El Portal Hidroclimático desarrollado por especialistas del CONICET y del IANIGLA integra información meteorológica e hidrológica para mejorar el seguimiento del agua en Mendoza. Según publicó AgroTotal, la herramienta conecta las previsiones meteorológicas con el monitoreo de variables vinculadas con las cuencas y permite contar con información para la gestión de los recursos hídricos.
La plataforma fue desarrollada por investigadores del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA-CONICET) y combina distintas fuentes de información ambiental. La herramienta oficial permite consultar pronósticos de nevadas, temperaturas y condiciones meteorológicas, además del estado hidroclimático observado. DDGI Ianigla
La plataforma reúne información proveniente de:
El portal utiliza el modelo global GFS y el modelo WRF-SMN, operado por el Servicio Meteorológico Nacional. El primero permite observar pronósticos regionales de hasta 10 días, mientras que el segundo ofrece una resolución espacial mayor para la cordillera y permite pronósticos de hasta tres días. DDGI Ianigla
Uno de los componentes centrales es el seguimiento del estado hidroclimático de la Cordillera.
La plataforma permite analizar la acumulación de nieve y compararla con temporadas anteriores, además de observar información sobre caudales por cuenca.
El sistema también incorpora series históricas para comparar el derrame anual y seguir la evolución de variables relacionadas con temperatura, caudales y eventos de frío o calor. DDGI Ianigla
La utilidad del portal está vinculada con la posibilidad de combinar información meteorológica e hidrológica en un mismo sistema.
Los datos pueden utilizarse para analizar la evolución de la nieve, anticipar eventos meteorológicos y observar el comportamiento de los caudales.
El desarrollo fue realizado por Maximiliano Viale, Ezequiel Toum y Rubén Soria, del IANIGLA, CCT-CONICET-Mendoza. DDGI Ianigla
La herramienta adquiere especial importancia para una provincia donde la disponibilidad de agua depende en buena medida del comportamiento de la nieve en la Cordillera y del posterior escurrimiento hacia las cuencas.