La industria de la nutrición animal en Argentina mueve alrededor de US$ 15.000 millones al año y emplea a cerca de 40.000 personas. Según publicó Agrofy News el 16 de octubre de 2026, Alejandro Bravo, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA), consideró que la actividad podría duplicar su tamaño en cinco años si se consolidan la apertura de mercados y los negocios internacionales.
Bravo planteó que el país cuenta con condiciones para ampliar su participación en los mercados internacionales de proteína animal. En una entrevista con el programa La Posta, vinculó esa oportunidad con la apertura de nuevos destinos y con la posibilidad de agregar valor a la producción agropecuaria mediante la transformación de granos en carne, huevos y otros alimentos de origen animal.
El titular de CAENA distinguió el tamaño del negocio de la nutrición animal del impacto económico del conjunto de las cadenas productivas relacionadas. Según las cifras que compartió, la industria de nutrición animal genera unos US$ 15.000 millones por año. En tanto, las cadenas vinculadas con la producción de carne, porcinos y huevos alcanzan aproximadamente US$ 60.000 millones, equivalentes al 9,5% del producto bruto interno, y reúnen alrededor de 700.000 puestos de trabajo.
Uno de los ejemplos señalados por Bravo es el maíz. Argentina exporta alrededor de 15 millones de toneladas de ese grano sin procesar, según indicó, y una parte podría destinarse a producir proteína animal. El planteo pone el foco en la oportunidad de sumar etapas de producción dentro del país, aunque su concreción depende de condiciones comerciales y productivas.
Bravo lo resumió de la siguiente manera:“Argentina todavía produce alrededor de 15 millones de toneladas de maíz que exportamos tal cual. Nos queda la posibilidad de transformar eso en proteínas”
La declaración corresponde a Alejandro Bravo, presidente de CAENA, en la entrevista difundida por Agrofy News.
La posibilidad de duplicar el tamaño de la industria en cinco años es una proyección expresada por Bravo, no un resultado asegurado. Entre los destinos que mencionó como oportunidades para la proteína animal argentina figuran el sudeste asiático, Europa y Estados Unidos.
Aunque el consumo interno puede seguir expandiéndose, el directivo señaló que la apertura comercial y el desarrollo de negocios internacionales forman parte de las alternativas para impulsar el crecimiento de la actividad.
Para competir con productores de peso como Brasil, Estados Unidos y Australia, la cadena necesita sostener niveles adecuados de eficiencia productiva y responder a los requisitos de los compradores. En ese escenario, la nutrición animal se vincula con la capacidad de convertir insumos en proteína y con el desempeño general de las actividades ganaderas.
Bravo identificó la bioseguridad, la eficiencia productiva y el impacto ambiental como factores centrales para fortalecer la cadena. Los problemas sanitarios pueden limitar el acceso a determinados mercados, mientras que la recuperación de esos destinos puede demandar tiempo. Como ejemplo de ese riesgo, mencionó la gripe aviar.
Las exigencias comerciales también incluyen aspectos ambientales, entre ellos la huella de carbono y la deforestación. Para el presidente de CAENA, las condiciones productivas favorables deben acompañarse con medidas que permitan atender esos requisitos y sostener la competitividad internacional.
En relación con las oportunidades de crecimiento, Bravo sostuvo:“Entendemos que, más allá de que Argentina tiene condiciones muy buenas para la producción de proteína animal, se están dando una serie de condiciones en la apertura de nuevos mercados que le permitirían dar un salto cuántico a la industria”
La declaración fue realizada por Alejandro Bravo en la entrevista con La Posta, reproducida por Agrofy News.
El Congreso de Nutrición Animal de CAENA está programado para el jueves 22 de octubre de 2026, desde las 8:30, en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. La convocatoria lleva el lema “Argentina 2026: el año de la proteína animal”.
Al 19 de octubre de 2026, el encuentro todavía no se había realizado, por lo que su agenda debe entenderse como una actividad programada.
Según el adelanto de Bravo, las exposiciones incluirán la evolución de la demanda mundial de proteína animal, las condiciones sanitarias y las herramientas para mejorar la productividad. También se prevén contenidos sobre producción porcina, huevos y leche, además de un espacio dedicado a la acuicultura.
Entre los temas mencionados figuran la producción de truchas en el sur argentino y las posibilidades de desarrollar salmonicultura en aguas nacionales.
El crecimiento proyectado para la nutrición animal dependerá, de acuerdo con el planteo del titular de CAENA, de convertir las oportunidades comerciales en actividad sostenida. La transformación de granos, la eficiencia productiva, la bioseguridad y la respuesta a las exigencias ambientales aparecen como factores relevantes para ampliar mercados y agregar valor a las cadenas ganaderas.