La empresa Minera Don Nicolás, subsidiaria de la canadiense Cerrado Gold, comenzó este martes una campaña de 5.000 metros de perforación en el proyecto Falcon, ubicado en la provincia de Santa Cruz, con el objetivo de evaluar el potencial de recursos de oro y plata en una de las zonas de mayor tradición geológica del país. La iniciativa, que contó con la presencia e inspección de autoridades provinciales encabezadas por el ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, y el secretario de Estado de Minería, Gerardo Terraz, representa un paso clave para consolidar la reactivación de la exploración minera y ampliar la capacidad productiva del territorio santacruceño.
El emprendimiento abarca una superficie de 20.026 hectáreas situadas dentro del Macizo del Deseado, una formación geológica emblemática que ocupa el sector noreste y centro-este de la provincia y se extiende hacia el litoral atlántico. La localización posee un alto valor estratégico debido a su cercanía con las instalaciones de lixiviación en pilas del yacimiento Las Calandrias. Esta contigüidad geográfica permite aprovechar la infraestructura operativa y logística ya asentada, lo que posibilitará acortar los plazos de desarrollo y optimizar el esquema de inversión en caso de confirmar hallazgos de volumen comercial.

Los trabajos de prospección recién puestos en marcha se basan en un programa sistemático diseñado para analizar la mineralización del subsuelo y delimitar la cantidad de reservas presentes en el área. Durante la jornada de inicio, los funcionarios del Ministerio de Energía y Minería santacruceño destacaron la relevancia de sostener la búsqueda activa de minerales para renovar el mapa de recursos locales. Según la visión de la cartera provincial, el flujo continuo de proyectos exploratorios constituye un pilar indispensable para atraer capitales productivos, dinamizar la contratación de proveedores de la zona y generar nuevos puestos de trabajo para la comunidad.
Asimismo, los representantes de la Secretaría de Estado de Minería ratificaron su compromiso de mantener una fiscalización y control rigurosos sobre el terreno para garantizar que cada etapa del proceso cumpla estrictamente con el marco legal y las exigencias de protección ambiental vigentes en la jurisdicción. Con esta nueva fase exploratoria, la provincia de Santa Cruz reafirma su rumbo hacia el fortalecimiento de la matriz minera y busca asegurar la sustentabilidad económica de la actividad a largo plazo.