La identificación genética de cultivares de pecán permite comprobar qué material se encuentra en cada árbol y elegir combinaciones que favorezcan la polinización. El INTA desarrolló una metodología basada en marcadores microsatélites, observaciones fenológicas y características de las nueces, según informó Argentina.gob.ar el 21 de octubre de 2026.
El trabajo forma parte del programa de introducción, multiplicación, evaluación y conservación de cultivares de la Estación Experimental Agropecuaria Delta del Paraná. Ana Laura Grassi, especialista del INTA a cargo de los relevamientos fenológicos, explicó el marco de evaluación de los materiales incorporados al programa.
El equipo toma muestras de hojas, extrae el ADN y analiza marcadores microsatélites. Estas secuencias cortas se repiten en el genoma y presentan variaciones entre individuos, lo que permite construir perfiles genéticos y distinguir cultivares. Los datos moleculares se complementan con observaciones del ciclo de las plantas y rasgos de las nueces.
Carolina Martínez, investigadora del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABiMo) del INTA, explicó que el procedimiento es comparable con las pruebas de filiación utilizadas en humanos. Juan Gabriel Rivas, especialista en genotipado molecular del mismo instituto, describió el perfil de ADN como una huella genética para diferenciar árboles.
La identificación tiene consecuencias prácticas. El pecán es dicógamo: en cada cultivar, la liberación de polen y la receptividad del estigma ocurren en momentos diferentes. Por eso se combinan cultivares protándricos o tipo I con protogínicos o tipo II para favorecer la polinización y el cuajado de frutos.
Enrique Frusso, referente del cultivo de pecán en el INTA, advirtió que una identificación incorrecta puede hacer fallar esa combinación. Conocer la identidad de cada árbol ayuda a comprobar que la planta corresponda al cultivar declarado y a seleccionar materiales según el ambiente.
La información del INTA indica que hay 20 cultivares inscriptos en el Instituto Nacional de Semillas (INASE). Otros 14 materiales avanzan en tareas de descripción y caracterización para una futura presentación al Registro Nacional de Cultivares. La EEA Delta del Paraná conserva materiales introducidos e identificados y dos desarrollados por el organismo.
Los resultados se presentarán en el IV Simposio Sudamericano de Pecán y la Convención Anual de la CAPPECÁN, previsto del 28 al 30 de octubre de 2026 en Tucumán y Catamarca. El encuentro es organizado por el INTA junto con Embrapa, de Brasil, e INIA, de Uruguay, con participación de instituciones del sector.
La metodología de laboratorio está disponible para analizar muestras cuando existen dudas sobre la identidad de árboles correspondientes a cultivares inscriptos por el INTA en el registro del INASE.