La empresa argentina Biofilm, especializada en biotecnología aplicada al agro, invertirá más de US$ 7 millones para ampliar su capacidad industrial, desarrollar un centro propio de investigación y fortalecer su presencia en América Latina. El plan contempla aumentar la superficie de su planta de 4.800 a 11.000 metros cuadrados y avanzar en nuevas tecnologías orientadas a mejorar la productividad agrícola, en el marco de una estrategia de crecimiento basada en el desarrollo propio y la reinversión de recursos.
Fundada en 2016 por Rafael Jurado y Matías Lopresto, la compañía surgió a partir de una oportunidad identificada en el mercado argentino de insumos agrícolas: desarrollar soluciones biotecnológicas adaptadas a las necesidades de los productores. A diez años de su creación, busca consolidar su estructura industrial y tecnológica para acompañar la demanda y ampliar sus operaciones fuera del país.
El proyecto representa una nueva etapa para la firma, que comenzó comercializando productos formulados por terceros y luego incorporó capacidades de investigación y desarrollo para construir un portafolio propio. Actualmente, sus soluciones incluyen coadyuvantes, bioestimulantes, insumos biológicos, productos para nutrición vegetal y tratamientos de semillas.
La ampliación industrial permitirá incrementar el volumen de producción y preparar a la empresa para atender nuevos mercados. A su vez, la instalación de un centro de investigación apunta a fortalecer la generación de tecnologías biológicas y acelerar su aplicación en los sistemas agrícolas.

La inversión contempla aumentar la superficie de la planta industrial hasta alcanzar los 11.000 m². La obra busca acompañar la evolución comercial del negocio y dotar a Biofilm de una estructura acorde con sus objetivos de expansión.
El plan incorpora, además, un espacio destinado a la investigación de tecnologías biológicas, con equipamiento especializado y un invernadero. Estas instalaciones permitirán profundizar los desarrollos científicos y trabajar en la transferencia de nuevas soluciones hacia la producción agropecuaria.
La combinación de mayor capacidad industrial e investigación propia forma parte de una estrategia orientada a consolidar el posicionamiento de la compañía en el segmento de insumos biotecnológicos. El objetivo es desarrollar productos que respondan a los desafíos de los cultivos y contribuyan a mejorar la eficiencia de los procesos productivos.
La firma ya cuenta con una planta de 4.800 m², cuya construcción demandó una inversión superior a los US$ 10 millones y fue financiada íntegramente con capitales argentinos, según los antecedentes difundidos. La nueva ampliación permitirá más que duplicar la superficie industrial disponible.
En paralelo, la empresa proyecta ampliar su equipo profesional. Actualmente, cuenta con más de 35 trabajadores y una red de representantes y distribuidores que facilita la llegada de sus productos a distintas regiones agrícolas del país.
“Somos ambiciosos queremos duplicar nuestro equipo profesional. Creemos que es el momento de dar el paso”, señaló Matías Lopresto, socio y director de Marketing de Biofilm, en declaraciones reproducidas en la cobertura periodística del anuncio.

La evolución de Biofilm estuvo marcada por el paso de un modelo centrado en la comercialización a otro con mayor participación en el desarrollo de tecnología. En sus primeros años, la empresa trabajó con formulaciones de terceros, pero progresivamente incorporó capacidades técnicas para diseñar soluciones propias.
Ese cambio permitió ampliar su oferta y avanzar hacia una estructura en la que la innovación constituye uno de los ejes del negocio. La creación del nuevo centro de investigación busca profundizar ese proceso, con recursos destinados al desarrollo de productos biológicos y a la adaptación de tecnologías a las condiciones de la agricultura.
La compañía también apunta a fortalecer su presencia en América Latina. La expansión regional forma parte de sus objetivos comerciales para los próximos años y podría abrir nuevas oportunidades para sus desarrollos en mercados con necesidades productivas similares.
En términos de facturación, Biofilm se fijó como meta alcanzar los US$ 40 millones anuales en los próximos tres años. El cumplimiento de ese objetivo dependerá de la evolución de las ventas, la capacidad de producción y el avance de su estrategia comercial en la Argentina y el exterior.
El crecimiento de la empresa se financió mediante una combinación de créditos blandos y reinversión de recursos propios, sin recurrir a fondos de inversión ni a capital externo, de acuerdo con los antecedentes difundidos. Ese esquema acompañó la construcción de la planta actual y la consolidación de una estructura productiva local.
La estrategia se apoya en el desarrollo de soluciones vinculadas con una agricultura más eficiente y sustentable. Los productos de la compañía están orientados a mejorar el desempeño de los cultivos y aportar herramientas para optimizar el manejo de los sistemas productivos.
Al referirse al recorrido de la firma, Lopresto sostuvo: “Crecer en el agro argentino implica aprender a innovar incluso en contextos desafiantes. Estos diez años nos permitieron construir una empresa con bases sólidas en investigación y desarrollo de tecnologías que realmente responden a los desafíos productivos”.
Con la ampliación de su planta y la creación del centro de investigación, Biofilm busca fortalecer su capacidad para desarrollar y producir tecnología desde la Argentina, ampliar su escala industrial y competir en otros mercados de la región, según informó Forbes.