Emanuel Bravi y Juan Cruz Bonino, dos programadores de Corral de Bustos, Córdoba, crearon Avansys, una startup que utiliza drones e inteligencia artificial para detectar malezas y generar mapas que permiten aplicar herbicidas únicamente en los sectores donde son necesarios. La empresa ya superó las 40.000 hectáreas mapeadas y registra un ahorro promedio del 75% en herbicidas en los trabajos realizados, según informó LA NACION en una nota de Pilar Vazquez.
Bravi tiene 25 años y decidió apostar por el proyecto después de dejar un empleo estable, vender su auto y asumir deuda para financiar el desarrollo inicial de la compañía junto con Bonino.
“Arriesgué todo para hacerlo”, afirmó el emprendedor. La decisión también estuvo vinculada con su intención de desarrollar el proyecto en Argentina.
Aunque ninguno de los dos provenía profesionalmente del sector agropecuario, ambos habían crecido en Corral de Bustos, una localidad estrechamente vinculada con la producción agrícola. Como programadores, comenzaron a buscar problemas del sector que pudieran resolverse mediante tecnología.

La idea tomó forma cuando compraron un dron y comenzaron a prestar servicios en establecimientos agropecuarios. Durante aproximadamente un año observaron el trabajo de productores e ingenieros agrónomos y analizaron de qué manera podían incorporar herramientas digitales.
A comienzos de 2025 se dedicaron completamente al desarrollo de Avansys. En cinco meses lograron tener un producto preparado para salir al mercado.
La primera etapa se financió principalmente con recursos propios. Más adelante recibieron capital aportado por el hermano de Bravi y una coinversión de aproximadamente US$10.000 de la Agencia Córdoba Innovar y Emprender.
El funcionamiento de la tecnología comienza con el vuelo de un dron sobre un lote. Las imágenes capturadas se cargan posteriormente en el software de Avansys, donde un sistema de inteligencia artificial identifica la presencia de malezas.

A partir de ese análisis, la plataforma genera un mapa que determina en qué puntos es necesario realizar la aplicación. De esta manera, el herbicida puede dirigirse específicamente hacia las zonas afectadas en lugar de distribuirse sobre toda la superficie.
“Nosotros lo que vendemos es software, 100%”, explicó Bravi.
La empresa dispone de una plataforma web en la que el usuario carga las imágenes y obtiene un mapa, un informe y las indicaciones necesarias para realizar la aplicación con la maquinaria. También desarrolló una versión que puede instalarse en una computadora y utilizarse sin conexión a Internet.
Sus principales clientes son productores e ingenieros agrónomos que ya cuentan con drones.
El crecimiento de la superficie analizada refleja la expansión de la herramienta. Avansys terminó el año pasado con alrededor de 10.000 hectáreas mapeadas, mientras que este año ya superó las 40.000 hectáreas antes del período de mayor actividad de la campaña, de acuerdo con Bravi.

En los lotes analizados, la empresa registra un ahorro promedio del 75% en herbicidas, aunque el resultado depende de la cantidad y distribución de malezas en cada establecimiento.
Según los cálculos de los emprendedores citados por LA NACION, el uso de la tecnología permitió evitar hasta el momento la aplicación de alrededor de 40.000 litros de herbicidas y ahorrar unos 900.000 litros de agua.
El proyecto también llamó la atención del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien conoció a Bravi durante una visita a la Bolsa de Comercio de Córdoba. Luego destacó públicamente el caso y mencionó aplicaciones con ahorros de hasta 90%. Bravi aclaró que el promedio registrado en los trabajos realizados es del 75%.

Avansys forma parte además de CREA Lab y fue seleccionada para participar de un programa de sustentabilidad de Google for Startups, donde trabaja en la medición del impacto ambiental de su tecnología.
Los fundadores también analizan abrir una ronda de inversión para financiar la próxima etapa de crecimiento de la compañía.
Para Bravi, el avance del proyecto está directamente relacionado con la decisión que tomó al comienzo. “Para mí significa mucho porque yo la verdad arriesgué todo para hacerlo. Arriesgué todo para quedarme en el país principalmente y arriesgué todo lo que tenía, tanto un trabajo estable, un vehículo e incluso hasta la estabilidad emocional por desarrollar algo, por una apuesta, por algo que sentíamos que podía funcionar”, afirmó.