El Fondo Monetario Internacional (FMI) destacó la estabilidad macroeconómica, la fortaleza institucional y la credibilidad de las políticas de Uruguay, al tiempo que proyectó una aceleración del crecimiento para 2027 y señaló oportunidades vinculadas con nuevas inversiones, mercados y reformas estructurales. El organismo concluyó una misión en el país y planteó que el desafío será elevar el ritmo de expansión de la economía en los próximos años.
Según informó Infobae, el FMI proyecta que Uruguay crecerá 1,3% en 2026 y 2,4% en 2027, mientras que la inflación se estabilizaría en torno al 4,5%, en línea con la meta establecida por las autoridades.
El diagnóstico resaltó la capacidad de la economía uruguaya para responder a escenarios externos adversos. El organismo vinculó esa resiliencia con “instituciones sólidas y marcos de políticas creíbles” y destacó que la inflación se mantuvo dentro del objetivo gracias a una política monetaria que definió como “proactiva”.

El informe también valoró la orientación hacia la estabilidad macroeconómica y el crecimiento inclusivo, junto con las reformas destinadas a impulsar la actividad, generar empleo y reducir la pobreza.
Entre los escenarios favorables, el Fondo identificó la posibilidad de mayores ingresos para el sector agrícola, nuevas oportunidades de acceso a mercados y atracción de inversiones, además de un impacto superior al previsto de las reformas que impulsa el país.
La elevada participación de las energías renovables también aparece como una fortaleza frente a eventuales aumentos internacionales del precio del petróleo. En paralelo, el organismo señaló que factores climáticos como El Niño continúan representando un riesgo para la producción agropecuaria.
En materia fiscal, el FMI consideró que las proyecciones se mantienen alineadas con los objetivos del presupuesto quinquenal y destacó reformas recientes destinadas a fortalecer la credibilidad de las políticas y la sostenibilidad de la deuda.

El organismo también puso el foco en las reformas orientadas a mejorar las condiciones para producir e invertir. Entre ellas mencionó una Ley de Empleo enviada al Parlamento y el proyecto de ley de Competitividad, que contempla cambios para reducir costos y trámites y fortalecer la competencia.
De acuerdo con el Fondo, estas iniciativas buscan atender obstáculos identificados por las empresas y pueden contribuir a facilitar el comercio, atraer inversiones y mejorar la competitividad de la economía.
El principal desafío señalado por el organismo está relacionado con la velocidad del crecimiento. “Desde 2016, el crecimiento promedió solo el 1,2 por ciento, una cifra insuficiente para converger hacia los niveles de ingreso de las economías avanzadas”, indicó el documento citado por Infobae.
En ese escenario, la aceleración prevista para 2027 representa una mejora frente al desempeño proyectado para 2026, aunque el FMI considera necesarias reformas capaces de elevar el crecimiento potencial de manera sostenida.

El diagnóstico combina así una valoración positiva de las instituciones, la estabilidad macroeconómica, la política monetaria y el marco fiscal con la necesidad de aumentar la productividad y el ritmo de expansión.
Para Uruguay, el escenario abre oportunidades asociadas a la inversión, el comercio y el desarrollo productivo, con el desafío de transformar su estabilidad económica en un crecimiento más elevado y sostenido que permita acercarse progresivamente a los niveles de ingreso de las economías avanzadas.