Pampa del Infierno, en el oeste de la provincia del Chaco, consolida su crecimiento con inversión privada y exportaciones. La intendenta Glenda Seifert destacó, en declaraciones publicadas el 10 de septiembre de 2026, dos motores de ese desarrollo: el parque solar de MSU Energy y la reactivación del frigorífico caprino.
Según la jefa comunal, ambos proyectos marcan una etapa de expansión para la localidad. Generan empleo, atraen nuevas empresas y abren mercados para la producción de la zona.
El parque solar de Pampa del Infierno se ubica entre los de mayor escala del país. Ocupa 320 hectáreas y cuenta con más de 220.000 paneles, según los datos informados cuando alcanzó su plena operación en 2025.
La planta genera energía equivalente al consumo de más de 90.900 hogares y evita la emisión de unas 144.000 toneladas de dióxido de carbono por año. Durante la construcción, la obra empleó a más de 500 operarios, en buena parte de la región.
Para la localidad, el parque significó movimiento económico en servicios, alojamiento y comercio. También posicionó a Pampa del Infierno como un polo de energías renovables dentro de la provincia.

El segundo motor es el frigorífico ovino-caprino de la localidad, operado por Frigorífico Ovechás SAS. La planta recibió una inversión de 210 millones de pesos para su modernización en julio de 2025 y retomó la faena.
En julio de 2026 partió desde Pampa del Infierno el segundo contenedor de carne caprina congelada con destino a Arabia Saudita. El envío sumó unas 22 toneladas, obtenidas a partir de unas 1.200 cabras de descarte compradas a pequeños productores de El Impenetrable.
Ese despacho formó parte de un programa de siete envíos para desarrollar mercados internacionales para la carne caprina argentina.
La exportación caprina tiene un efecto directo en los pequeños productores. Les permite vender animales de descarte que antes tenían poca salida comercial y sumar un ingreso a la economía familiar.
El frigorífico, además, formaliza una cadena que en la región funcionaba de manera dispersa. La faena habilitada y el acceso a mercados externos exigen trazabilidad y calidad, lo que eleva el estándar de toda la producción caprina de la zona.
Con energía renovable a gran escala y un frigorífico exportador, Pampa del Infierno combina dos actividades que diversifican su economía. La localidad, sobre la ruta nacional 16, refuerza así su perfil como polo productivo del oeste chaqueño.