Ideas & Opiniones / Negocios & Mercados Agro

Brasil y Estados Unidos desplazan a la Argentina del liderazgo mundial en la industrialización de soja

La expansión industrial de Brasil y Estados Unidos, impulsada por los biocombustibles, relegó al país al tercer puesto mundial

Brasil y Estados Unidos desplazan a la Argentina del liderazgo mundial en la industrialización de soja
martes 21 de julio de 2026

La Argentina dejó de ocupar el primer lugar mundial en capacidad de molienda de soja, una posición que había mantenido durante más de una década gracias al desarrollo de uno de los complejos agroindustriales más importantes del mundo. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el crecimiento sostenido de las industrias de Estados Unidos y Brasil, acompañado por fuertes inversiones y una mayor disponibilidad de materia prima, permitió que ambos países superaran a la infraestructura argentina. El cambio de liderazgo se produce en un contexto de transformación del mercado global, donde la creciente demanda de biocombustibles pasó a ser uno de los principales motores de la industrialización de la oleaginosa.

El estudio de la entidad rosarina sostiene que el complejo sojero argentino atravesó un profundo proceso de expansión desde fines de la década de 1970, aunque el mayor salto en capacidad instalada se registró entre los últimos años de la década de 1990 y comienzos de los 2000,,informo Agritotal.

Ese proceso convirtió al país en uno de los principales polos industriales del mundo para el procesamiento de soja y permitió consolidar el liderazgo en las exportaciones de harina y aceite de soja, productos que continúan siendo dos de los principales generadores de divisas de la economía argentina.

La infraestructura industrial siguió expandiéndose hasta alcanzar en 2020 una capacidad superior a 68 millones de toneladas anuales, volumen que durante varios años ubicó al país por encima de sus principales competidores.

Sin embargo, a partir de ese momento el crecimiento prácticamente se detuvo.

Mientras la capacidad instalada permaneció estable e incluso registró una leve reducción en algunos segmentos, otros países continuaron ampliando sus plantas de procesamiento.

Como consecuencia de ese proceso, Estados Unidos pasó a ocupar el primer lugar del ranking mundial en 2024, mientras que Brasil desplazó a la Argentina al tercer puesto durante 2025, consolidando un cambio de liderazgo dentro del mercado internacional.

Una capacidad industrial que nunca trabajó a pleno

El informe de la BCR señala que uno de los principales problemas del complejo argentino fue la utilización parcial de su infraestructura.

A pesar de contar con una de las mayores capacidades de procesamiento del mundo, las plantas operaron, en promedio, al 60% de su potencial durante los últimos años.

La entidad atribuye ese comportamiento a una combinación de factores.

Por un lado, la disponibilidad de soja producida en el país resultó insuficiente para abastecer plenamente el volumen industrial instalado.

Por otro, el documento sostiene que la elevada presión impositiva que enfrentó el complejo desde comienzos del siglo limitó nuevos proyectos de expansión y redujo los incentivos para incrementar el procesamiento local.

Mientras tanto, los principales competidores aprovecharon un escenario muy diferente.

Durante la última década, la industria estadounidense incrementó su capacidad de molienda a una tasa promedio anual del 4%, mientras que la brasileña avanzó a un ritmo cercano al 1,9%.

Ese crecimiento respondió tanto al aumento de la producción agrícola como a políticas orientadas a fortalecer el agregado de valor dentro de cada país.

El auge de los biocombustibles cambió el negocio

La pérdida de liderazgo argentino coincide además con una transformación estructural del mercado mundial de la soja.

Durante varias décadas, el crecimiento de la molienda estuvo impulsado principalmente por la demanda de proteínas destinadas a la alimentación animal.

Sin embargo, en los últimos años comenzó a ganar protagonismo otro destino para los derivados de la oleaginosa: la producción de combustibles renovables.

El aceite de soja se convirtió en una materia prima estratégica para la fabricación de biodiésel y otros combustibles de origen vegetal.

Actualmente representa cerca del 30% de los insumos utilizados por esa industria y registra niveles de consumo históricamente elevados.

En este escenario, Estados Unidos y Brasil concentraron alrededor del 80% del consumo mundial de aceite de soja destinado a usos industriales, fortaleciendo aún más el desarrollo de sus complejos procesadores.

