La histórica empresa Molfino Hermanos dio el primer paso hacia una nueva etapa empresarial con una reorganización societaria que sigue a la adquisición de la compañía por parte del Grupo Gloria, de Perú. La operación, oficializada este 22 de julio mediante su publicación en el Boletín Oficial, contempla la absorción de dos sociedades vinculadas a la compra del negocio y representa el inicio del proceso de integración de la láctea a la estrategia regional del holding. Aunque no implica cambios en la producción ni en las marcas comerciales, el movimiento refleja la hoja de ruta del nuevo controlador para reorganizar una de las compañías más tradicionales de la industria alimenticia argentina. La información fue publicada por iProfesional.
La reorganización aprobada por los accionistas el 26 de junio establece que Molfino Hermanos S.A. absorberá a Molti S.R.L. y Project Gold S.A.U., dos sociedades creadas como parte de la estructura utilizada para concretar la adquisición de la empresa, que hasta el año pasado pertenecía a la canadiense Saputo.
Como consecuencia de la fusión, ambas firmas dejarán de existir como personas jurídicas independientes y la totalidad de sus activos, pasivos, derechos y obligaciones pasarán a formar parte de Molfino. Desde el punto de vista contable, la operación tendrá efectos a partir del 1° de julio de 2026, utilizando como base balances especiales cerrados al 31 de marzo de este año.
Si bien este tipo de reorganizaciones son habituales luego de adquisiciones de gran magnitud, para el mercado representan una señal de que el nuevo accionista comenzó a redefinir la estructura corporativa de la empresa con el objetivo de simplificar su funcionamiento y facilitar la integración de sus distintas unidades de negocio.
La adquisición de Molfino por parte del Grupo Gloria fue una de las operaciones más relevantes registradas en la industria alimenticia sudamericana durante los últimos años.
Con esa compra, el conglomerado peruano incorporó una empresa con una fuerte presencia en el mercado argentino y una importante participación en las exportaciones de productos lácteos, además de un portafolio de marcas ampliamente reconocidas por los consumidores.
Entre ellas se encuentran La Paulina, Molfino, Adler y Ricrem, además de distintas líneas de quesos, mantecas, cremas, leches y otros derivados lácteos que integran la oferta comercial de la compañía.
La operación también permitió sumar plantas industriales, centros logísticos y una extensa red de tambos proveedores, fortaleciendo la presencia del grupo peruano en uno de los principales países productores de leche de América Latina.
Precisamente por la magnitud de la adquisición, el siguiente paso era adaptar la estructura societaria heredada a la organización corporativa del nuevo propietario.
En ese contexto surgió la decisión de absorber Project Gold S.A.U., creada como vehículo para concretar la compra, y Molti S.R.L., otra sociedad incorporada al esquema empresarial.
Según detalló iProfesional, la integración permitirá concentrar toda la operación bajo una única razón social, eliminando estructuras duplicadas y simplificando la administración.
Especialistas en derecho societario consideran que este tipo de reorganizaciones suele ser el paso previo a procesos más amplios de integración financiera, comercial e industrial, especialmente cuando se trata de adquisiciones de gran escala.
La reorganización también contempla modificaciones patrimoniales destinadas a adecuar la estructura jurídica de la empresa a la nueva realidad del grupo empresario.
De acuerdo con la documentación societaria citada por iProfesional, al 31 de marzo de 2026 Molfino registraba activos cercanos a 630.000 millones de pesos y pasivos por aproximadamente 164.700 millones de pesos.
A esos números se incorporan los activos de Molti S.R.L., superiores a 116.000 millones de pesos, mientras que Project Gold S.A.U. aporta un patrimonio considerablemente menor debido a que fue creada exclusivamente para instrumentar la adquisición.
Con la fusión, todos esos activos y obligaciones quedan concentrados bajo la estructura de Molfino Hermanos, lo que permitirá centralizar la gestión administrativa y financiera.
