El Gobierno de Corrientes avanzó en la organización de un esquema de prevención y asistencia ante los posibles efectos del fenómeno climático de El Niño, mediante una mesa de trabajo que reúne a organismos públicos, entidades empresariales, organizaciones sociales y representantes del sector rural. El encuentro se realizó en el Salón Azul de Casa de Gobierno, donde se acordaron mecanismos para coordinar voluntarios, distribuir donaciones y fortalecer la capacidad de respuesta frente a eventuales emergencias climáticas.
La iniciativa busca anticipar necesidades logísticas y mejorar la articulación entre las instituciones que podrían intervenir ante situaciones vinculadas con lluvias intensas, crecidas de ríos u otros eventos asociados a condiciones climáticas adversas.
La reunión contó con la participación de representantes de Rotary Club, Cáritas, Pastoral Evangélica, Cruz Roja, Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Federación Económica de Corrientes (FEC), Asociación de Sociedades Rurales y Ejército Argentino.

El objetivo central fue establecer un mecanismo de trabajo conjunto que permita aprovechar los recursos disponibles y organizar la asistencia de manera coordinada en caso de que se produzcan situaciones de emergencia.
Durante el encuentro se acordó avanzar en la planificación de tareas vinculadas con la recepción, almacenamiento y distribución de donaciones, además de definir procedimientos para incorporar voluntarios a las acciones de asistencia.
El ministro secretario general de la Gobernación, Juan Pablo Fornaroli, destacó la importancia de incorporar a las organizaciones intermedias dentro de la planificación provincial.
“Entendíamos que era muy importante poder hablar con los representantes de las instituciones intermedias”, señaló el funcionario.
Fornaroli remarcó que estas entidades cumplen una función relevante como vínculo entre las necesidades de las comunidades y las herramientas disponibles desde el Estado.

En ese sentido, sostuvo que “sabemos que hay muchas ganas de ayudar por parte de los ciudadanos y creemos que ustedes pueden ser los actores en ese proceso”.
Uno de los principales anuncios fue la próxima habilitación de un registro digital de voluntarios, destinado a personas mayores de 18 años interesadas en colaborar con las tareas de asistencia.
El sistema permitirá organizar la participación ciudadana según las necesidades que puedan surgir y las capacidades de quienes se inscriban.
Las actividades previstas incluyen tareas de logística, acopio y distribución de elementos, además de intervenciones específicas en territorio.
Para estas últimas se contempla la participación de personas con formación o experiencia en distintas áreas, entre ellas profesionales de la salud, veterinarios, rescatistas y conductores.
La planificación también incorpora mecanismos para garantizar la transparencia en la administración de las donaciones y establecer procedimientos de rendición de cuentas.
De esta manera, las instituciones buscarán ordenar los recursos recibidos y facilitar su distribución hacia las localidades que eventualmente necesiten asistencia.
El esquema contempla además la provisión de insumos, viandas, hidratación y cobertura para los equipos que participen de los operativos.

Durante la reunión, Defensa Civil presentó información sobre el monitoreo de las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay, dos sistemas fluviales relevantes para el territorio correntino.
El organismo también explicó el funcionamiento del sistema de alerta temprana del Comando Operativo de Emergencias (COE), utilizado para seguir la evolución de las condiciones que podrían requerir medidas preventivas.
El seguimiento de las cuencas constituye una herramienta para evaluar posibles cambios en los niveles de los ríos y anticipar situaciones que puedan afectar a poblaciones o actividades económicas cercanas.
La coordinación entre organismos técnicos, municipios y entidades sociales busca mejorar la circulación de información y facilitar la preparación de respuestas.
El ministro de Seguridad, Adán Gaya, destacó el valor de contar con procedimientos definidos antes de que se presente una emergencia.
“siempre la preparación da órden”, expresó durante el encuentro, al remarcar la importancia de organizar los recursos y las responsabilidades de cada institución.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Social, José Irigoyen, explicó que su cartera participa en la planificación de las tareas de asistencia territorial.
“el Ministerio de Desarrollo Social actúa frente a cualquier demanda que genere la emergencia climática”, afirmó.
El funcionario también destacó la necesidad de articular las acciones provinciales con los equipos que trabajan en cada localidad.
“estamos organizados para complementar la respuesta territorial en cada localidad afectada”, sostuvo.
La participación de la Federación Económica de Corrientes y la Asociación de Sociedades Rurales permitió incorporar al trabajo preventivo a representantes de sectores vinculados con la actividad económica y productiva provincial.
La presencia de estas instituciones amplía la red de coordinación y facilita el intercambio de información sobre necesidades que podrían presentarse en diferentes zonas del territorio.
Las emergencias asociadas con precipitaciones intensas y crecidas pueden afectar la conectividad, el transporte, las actividades rurales y el funcionamiento de servicios, por lo que la planificación anticipada resulta relevante para reducir sus consecuencias.
En este contexto, la provincia busca establecer mecanismos que permitan movilizar recursos humanos y materiales de manera organizada.
Del encuentro también participaron el subsecretario de Asuntos Gubernamentales, Fernando Brambilla, y el director de Defensa Civil, Bruno Lovinson, junto con representantes de las organizaciones convocadas.

La mesa de trabajo continuará con la organización del registro de voluntarios y la definición de procedimientos de asistencia, distribución de recursos y coordinación territorial.
Con esta iniciativa, Corrientes fortalece su estrategia de prevención ante los posibles efectos de El Niño, mediante una red de cooperación entre el Gobierno, las instituciones sociales, el sector productivo y los organismos de respuesta.
El objetivo es contar con una estructura de asistencia preparada para actuar ante eventuales emergencias y acompañar a las comunidades que puedan verse afectadas por condiciones climáticas adversas.