El gobierno de Jujuy dio un paso clave para consolidar su perfil productivo en el Norte Grande tras concretar este jueves 15 de octubre una cumbre estratégica con directivos del Banco Mundial, con el objetivo de estructurar el Programa de Infraestructura Resiliente para el Desarrollo Económico, una iniciativa orientada a atraer inversiones, dinamizar el comercio regional y garantizar la logística que demandan los proyectos mineros en expansión.
La hoja de ruta del programa se sostiene sobre tres pilares de fuerte impacto económico: la intervención integral de la Ruta Provincial 1, la construcción de un Centro de Transferencia y Carga para optimizar la cadena logística y el fortalecimiento directo de las redes operativas vinculadas a la minería. Con este esquema, la provincia busca transformar los recursos naturales en un motor de empleo industrial y desarrollo territorial sostenible.
En el encuentro oficial participaron el gobernador Carlos Sadir, el ministro de Hacienda y Finanzas, Federico Cardozo, el ministro de Infraestructura, Carlos Stanic, y el ministro de Minería, José Gómez. Por el lado del organismo multilateral, la delegación estuvo encabezada por Peter Siegenthaler, director de división del Banco Mundial para Argentina, Paraguay y Uruguay.
Al finalizar la reunión, Siegenthaler definió la jornada como “muy productiva” y remarcó la importancia de alinear las obras de transporte e infraestructura con el crecimiento de la actividad extractiva para maximizar las oportunidades del sector privado y generar valor local. Además, enfatizó el compromiso de la entidad en acompañar emprendimientos que integren la mitigación de impactos ambientales y sociales.
En esa misma línea, el ministro José Gómez señaló que la misión internacional se encuentra en una etapa definitoria. La agenda de trabajo contempla inspecciones técnicas de campo en yacimientos y emprendimientos mineros de la provincia para diagnosticar in situ la capacidad logística, las necesidades viales y el verdadero potencial exportador de la región.
Con este megaproyecto, la gestión jujeña busca afianzar un corredor productivo estratégico capaz de conectar la producción minera local con los mercados internacionales, consolidando a la provincia como un nodo atractivo para el capital global.