Villa Urquiza, un pequeño pueblo de Entre Ríos ubicado a unos 40 kilómetros de la ciudad de Paraná, se consolidó como un destino turístico que combina playas, naturaleza e historia a orillas del río Paraná. Fundado en 1853 como la primera colonia agrícola militar de Argentina, el lugar atravesó diferentes etapas económicas hasta encontrar en el turismo una actividad que hoy atrae a visitantes interesados en descansar, recorrer sus paisajes y conocer su patrimonio histórico.
Su principal atractivo es la combinación de amplias playas de arena, barrancas naturales y calles arboladas, que lo convierten en una alternativa para quienes buscan una escapada de fin de semana sin alejarse demasiado de la capital entrerriana.
Durante el verano, el Balneario Municipal de Villa Urquiza se transforma en uno de los puntos más concurridos de la localidad. La costa cuenta con sectores habilitados para bañarse, servicio de guardavidas durante la temporada y espacios destinados al descanso y la recreación.
La cercanía al río Paraná permite disfrutar de jornadas de playa, actividades náuticas y paseos al aire libre. A diferencia de otros destinos turísticos de mayor tamaño, Villa Urquiza conserva un entorno de pueblo, con espacios verdes y construcciones que reflejan parte de su historia.
Uno de los recorridos más elegidos es el Camino Costero, que permite apreciar las barrancas, la vegetación y las vistas panorámicas del río. Se puede recorrer caminando o en bicicleta y representa una alternativa para conocer el paisaje fuera de la zona de playa.
El destino también ofrece propuestas vinculadas con la pesca embarcada, el kayak, los deportes náuticos y el senderismo, actividades que permiten aprovechar el entorno natural durante diferentes momentos del año.
Para quienes desean pasar más de un día, la localidad dispone de campings, alojamientos y establecimientos gastronómicos. Estas opciones facilitan las estadías de fin de semana y las visitas familiares.
Aunque el verano concentra buena parte de la actividad turística por el atractivo de las playas, la primavera también es una época elegida para recorrer los espacios verdes y disfrutar de temperaturas agradables junto al río.
La historia de Villa Urquiza comenzó mucho antes de su desarrollo como destino turístico. En 1853 fue fundada por disposición de Justo José de Urquiza bajo el nombre de Las Conchas, con el propósito de establecer una colonia agrícola militar.
Sus primeros habitantes fueron militares que habían participado de las campañas de Urquiza y que encontraron en la agricultura una posibilidad para establecerse y desarrollar actividades productivas.
Con el paso de los años, comenzaron a llegar inmigrantes provenientes de Alemania, Suiza, Francia y el País Vasco, quienes contribuyeron al crecimiento de la colonia y a la diversificación de sus actividades económicas.
En 1858, la localidad pasó a denominarse Colonia Urquiza y, en 1860, adoptó definitivamente el nombre de Villa Urquiza.
Durante sus primeras décadas, la economía estuvo vinculada principalmente con la producción agropecuaria y la actividad portuaria, favorecida por su ubicación estratégica sobre el río Paraná.
El puerto desempeñó un papel importante en el movimiento de productos y en la conexión con otras localidades de la región. Sin embargo, la expansión del ferrocarril modificó progresivamente las dinámicas comerciales y de transporte.
Con el tiempo, el pueblo comenzó a desarrollar nuevas actividades económicas y encontró en sus recursos naturales una oportunidad para impulsar el turismo.
Actualmente, el patrimonio histórico forma parte de los atractivos que complementan las propuestas recreativas de la costa.
Las calles de Villa Urquiza conservan viviendas antiguas, quintas y construcciones tradicionales que permiten reconocer distintas etapas de su desarrollo.
Entre los espacios culturales se encuentra el Museo Regional, instalado en un edificio que antiguamente funcionaba como almacén. Allí se preservan elementos vinculados con la historia de la comunidad y sus primeros habitantes.
Otra propuesta particular son los recorridos de necroturismo, una modalidad de turismo histórico que permite conocer antiguos cementerios y reconstruir aspectos de las comunidades que participaron en la formación de la localidad.
Estas actividades ofrecen una perspectiva diferente del destino y permiten complementar las visitas a la playa con experiencias relacionadas con la identidad cultural entrerriana.
La ubicación de Villa Urquiza representa otra de sus ventajas turísticas. Su cercanía con Paraná facilita los viajes cortos y permite organizar visitas de un día o escapadas de fin de semana.
El acceso a espacios naturales, las alternativas de alojamiento y la posibilidad de realizar actividades al aire libre favorecen la llegada de visitantes que buscan opciones de descanso dentro de Entre Ríos.
Villa Urquiza refleja la transformación de una antigua colonia agrícola y portuaria en un destino turístico que aprovecha su patrimonio histórico y su paisaje ribereño. Más de 170 años después de su fundación, el pueblo mantiene parte de su identidad original mientras sus playas y barrancas se convierten en protagonistas de una nueva etapa de desarrollo local.