Otro aspecto relevante es la reducción del capital social de la empresa.
Como consecuencia de la reorganización, el capital pasará de 44.419 millones de pesos a 29.211 millones, una disminución superior a 15.200 millones de pesos.
Aunque a primera vista podría interpretarse como un ajuste patrimonial, especialistas consultados por el medio explican que este tipo de reducciones son frecuentes cuando se producen fusiones entre empresas pertenecientes a un mismo grupo económico.
El objetivo consiste en eliminar participaciones cruzadas, ordenar la estructura patrimonial y adecuar el capital a la nueva composición societaria, sin que ello implique una reducción de la capacidad operativa ni del volumen de negocios de la compañía.
La reorganización también refleja la composición accionaria surgida tras el cambio de control.
Según la documentación presentada, Litrex S.A. concentrará cerca del 80% del capital de Molfino, mientras que Saputo Foods Limited conservará aproximadamente el 20% restante.
De esa manera, aunque la firma canadiense mantiene una participación minoritaria, el control efectivo de la empresa y las decisiones estratégicas quedan definitivamente en manos del Grupo Gloria.
Para el holding peruano, la Argentina representa uno de los mercados más importantes dentro de su estrategia de expansión regional debido a la dimensión de su industria láctea, la disponibilidad de materia prima y la capacidad exportadora del sector.
Por ese motivo, el grupo optó por mantener la identidad comercial de las marcas históricas y avanzar inicialmente con una reorganización interna antes de introducir modificaciones visibles en la operación.
Fundado hace más de ocho décadas en Perú y controlado por la familia Rodríguez Rodríguez, el Grupo Gloria se consolidó como uno de los conglomerados industriales más importantes de América Latina.
Además de liderar el negocio de los lácteos en su país de origen, desarrolla actividades en sectores como cemento, azúcar, papel, envases, agroindustria y transporte, con operaciones distribuidas en distintos países de la región.
La incorporación de Molfino le permitió sumar una plataforma industrial que incluye plantas elaboradoras, centros de distribución, una amplia red de abastecimiento integrada por productores lecheros y un conjunto de marcas con fuerte posicionamiento tanto en el mercado interno como en las exportaciones.
Desde la óptica del grupo, la Argentina ofrece ventajas competitivas vinculadas a su capacidad de producción de leche, su experiencia exportadora y la posibilidad de abastecer mercados de América Latina, África y Asia.
La reorganización de Molfino se produce en un momento en que la industria láctea argentina comienza a mostrar señales de recuperación luego de la fuerte contracción registrada entre 2024 y 2025.
Si bien el consumo interno todavía evoluciona de manera desigual, las empresas del sector volvieron a concentrar esfuerzos en mejorar la eficiencia operativa, recuperar rentabilidad y ampliar su participación en los mercados internacionales.
En ese escenario, el fortalecimiento de un actor regional con respaldo financiero como el Grupo Gloria incorpora un nuevo elemento competitivo en un mercado donde operan compañías tradicionales como Mastellone Hnos. (La Serenísima), Savencia, Adecoagro, Verónica, Punta del Agua, Milkaut e Ilolay, entre otras.
Por ahora, la reorganización societaria no modifica el funcionamiento cotidiano de Molfino, ni afecta sus plantas industriales, su relación con los productores tamberos o su portafolio de marcas.
Sin embargo, para el mercado representa una señal concreta del camino elegido por el nuevo accionista: primero reorganizar la estructura legal y patrimonial, luego avanzar en la integración financiera, comercial y logística, y finalmente desarrollar una estrategia de crecimiento que permita potenciar la presencia de la compañía tanto en el mercado argentino como en el exterior.
Después de haber atravesado uno de los cambios de propiedad más importantes de los últimos años en la industria alimenticia nacional, Molfino comienza así una nueva etapa bajo conducción peruana, con el desafío de consolidar su posición en un negocio donde la escala, la eficiencia y la capacidad de inversión serán determinantes para competir en los próximos años.