La soja, el maíz y el trigo registraron una recuperación en los mercados internacionales durante los últimos días, impulsados por factores propios de la oferta y la demanda, como la evolución climática en Estados Unidos, las últimas proyecciones del Departamento de Agricultura de ese país (USDA) y un mayor interés comprador por parte de los fondos de inversión. La información surge de un análisis publicado por TodoAgro, basado en datos oficiales y en las evaluaciones del especialista Dante Romano, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Pese a la tensión geopolítica generada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que volvió a impactar sobre el mercado energético, las cotizaciones agrícolas respondieron principalmente a variables productivas. La atención de los operadores se concentró en el comportamiento de los cultivos estadounidenses, que atraviesan una etapa decisiva para definir su potencial de rendimiento.
En el caso de la soja, el último informe del USDA sorprendió al mercado al reducir las existencias finales de la campaña estadounidense hasta 8,4 millones de toneladas, un volumen inferior al esperado por los analistas. Al mismo tiempo, la condición de los cultivos retrocedió un punto y quedó en el 64% entre buena y excelente, cuando el consenso esperaba una mejora.
Según explicó Dante Romano a TodoAgro, el mercado sigue de cerca la evolución del clima porque los cultivos ingresan en la fase de floración y formación de vainas, un período especialmente sensible a las altas temperaturas y a la falta de precipitaciones.
A este escenario se sumaron versiones sobre nuevas compras de soja estadounidense por parte de China y una fuerte participación de los fondos especulativos, que pasaron de posiciones vendedoras a compradoras, reforzando la tendencia alcista.
En Argentina, la campaña 2025/26 finalizó con una producción cercana a 50 millones de toneladas, por encima del ciclo anterior gracias a mejores rendimientos. Sin embargo, la comercialización continúa por debajo de los niveles habituales, ya que los productores fijaron precio sobre una proporción menor de la cosecha respecto del promedio histórico.
El maíz también encontró respaldo en el mercado internacional. Si bien los cultivos estadounidenses mantienen un buen estado general, el ingreso al período de floración coincide con pronósticos de temperaturas elevadas y menores lluvias, una combinación que podría afectar el rendimiento si se prolonga.
El informe del USDA redujo además las existencias finales del cereal en Estados Unidos respecto de lo esperado por el mercado, mientras que los fondos de inversión incrementaron sus compras en la plaza de Chicago.
Fuera de Norteamérica, también aparecieron señales de preocupación. En Francia, la condición de los cultivos cayó de manera significativa por la sequía, mientras que situaciones similares comenzaron a observarse en algunas regiones del Mar Negro, dos factores que aportaron sostén adicional a las cotizaciones.
En el mercado local, la cosecha de maíz continúa con demoras provocadas por el exceso de humedad en distintas regiones productivas. Aun así, durante las últimas semanas mejoró el ritmo de ventas y crecieron los compromisos de embarque, reflejando una mayor actividad comercial.
El trigo fue el cultivo que mostró la mayor recuperación de precios. Las cotizaciones alcanzaron los valores más altos desde mayo luego de que se interrumpiera temporalmente la navegación comercial en el canal Don-Azov, uno de los corredores utilizados por Rusia para exportar granos, tras ataques con drones sobre embarcaciones.
A ese factor se sumó el nuevo informe del USDA, que redujo la estimación de stocks mundiales y proyectó para Estados Unidos la menor cosecha de trigo desde comienzos de la década del setenta, fortaleciendo las expectativas alcistas.
En Argentina, la implantación del cereal continúa condicionada por los excesos de humedad en algunas zonas del sur bonaerense, aunque las perspectivas de producción mejoraron gracias a las lluvias registradas durante las últimas semanas y a un escenario de menores costos para la fertilización.
De acuerdo con el análisis difundido por TodoAgro, el mercado seguirá atento a la evolución climática en Estados Unidos durante las próximas semanas, ya que cualquier modificación en las condiciones de temperatura o precipitaciones puede alterar las expectativas de producción y generar nuevos movimientos en las cotizaciones internacionales. Al mismo tiempo, la evolución de la comercialización argentina y el ritmo de las exportaciones continuarán siendo variables clave para el comportamiento del mercado local.