La expansión de la molienda estuvo acompañada por un fuerte crecimiento de la producción agrícola.

En los últimos 25 años, Brasil multiplicó por seis su cosecha de soja hasta alcanzar un récord cercano a 180 millones de toneladas.

En el mismo período, Estados Unidos incrementó su producción alrededor del 60%, llegando a un volumen próximo a 116 millones de toneladas.

Ese mayor abastecimiento interno permitió sostener nuevas inversiones industriales y garantizar un elevado nivel de utilización de las plantas.

Argentina quedó al margen del crecimiento global

El informe también muestra que el procesamiento mundial de soja experimentó una importante expansión durante la última década.

El denominado crush global incorporó aproximadamente 95 millones de toneladas adicionales de capacidad industrial.

Sin embargo, la Argentina prácticamente no participó de ese crecimiento.

Por el contrario, la actividad mostró una leve contracción.

En contraste, Brasil y Estados Unidos explicaron conjuntamente el 43% de toda la expansión registrada durante ese período.

Si se incorpora a China, la participación de esos tres países alcanza el 72% del crecimiento mundial.

La dinámica refleja un proceso de concentración de las inversiones en aquellos mercados que combinaron mayor producción agrícola con políticas de estímulo a la industrialización y al desarrollo de los biocombustibles.

Las perspectivas hacia 2030

Las proyecciones elaboradas por la Bolsa de Comercio de Rosario muestran que la brecha podría ampliarse durante los próximos años si no cambian las condiciones actuales.

De acuerdo con las estimaciones, Estados Unidos podría alcanzar entre 77 y 83 millones de toneladas de molienda hacia 2030, mientras que Brasil rondaría las 82 millones de toneladas.

Ambos escenarios se apoyan en programas que promueven un mayor corte obligatorio de biodiésel con gasoil y buscan reducir el consumo de combustibles fósiles.

Para la Argentina, el panorama dependerá en gran medida del contexto económico y de las políticas aplicadas al sector.

Utilizando el modelo económico AGMEMOD, la BCR proyectó que, manteniendo las condiciones actuales, la industrialización de soja alcanzaría alrededor de 46,5 millones de toneladas.

Sin embargo, el escenario cambia significativamente si desaparecen los derechos de exportación.

En ese caso, el procesamiento podría crecer hasta 54 millones de toneladas, un volumen aproximadamente 23% superior al proyectado bajo el esquema vigente.

Inversiones que podrían cambiar el escenario

A pesar de la pérdida de liderazgo, el complejo industrial argentino continúa siendo uno de los más importantes del mundo y todavía dispone de infraestructura altamente competitiva.

En ese contexto, el informe menciona el anuncio de inversiones privadas por aproximadamente US$ 1.000 millones destinadas a ampliar y modernizar plantas ubicadas en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe.

Los proyectos sumarían unas 22.000 toneladas diarias de capacidad adicional, equivalentes a aproximadamente 7,2 millones de toneladas anuales.

Si esas iniciativas finalmente se concretan, podrían contribuir a mejorar el nivel de utilización de la infraestructura y fortalecer nuevamente la competitividad del complejo oleaginoso argentino.

No obstante, la entidad advierte que el desarrollo futuro dependerá también de la evolución de la política nacional de biocombustibles, un factor considerado estratégico para estimular nuevas inversiones y ampliar la demanda interna de aceite de soja.

Después de haber liderado durante quince años la capacidad mundial de molienda, la industria argentina enfrenta un escenario más competitivo. El crecimiento sostenido de Brasil y Estados Unidos, respaldado por mayores cosechas, inversiones continuas y políticas de promoción de los combustibles renovables, modificó el mapa global del procesamiento de soja. Para recuperar protagonismo, el desafío argentino pasará por incrementar el abastecimiento de materia prima, mejorar el nivel de utilización de las plantas existentes y generar condiciones que incentiven una nueva etapa de expansión industrial.

 

Invertí en periodismo de calidad

En Agroempresario trabajamos para acercarte contenidos que agregan valor.
Quiero suscribirme

Todas las Categorías

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!
















¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!