La carne colombiana a Filipinas ya tiene vía libre: Colombia obtuvo la admisibilidad sanitaria para exportar carne bovina y porcina a ese país asiático, según informó el diario El Colombiano el 1 de octubre de 2026. La apertura suma un nuevo destino en Asia para la cadena cárnica colombiana y sus exportadores.
De acuerdo con datos de Comtrade de Naciones Unidas citados por el Gobierno de Colombia, Filipinas compró al mundo cerca de 750.000 toneladas de carne bovina y porcina en los últimos cuatro años, por un valor aproximado de 2.200 millones de dólares.
El resultado forma parte de la estrategia de comercio exterior del presidente Abelardo de la Espriella, orientada a ampliar los mercados para la oferta exportadora del país. El ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, afirmó: "Este es un resultado de país que celebramos". Según el ministro, la apertura surgió del trabajo conjunto entre los sectores público y privado y aporta a la diversificación exportadora en Asia.
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo ha señalado en distintos procesos de apertura que el trabajo conjunto con las autoridades sanitarias y el sector privado es determinante para lograr el acceso de productos pecuarios a nuevos mercados.
La admisibilidad sanitaria es el paso previo para operar. El siguiente corresponde a las empresas, que deberán cumplir los requisitos del mercado filipino y concretar acuerdos con compradores de ese país. La apertura no implica por sí sola que las exportaciones alcancen volúmenes altos de inmediato.
Colombia ya exporta carne a otros destinos, lo que según El Colombiano muestra que la industria cuenta con experiencia en operaciones internacionales. Estos son los datos de enero a julio de 2026:
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Producto |
Volumen |
Valor |
Destinos |
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Carne porcina |
199,9 toneladas |
US$ 583.159 |
Venezuela |
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Carne bovina |
474,1 toneladas |
US$ 3,3 millones |
Argelia, Chile, Líbano, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Curazao y Venezuela |
Filipinas se suma a esa lista como alternativa en Asia y amplía la presencia de la oferta pecuaria colombiana fuera de sus mercados tradicionales. Entre los posibles beneficiarios de la apertura figuran:
El Gobierno colombiano presenta la diplomacia económica como una herramienta para abrir mercados, facilitar negocios para la producción nacional y reducir la concentración de las ventas externas. El desafío será transformar la autorización en operaciones sostenibles, con precio, calidad, volumen y requisitos sanitarios acordes con el mercado filipino.