Paraguay comenzó a preparar a sus empresas y servicios logísticos para aprovechar las nuevas oportunidades comerciales abiertas por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, con foco en digitalización, certificaciones, procesos aduaneros, financiamiento y facilitación del comercio. El sector privado advierte que la reducción de aranceles necesita estar acompañada por una estructura capaz de transformar el acceso al mercado europeo en operaciones concretas, según informó Infobae.
El nuevo escenario representa una oportunidad para ampliar el intercambio entre ambos bloques, pero también incorpora exigencias para las compañías. La posibilidad de acceder a preferencias arancelarias está vinculada con el cumplimiento de reglas de origen, documentación, certificaciones y procedimientos aduaneros.
En Paraguay, la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay (CNCSP) puso el foco en los cambios necesarios para que las empresas puedan aprovechar esta nueva etapa. Su presidente, Ricardo dos Santos, planteó que la apertura debe acompañarse con mejoras que permitan aumentar la competitividad.
“Esto implica trabajar en competitividad, logística, facilitación de comercio, digitalización, calidad regulatoria, certificaciones y acceso al financiamiento”, afirmó durante un encuentro realizado en Asunción.

El acuerdo establece una reducción progresiva de las barreras entre los dos mercados. Para el Mercosur, la Unión Europea prevé eliminar aranceles sobre el 92% de las exportaciones del bloque y conceder acceso preferencial adicional a otro 7,5%.
La apertura, sin embargo, no implica que todas las actividades puedan obtener los mismos beneficios de manera inmediata. La capacidad de adaptación de cada empresa y el cumplimiento de las condiciones exigidas tendrán un papel central para aprovechar las nuevas preferencias.
En ese contexto, el Mercosur avanzó en la adecuación de nomenclaturas y reglas de origen necesarias para instrumentar el nuevo esquema. También se realizaron pruebas de los sistemas informáticos destinados a administrar los cupos comerciales concedidos por terceros países.
La logística adquiere así un papel que supera el traslado físico de las mercaderías. Un aumento de las operaciones comerciales también requiere coordinación entre operadores logísticos, despachantes, aseguradoras, entidades financieras, certificadores y plataformas digitales.
Dos Santos destacó la importancia de los sectores logístico, financiero, asegurador, comercial y de servicios para acompañar el crecimiento productivo y las nuevas inversiones. La vinculación con Europa también abre posibilidades para incorporar tecnología, conocimiento y mejores prácticas.
Las pequeñas y medianas empresas aparecen entre los actores que enfrentan mayores desafíos. Contar con acceso a un mercado no garantiza que una pyme disponga de la información, certificaciones, financiamiento o estructura logística necesaria para concretar una exportación.
Por ese motivo, la CNCSP propuso generar información accesible, análisis sectoriales y espacios permanentes de intercambio que ayuden a incorporar a más compañías paraguayas a los nuevos flujos comerciales.
La digitalización también forma parte del proceso. Entre los avances aparecen la utilización de documentación digital, firma electrónica y herramientas para fortalecer las áreas de control integrado, elementos que pueden agilizar las operaciones y facilitar el comercio entre los bloques.
La magnitud de la relación comercial muestra el alcance potencial de esta transformación. La Unión Europea es el segundo socio del Mercosur en comercio de bienes, detrás de China. En 2025, las exportaciones de los cuatro países fundadores hacia Europa alcanzaron 56.100 millones de euros, mientras que las ventas europeas hacia el Mercosur totalizaron 53.300 millones.
La composición del intercambio también genera nuevas necesidades logísticas. Entre los principales productos que el Mercosur vende a Europa aparecen bienes agrícolas y minerales, mientras que desde el mercado europeo se destacan maquinarias, productos químicos y farmacéuticos y equipos de transporte.

Para Paraguay, el desafío pasa ahora por convertir las condiciones comerciales en negocios sostenibles, inversiones y mayores flujos de exportación. Esto requerirá coordinación entre el sector público y privado, además de servicios capaces de acompañar el crecimiento de las operaciones.
“La inversión necesita oportunidades, pero también necesita confianza, información y conexiones adecuadas”, sostuvo dos Santos.
El nuevo escenario coloca así a la reducción de aranceles como una parte de una transformación más amplia. La capacidad de cumplir requisitos, agilizar documentación, digitalizar procesos y mejorar la logística será determinante para que las empresas paraguayas puedan ampliar su presencia en el mercado europeo.