El mercado de carbono en Misiones podría abrir nuevas fuentes de ingresos para productores forestales y agropecuarios mediante proyectos de captura o reducción de emisiones y certificaciones ambientales. La posibilidad se analizó el 14 de octubre de 2026 en una reunión realizada en la Cámara de Representantes provincial, donde el ingeniero agrónomo Diego Chifarelli, investigador de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), expuso oportunidades y dificultades para desarrollar estas iniciativas, según publicó ArgentinaForestal.com.
El encuentro abordó alternativas vinculadas con el bosque nativo, las plantaciones de yerba mate y los sistemas silvopastoriles. Sin embargo, los costos de medición, validación y certificación representan una barrera, especialmente para establecimientos de pequeña escala.
La discusión se desarrolló en un ámbito legislativo provincial y reunió a representantes institucionales y del sector productivo. El objetivo fue explicar cómo funcionan los créditos de carbono, qué condiciones se necesitan para certificar proyectos y qué posibilidades existen para vincular la producción con la captura de carbono y la reducción de emisiones.
Durante la exposición, Chifarelli identificó dos vías principales para los productores de Misiones.
La primera consiste en diferenciar productos mediante atributos ambientales verificables, como la certificación de carbono neutralidad. Estas herramientas pueden resultar relevantes para acceder a mercados que solicitan información sobre la huella ambiental de los productos y sus procesos de producción.
La segunda alternativa es desarrollar proyectos que permitan medir y certificar la captura o reducción de emisiones para generar créditos de carbono comercializables. En esos casos, los productores o las empresas podrían obtener ingresos adicionales si cumplen con los requisitos técnicos y los estándares de certificación correspondientes.
El acceso a estos mercados no es automático. Para generar créditos, los proyectos deben demostrar resultados ambientales medibles y verificables, de acuerdo con la metodología aplicable.
El bosque nativo constituye una de las áreas de interés para desarrollar iniciativas de captura de carbono en Misiones. Chifarelli también mencionó las plantaciones de yerba mate y los sistemas silvopastoriles como alternativas que pueden vincular la actividad productiva con objetivos ambientales.
En el caso de la yerba mate, el investigador señaló que existen estudios que midieron la huella de carbono de la cadena productiva y las reservas de carbono presentes en las plantaciones. Esa información permite evaluar el desempeño ambiental de la actividad y explorar posibilidades de diferenciación comercial.
Los sistemas silvopastoriles, que combinan árboles y ganado, también presentan oportunidades. La presencia de árboles puede contribuir a la captura de carbono y permitir el desarrollo de proyectos que, si cumplen con las metodologías y los estándares correspondientes, podrían acceder al mercado de créditos.
Estas posibilidades requieren estudios específicos y mecanismos de verificación. No alcanza con desarrollar una práctica considerada sostenible: los resultados deben poder medirse y validarse para obtener una certificación reconocida.
El presidente de la Cámara de Representantes de Misiones, Sebastián Macias, destacó la importancia de incorporar conocimientos sobre nuevas herramientas vinculadas con la producción y el cuidado ambiental.
“Pensar en la Misiones que queremos para el futuro” también implica incorporar conocimiento para que, desde las leyes, se puedan acompañar los procesos que permitan preservar el ambiente, consideró Macias.
La diputada provincial Rosa Kurtz, quien impulsó la actividad junto con Chifarelli, explicó que el objetivo era acercar información a los legisladores sobre el funcionamiento de los créditos de carbono y las posibilidades de certificación.
Kurtz también planteó que estos mecanismos podrían contribuir a diversificar los ingresos de los productores misioneros, en un contexto de dificultades para algunas actividades tradicionales, entre ellas la yerba mate.
La legisladora sostuvo que conocer en profundidad el mercado constituye un paso previo a cualquier avance regulatorio, para establecer bases sólidas y evitar decisiones que puedan perjudicar a los productores.
Las declaraciones expresan posiciones de los participantes sobre las oportunidades económicas y ambientales del mercado. La reunión no implica, por sí misma, que se haya aprobado una nueva regulación provincial.
Uno de los desafíos identificados es la estructura productiva de Misiones, donde predominan los establecimientos de pequeña escala. Los gastos vinculados con la medición de emisiones, la certificación y el acceso a los mercados pueden dificultar la participación individual.
Ante ese escenario, Chifarelli planteó la necesidad de analizar mecanismos que permitan agrupar productores y compartir costos. Los proyectos colectivos podrían facilitar el acceso a herramientas que resultan difíciles de afrontar para un establecimiento por sí solo.
La alternativa permitiría evaluar iniciativas conjuntas tanto en actividades forestales como agropecuarias, siempre que existan condiciones para medir y verificar los resultados ambientales.
El desafío para Misiones será profundizar el conocimiento técnico, estudiar modelos de implementación y definir cómo compatibilizar la conservación de los recursos naturales con oportunidades de ingresos para los productores.