Los fertilizantes agrícolas cumplen un papel central en la nutrición de los cultivos y la producción de alimentos. En el marco del Día Mundial de los Fertilizantes, conmemorado el 13 de octubre, Fertilizar Asociación Civil destacó la importancia de estos insumos para mejorar la productividad, sostener la capacidad productiva de los suelos y responder a la creciente demanda mundial de alimentos.
La entidad señaló que la fertilización permite aportar nutrientes esenciales para el crecimiento vegetal. Su uso, acompañado por buenas prácticas agronómicas, contribuye a aprovechar mejor la superficie agrícola y a mantener la productividad de los sistemas.
Según Fertilizar AC, se estima que el 50% de la producción mundial de alimentos depende del uso de fertilizantes. El dato dimensiona la importancia de la nutrición vegetal en los sistemas agrícolas y en el abastecimiento de una población en crecimiento.
María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de Fertilizar AC, destacó la relevancia de estos insumos: “Hoy, el 50% de la producción mundial de alimentos depende del uso de fertilizantes. Esto demuestra el papel fundamental que cumplen en la agricultura y su contribución para abastecer a una población que continúa creciendo”.
La presión sobre los sistemas productivos también se refleja en el uso de la tierra. De acuerdo con los datos citados en la publicación de TN, mientras que en la década de 1960 una hectárea agrícola podía alimentar a dos personas, esa misma superficie debe producir alimentos para aproximadamente cinco personas.
El crecimiento demográfico, la urbanización y la expansión de otras actividades económicas aumentan la demanda de alimentos y la competencia por el territorio. A la vez, parte de la superficie debe conservar funciones ambientales, como la protección de la biodiversidad y los bosques.
Los fertilizantes suministran elementos que las plantas necesitan para crecer y desarrollarse. Entre los nutrientes mencionados por Fertilizar AC se encuentran:
Nitrógeno y fósforo, esenciales para distintos procesos del crecimiento vegetal.
Potasio, calcio, azufre y magnesio, necesarios para el desarrollo de los cultivos.
Micronutrientes, como zinc y boro, que también intervienen en la nutrición de las plantas.
La necesidad de cada nutriente depende del cultivo y de las condiciones del suelo. Por eso, la entidad destaca el valor de las estrategias de fertilización adaptadas a los requerimientos de cada sistema productivo.
La publicación también vincula la nutrición vegetal con la capacidad de obtener cultivos más sanos, productivos y resilientes. No obstante, la respuesta depende de las condiciones agronómicas y de la combinación de la fertilización con otras prácticas de manejo.
El aporte de nutrientes debe integrarse con buenas prácticas agronómicas para mejorar el aprovechamiento de los recursos y preservar la capacidad productiva de los suelos.
María Fernanda González Sanjuan señaló: “La fertilización, acompañada de buenas prácticas agronómicas, permite mejorar la productividad de los cultivos y mantener la capacidad productiva de los suelos. Los avances tecnológicos nos permiten desarrollar estrategias de nutrición cada vez más precisas, adaptadas a las necesidades de cada cultivo y de cada suelo”.
La precisión en la aplicación busca ajustar los aportes nutricionales a las necesidades de cada cultivo y de cada ambiente. Este enfoque permite orientar el manejo agronómico hacia un uso más eficiente de los recursos disponibles.
La entidad también destacó que los avances tecnológicos permiten formular estrategias de nutrición más específicas. La publicación no presenta resultados cuantitativos de ensayos particulares ni porcentajes de mejora atribuibles a una técnica determinada.
La nota de TN cita proyecciones de las Naciones Unidas según las cuales la población mundial crecerá cerca de un 34% hacia 2050. Ese escenario plantea la necesidad de producir más alimentos con un uso cada vez más eficiente de los recursos naturales.
El desafío incluye mejorar la productividad de las superficies agrícolas sin comprometer los territorios que cumplen funciones ecosistémicas. En ese contexto, la investigación científica, la innovación tecnológica y las buenas prácticas agronómicas aparecen como componentes relevantes de los sistemas productivos.
La conmemoración del Día Mundial de los Fertilizantes recuerda un avance científico de 1908: el químico alemán Fritz Haber logró sintetizar amoníaco a partir del nitrógeno del aire.
Ese desarrollo sentó bases tecnológicas para la producción de fertilizantes nitrogenados y formó parte de los cambios que transformaron la agricultura durante el siglo XX, en un proceso asociado con la Revolución Verde y el incremento de la producción de alimentos.
Fertilizar AC sostiene que la nutrición de los cultivos seguirá siendo una herramienta relevante para afrontar las necesidades alimentarias futuras. Su aporte, de acuerdo con la entidad, debe analizarse junto con la eficiencia en el uso de los recursos, el manejo agronómico y el cuidado de la capacidad productiva de los suelos.