Uruguay inició una inversión de USD 215 millones para construir una nueva planta potabilizadora en Aguas Corrientes, departamento de Canelones, que tendrá capacidad para producir 200.000 metros cúbicos de agua potable por día y reforzar el abastecimiento de Montevideo y su área metropolitana. El presidente Yamandú Orsi encabezó la colocación de la piedra fundamental de la obra, que tendrá un plazo de construcción de 24 meses y empleará a unos 450 trabajadores, según informó Infobae.
La nueva infraestructura estará ubicada junto a la actual planta de OSE, la empresa estatal responsable del suministro de agua. Su capacidad equivaldrá aproximadamente a un tercio del consumo de agua potable del área metropolitana.
El proyecto no contempla solamente la construcción de la unidad de tratamiento. También incluye una nueva toma de agua bruta sobre el río Santa Lucía, sistemas de bombeo y tuberías y una subestación eléctrica de 150 kilovoltios destinada a abastecer a las instalaciones.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la infraestructura hídrica uruguaya después de la crisis registrada en 2023, cuando una sequía histórica redujo las reservas de agua dulce y obligó a modificar las fuentes utilizadas para abastecer a Montevideo y sus alrededores.

Durante la presentación, Orsi recordó aquel episodio y señaló la necesidad de aumentar la capacidad del sistema frente a futuros escenarios de escasez.
“Todos recordamos que en 2023 Paso Severino [una reserva de agua] estaba casi seco, casi vacío. Recordamos el agua salada que empezó a salir de nuestras canillas. Fue la primera vez en generaciones que el área metropolitana sintió que el agua podía faltar”, afirmó el mandatario.
La construcción estará a cargo del consorcio Infraestructura Área Metropolitana, integrado por Saceem, Berkes y Ciemsa, responsable del diseño, la ejecución y el mantenimiento de la nueva infraestructura.
La obra tendrá además un impacto laboral durante su desarrollo. De acuerdo con la información presentada, demandará 24 meses de construcción y generará empleo para 450 operarios.

El proyecto actual surgió después de una revisión de la estrategia de abastecimiento de agua definida durante la administración anterior. Orsi reconoció que la necesidad de ampliar la infraestructura ya había sido planteada durante el gobierno de Luis Lacalle Pou, aunque existieron diferencias sobre la alternativa elegida.
“Si bien compartimos el objetivo, hubo diferencias sobre el camino. Lo que hicimos fue revisar, dialogar y renegociar”, expresó.
En julio de 2025, el gobierno de Orsi dejó sin efecto la construcción de una planta potabilizadora en Arazatí, departamento de San José. Esa iniciativa, conocida como Proyecto Neptuno, contemplaba captar agua del Río de la Plata mediante una nueva toma, una planta de tratamiento, una estación de bombeo y tuberías.
La infraestructura de Aguas Corrientes se complementará con otros proyectos destinados a reforzar el sistema. El presidente de OSE, Pablo Ferreri, señaló una inversión de USD 130 millones en Casupá y otros USD 45 millones para obras en la Costa de Oro, en Canelones.

También está prevista una séptima línea de bombeo, con aproximadamente 60 kilómetros de nuevas tuberías entre Aguas Corrientes y la ruta 8, en Pando. La infraestructura permitirá fortalecer el suministro hacia La Paz, Las Piedras, Pando y Barros Blancos y aliviar la actual línea que abastece a Ciudad de la Costa.
“En el 23 tuvimos miedo. Hoy queremos que esto vuelva a ser un resumen de lo que es este país. Un país que aprendió. Un Uruguay que no espera a la próxima sequía para actuar”, afirmó Orsi.

Con la nueva planta y las obras complementarias, Uruguay busca ampliar su capacidad de producción y distribución de agua potable, fortalecer el sistema metropolitano y reducir su vulnerabilidad frente a futuros períodos de sequía.