La producción tabacalera mundial necesita ajustarse a la demanda para evitar una mayor presión sobre los precios, advirtió la Asociación Internacional de Productores de Tabaco (ITGA) tras renovar sus autoridades en una asamblea realizada en Dortmund, Alemania, durante InterTabac. El 19 de octubre de 2026, AgroNoa informó que Marcílio Drescher fue confirmado como presidente electo, en reemplazo de José Javier Aranda, quien concluyó un mandato de cuatro años.
Al despedirse de la conducción, Aranda planteó que aumentar los volúmenes producidos no garantiza una mejora de los ingresos. Según su análisis, cuando la oferta crece por encima de la demanda, el ajuste recae sobre los precios que reciben los productores.
El dirigente también señaló que el mercado internacional muestra una menor disposición a absorber tabaco que en períodos anteriores. En ese contexto, pidió atender las señales comerciales y priorizar una planificación productiva que tenga en cuenta las necesidades de los compradores.
La renovación de autoridades se produjo en un escenario de dificultades económicas, mayores exigencias regulatorias y demandas de sostenibilidad y trazabilidad. La organización busca fortalecer la representación internacional de los productores y ampliar su participación en las decisiones que afectan al sector.
La relación entre oferta, demanda y precios fue uno de los ejes centrales del mensaje de Aranda. El presidente saliente sostuvo que los aumentos de producción están afectando los valores comerciales y que productores de numerosos países expresaron disconformidad con los precios ofrecidos durante 2026.
El dirigente resumió su planteo con una frase directa: “Producir más no significa necesariamente ganar más”.
La advertencia apunta a la posibilidad de que una expansión productiva sin un crecimiento equivalente de la demanda termine reduciendo los ingresos de los establecimientos tabacaleros.
Para la ITGA, la planificación debe considerar las señales del mercado y evitar que los incrementos de volumen se conviertan en un factor de deterioro de los precios.
La cuestión tiene relevancia para los productores porque sus resultados económicos no dependen únicamente de cuánto tabaco logran cosechar. También influyen los valores de venta, las condiciones comerciales y la capacidad de colocar la producción.
Aranda encabezó la ITGA durante cuatro años. En su balance, destacó que la organización atravesó una etapa institucional delicada y que debió elaborar, junto con el Secretariado, un plan de contingencia para sostener su funcionamiento.
Según su declaración, el compromiso de los miembros permitió superar esa situación y fortalecer la estructura de representación.
Durante su gestión, la entidad amplió la participación de organizaciones productoras, restableció contactos con miembros que habían dejado de participar y profundizó la cooperación con InterTabac e InterSupply.
La organización también promovió una mayor coordinación entre representantes de las Américas y mantuvo su trabajo en África.
Entre las iniciativas desarrolladas durante 2026, la ITGA realizó un estudio sobre ingresos dignos que contó con la participación de más de 700 productores.
Aranda destacó que la trayectoria de 43 años de la entidad constituye una base para intervenir en discusiones regionales e internacionales. También agradeció a los miembros y al Secretariado por el respaldo recibido durante su mandato.
Aunque dejó la presidencia, manifestó su disposición a continuar colaborando con la organización.
Marcílio Drescher, presidente de la Asociación de Productores de Tabaco de Brasil (Afubra), fue confirmado como presidente electo de la ITGA.
Su agenda contempla tres prioridades principales:
Fortalecer la representación: ampliar la participación de los productores en las decisiones que afectan al sector.
Mejorar la comprensión de la realidad económica: dar mayor visibilidad a los ingresos y las condiciones de vida de las comunidades tabacaleras.
Sostener la viabilidad productiva: acompañar la adaptación a las nuevas exigencias comerciales, regulatorias y ambientales.
Drescher planteó que buscará aprovechar el trabajo realizado por la conducción anterior y profundizar la coordinación entre las organizaciones que representan a los productores.
La estrategia también incluye reforzar los vínculos regionales y ampliar la presencia institucional en Asia y Europa.
Además de los precios, la ITGA enfrenta un escenario de mayor escrutinio regulatorio. Aranda mencionó el proceso de consulta sobre la Directiva Europea de Productos del Tabaco y las negociaciones internacionales vinculadas con las políticas de control del tabaco.
El dirigente sostuvo que la entidad necesita mantener una participación activa en esas discusiones para defender los intereses de las comunidades productoras.
“No podemos permitirnos estar ausentes de estas conversaciones”, afirmó.
La organización también considera necesario ampliar la cooperación entre sus miembros para mejorar la representación internacional y coordinar posiciones frente a las decisiones regulatorias.
A estas cuestiones se suman las exigencias de trazabilidad y sostenibilidad que forman parte de los cambios del mercado. Para los productores, la adaptación a esos requisitos se incorpora a un escenario que ya presenta desafíos relacionados con los precios y los ingresos.
La nueva conducción deberá equilibrar esos factores con la necesidad de sostener la actividad económica de las comunidades tabacaleras.
La renovación de la ITGA marca una continuidad institucional con nuevas prioridades de representación. La organización busca consolidar el trabajo de los últimos años y ampliar su capacidad de interlocución frente a gobiernos, organismos internacionales y actores comerciales.
El llamado a ajustar la producción a la demanda introduce una cuestión económica central: el volumen cosechado debe guardar relación con las posibilidades de colocación en el mercado.
La advertencia de Aranda no implica que reducir la producción sea una solución uniforme para todos los países. Su planteo apunta a que los productores incorporen las señales de demanda y los precios a sus decisiones productivas.
Con Drescher como presidente electo, la ITGA buscará fortalecer la voz colectiva del sector, mejorar la visibilidad de sus condiciones económicas y acompañar la adaptación a las exigencias regulatorias y comerciales.