Río Negro busca avanzar hacia una nueva etapa de expansión agrícola y ganadera con el objetivo de producir dentro de la provincia las 103.000 toneladas de maíz que actualmente debe comprar afuera. El desafío fue planteado por el gobernador Alberto Weretilneck durante la inauguración de la Rural de General Conesa, donde destacó el crecimiento de la producción y las obras de infraestructura necesarias para ampliar la superficie bajo riego.
La provincia produce actualmente unas 250.000 toneladas de maíz por año, frente a una demanda cercana a las 353.000 toneladas. La diferencia representa compras por unos US$20 millones anuales, a las que se agregan aproximadamente US$2 millones en costos de transporte.

Para cubrir ese faltante, Río Negro necesita incorporar unas 10.000 hectáreas adicionales destinadas al cultivo. El objetivo forma parte de una estrategia más amplia que combina agricultura, ganadería, energía e infraestructura de riego.
Weretilneck repasó la evolución de la actividad productiva y destacó que el stock bovino pasó de unas 400.000 a 700.000 cabezas, mientras que las cabañas ganaderas aumentaron de 10 a 25. También señaló la mejora de los índices reproductivos y una faena provincial cercana a las 170.000 cabezas anuales.
La agricultura acompañó ese proceso. Río Negro alcanzó unas 28.000 hectáreas de maíz y amplió las superficies destinadas a alfalfa y otros forrajes, lo que permitió generar más alimento en cercanía de los establecimientos ganaderos.

“Cuando uno mira los índices y los resultados, está absolutamente claro que estamos en presencia de un crecimiento permanente y sostenido de la actividad”, señaló Weretilneck, quien agregó: “Río Negro es la principal provincia agrícola y ganadera de toda la Patagonia”.
El gobernador planteó además que ambas actividades deben avanzar de manera integrada. “La agricultura viene creciendo sostenidamente, al igual que la ganadería. Las dos van hermanas y van paralelas”, afirmó.
El próximo paso estará vinculado con la ampliación de la infraestructura necesaria para sumar nuevas tierras productivas. En ese sentido, Weretilneck vinculó el crecimiento futuro con las obras eléctricas realizadas a través del Plan Castello, que incluyeron más de 145 kilómetros de líneas de alta tensión y las estaciones transformadoras de El Solito y General Conesa.

Esa infraestructura permitió mejorar el abastecimiento energético de la región y generar condiciones para incorporar nuevas áreas bajo riego, instalar sistemas de bombeo y ampliar la actividad agrícola y ganadera.
“Esa línea también tenía la finalidad de poner bajo riego toda esta área de nuestro río. Esa etapa la concluimos y ahora vamos por la segunda”, explicó el Gobernador.
La nueva etapa contempla financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para avanzar con obras de electrificación sobre la Margen Norte del río Negro, desde General Conesa hacia Guardia Mitre. El proyecto permitirá generar condiciones para incorporar unas 20.000 hectáreas potenciales bajo riego.
A esa superficie se sumarán unas 12.000 hectáreas en Negro Muerto, lo que llevaría el potencial de expansión a unas 32.000 hectáreas.
“Con eso podemos resolver el déficit y el sobrecosto que tenemos en maíz y pasturas”, afirmó Weretilneck, al explicar el impacto esperado de las nuevas obras sobre el complejo agrícola-ganadero.

El Gobierno provincial también destacó la disponibilidad de herramientas de financiamiento para sistemas de riego, maquinaria e inversiones productivas, junto con garantías de FOGARÍO y líneas articuladas con el Consejo Federal de Inversiones y el Banco Patagonia.
Durante la exposición, representantes del sector rural también remarcaron la necesidad de seguir incrementando la producción. El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Carlos Castagnani, destacó el vínculo con los productores y sostuvo: “Cuando las cosas se hacen bien también hay que decirlas. Quiero felicitar al Gobernador porque en cada rural que visitamos está junto a los productores. Es un ejemplo a imitar”.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, puso el foco en la calidad genética alcanzada por la producción patagónica y señaló: “El camino es por más y más producción”.
La estrategia productiva de Río Negro apunta así a aprovechar la expansión de la agricultura para abastecer a la ganadería con producción local, reducir compras externas y costos logísticos y generar nuevas oportunidades de inversión a partir de la ampliación de la superficie bajo riego.