Tres emprendedores argentinos transformaron una conversación telefónica en CrofaBiotech, una startup que investiga cómo desarrollar órganos de cerdo modificados genéticamente para futuros trasplantes humanos. El proyecto, iniciado en 2022, alcanzó en abril de 2026 un avance científico junto con investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM): el nacimiento del primer cerdo clonado de América Latina con tres modificaciones genéticas orientadas a reducir el rechazo inmunológico.
Según informó Forbes, la empresa fue fundada por Adrián Mutto, especialista en biotecnología; Adrián Abalovich, médico cirujano especializado en trasplantes; y Mariela Balbo, economista. Los tres combinaron sus conocimientos para convertir una investigación científica en un emprendimiento tecnológico con proyección internacional.
La startup ya obtuvo US$ 6 millones en una ronda de capital semilla, después de una inversión inicial de US$ 700.000, y trabaja en el desarrollo de riñones y corazones porcinos que podrían utilizarse en procedimientos médicos experimentales.
La iniciativa busca responder a uno de los principales desafíos de los sistemas de salud: la escasez de órganos disponibles para trasplantes.
En Argentina, más de 7.000 personas esperan un órgano, mientras que durante 2026 se concretaron aproximadamente 2.500 trasplantes, de acuerdo con las cifras citadas por Forbes.
La historia empresarial comenzó cuando Abalovich, que investigaba los xenotrasplantes, decidió contactar a Mutto para conocer las posibilidades de aplicar técnicas de clonación y edición genética en cerdos.
Ambos se conocían desde hacía aproximadamente dos décadas y compartían vínculos con la UNSAM. La conversación permitió identificar una oportunidad para desarrollar tecnología médica a partir de capacidades científicas existentes en el país.
Mutto tenía más de 20 años de experiencia en mejoramiento genético animal, clonación y desarrollo de animales modificados genéticamente. Había participado en proyectos vinculados con clonación equina, bovina y de animales domésticos.
Abalovich, por su parte, contaba con antecedentes en investigación clínica. En 2011 había participado de un ensayo en el Hospital Eva Perón de San Martín que utilizó células pancreáticas porcinas provenientes de Nueva Zelanda en pacientes con diabetes.
Esa experiencia impulsó la idea de avanzar hacia un desarrollo nacional, sin depender exclusivamente de material biológico producido en otros países.
"La idea era, ya no recibir células de otro país, sino hacer un desarrollo nacional y que los cerdos modificados genéticamente se desarrollen en la Argentina", explicó Abalovich.
Para transformar la investigación en una empresa, los científicos convocaron a Balbo, economista con experiencia en la organización y financiación de proyectos tecnológicos.
Su incorporación permitió estructurar el modelo de negocios, identificar potenciales inversores y diseñar una estrategia de crecimiento.

La decisión de crear una startup respondió a las necesidades de financiamiento, infraestructura y coordinación que requiere una investigación de estas características.
CrofaBiotech comenzó a trabajar formalmente en el proyecto en 2022, con el objetivo de desarrollar una plataforma biotecnológica capaz de producir animales modificados genéticamente para investigar su posible utilización en trasplantes.
El principal avance llegó en abril de 2026, cuando el equipo consiguió el nacimiento de un cerdo clonado con tres genes desactivados, mediante una técnica conocida como triple knockout.
Según informó la UBA, fue el primer animal de estas características desarrollado en América Latina y el tercero del mundo.
La edición genética busca reducir algunas de las barreras inmunológicas que impiden trasplantar órganos animales a personas.
El procedimiento forma parte de una línea de investigación denominada xenotrasplante, que estudia la transferencia de órganos, tejidos o células entre especies diferentes.
Los cerdos son utilizados en estas investigaciones por determinadas similitudes anatómicas y fisiológicas con los seres humanos.
Sin embargo, el avance conseguido por CrofaBiotech todavía se encuentra en una etapa experimental. La empresa deberá completar estudios científicos, controles sanitarios y evaluaciones regulatorias antes de avanzar hacia eventuales aplicaciones clínicas.
Actualmente, el laboratorio produce entre 200 y 300 embriones semanales de cerdos clonados y modificados genéticamente.
También envió muestras de ADN y células a un centro especializado de Estados Unidos para verificar los resultados de las modificaciones realizadas.
El crecimiento del emprendimiento estuvo acompañado por el interés de inversores nacionales e internacionales.
La compañía inició sus actividades con una ronda presemilla de US$ 700.000 y posteriormente consiguió US$ 6 millones de capital semilla para continuar con el desarrollo tecnológico.
Entre sus inversores se encuentra Grupo Avalian, que también aporta experiencia vinculada con la investigación clínica mediante el Instituto de Alta Complejidad (ITAC).
Una parte del financiamiento será destinada a construir instalaciones especializadas en la provincia de Buenos Aires, donde los animales podrán criarse bajo condiciones sanitarias controladas.
La startup cuenta con aprobación de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) y mantiene conversaciones con el INCUCAI.
Mutto estima que los primeros ensayos clínicos podrían comenzar dentro de aproximadamente dos años, aunque dependerán de los resultados de las investigaciones y de las autorizaciones correspondientes.
En paralelo, la empresa analiza diferentes alternativas de crecimiento, entre ellas la producción de órganos en Argentina y el licenciamiento de su tecnología a organizaciones internacionales.
CrofaBiotech ya cuenta con una patente y busca aprovechar la infraestructura científica nacional para competir en un sector donde también trabajan empresas de Estados Unidos, China y Corea del Sur.
"Queremos desde Argentina, con ciencia argentina, con inversiones hechas en Argentina, impactar al mundo con tecnología de frontera", sostuvo Balbo.
El desafío empresarial será transformar los avances de laboratorio en una tecnología segura, eficaz y económicamente accesible, un proceso que todavía requiere años de investigación.
La historia de CrofaBiotech muestra cómo la combinación de conocimiento científico, experiencia médica y gestión empresarial puede impulsar emprendimientos tecnológicos desde Argentina, con capacidad para atraer inversiones y participar en investigaciones de alcance internacional.