evaluación de proyectos en otras zonas de la provincia, siempre que cumplan con estrictos requisitos ambientales, sanitarios e hídricos.
Entre las exigencias previstas por la norma se encuentran la presentación de una Guía de Aviso de Proyecto, un Estudio de Impacto Ambiental y la realización de una Evaluación Ambiental Estratégica, herramienta destinada a identificar áreas aptas para el desarrollo acuícola y prevenir posibles impactos sobre los ecosistemas.
La puesta en marcha del nuevo régimen fue acompañada por la presentación del Plan Estratégico de Desarrollo Acuícola y Pesquero, impulsado por el Gobierno provincial para ofrecer mayor previsibilidad administrativa y un sistema de ventanilla única destinado a facilitar la evaluación de futuras inversiones.
En ese contexto se firmó, el pasado 18 de junio, la carta de intención entre el gobernador Gustavo Melella y representantes de Wanchese Argentina, encabezados por su gerente general, Pedro Bohnsdalen.
El acuerdo establece una instancia inicial de cooperación institucional, intercambio técnico y análisis de oportunidades de inversión, aunque no implica la aprobación de un proyecto productivo ni la autorización para desarrollar actividades acuícolas.
Durante esta etapa, la empresa evaluará aspectos vinculados con la disponibilidad de agua, condiciones ambientales, infraestructura, logística y potencial productivo de distintas áreas de la provincia.
La llegada de la compañía se produce en un momento de expansión internacional del grupo Cooke Inc., uno de los principales actores globales de la acuicultura.
Recientemente, la empresa anunció la adquisición de las operaciones de cultivo de salmón que la firma Mowi posee en el Atlántico canadiense, una operación valuada en 160 millones de dólares que incluye centros de producción, plantas procesadoras y una biomasa cercana a las 9.000 toneladas.
Glenn Cooke Director General de Cooke CO.Inc.
Si bien ambos procesos son independientes, el interés por Tierra del Fuego se interpreta como parte de la estrategia de crecimiento internacional del grupo en nuevos mercados vinculados a la producción acuícola.
El Gobierno provincial también impulsa otras iniciativas dentro del nuevo esquema regulatorio.
En mayo informó avances junto a Bentónicos de Argentina S.A., empresa que analiza proyectos vinculados al cultivo de truchas, macroalgas y erizos de mar, además del fortalecimiento de la pesca de crustáceos.
Según trascendió, esa propuesta contempla inicialmente una producción de hasta 300 toneladas anuales de trucha, aunque su ejecución dependerá del cumplimiento de todas las instancias técnicas, ambientales y administrativas previstas por la legislación.
En paralelo, también existen proyectos privados para desarrollar producción de salmón en sistemas de tierra firme mediante tecnologías de recirculación de agua, una modalidad que busca minimizar el impacto ambiental y reforzar los controles sanitarios.
Todos estos movimientos reflejan un cambio en la estrategia provincial. Tras años de debate sobre la viabilidad de la acuicultura, Tierra del Fuego cuenta ahora con un marco regulatorio específico que busca atraer inversiones sin resignar exigencias ambientales.
El desafío, coinciden especialistas del sector, será transformar el interés inicial de las empresas en proyectos concretos que cumplan con los estándares establecidos por la nueva legislación y permitan diversificar la producción hidrobiológica de la provincia de manera sustentable.