La localidad de Fuerte Esperanza, en la provincia del Chaco, fue escenario de un remate ganadero que reunió 386 animales de pequeños y grandes productores, con el acompañamiento del Gobierno provincial a través de su programa de remates asistidos. La jornada permitió comercializar hacienda de calidad, obtener resultados favorables en los precios y reducir los gastos que habitualmente enfrentan los productores para acceder al mercado.
El encuentro representó un impulso para la actividad ganadera del interior chaqueño, especialmente para los establecimientos que necesitan alternativas de comercialización más accesibles y competitivas.
El ministro de la Producción de Chaco, Oscar Dudik, destacó la participación de los productores y el impacto del programa provincial, que busca facilitar la venta de animales y mejorar las condiciones comerciales del sector.
“Este remate histórico en Fuerte Esperanza demuestra que, cuando acompañamos al productor y generamos las condiciones necesarias para comercializar su hacienda, se abren nuevas oportunidades para el desarrollo de la ganadería chaqueña”, expresó el funcionario.

Uno de los principales beneficios del sistema es la eliminación de comisiones y derechos de pista, dos costos que suelen formar parte de las operaciones de comercialización ganadera.
En esta oportunidad, el Gobierno provincial también brindó asistencia para cubrir el transporte de los animales, lo que permitió disminuir los gastos de flete y facilitar la participación de productores de la región.
Esta modalidad busca que una mayor proporción del ingreso obtenido por la venta de hacienda quede en manos de quienes desarrollan la actividad productiva.
Para los pequeños ganaderos, la reducción de estos costos resulta especialmente importante, ya que los gastos de traslado y comercialización pueden representar una parte significativa del valor de sus operaciones.
Dudik explicó que el objetivo es ampliar las oportunidades de venta y acercar herramientas comerciales a distintas localidades del territorio chaqueño.
“Queremos que nuestros productores puedan vender su hacienda con buenos precios y sin que los costos de comercialización se lleven una parte importante de su esfuerzo. Por eso, los remates asistidos son una herramienta concreta para acompañar al campo chaqueño”, sostuvo.
El programa permite reunir animales de distintos establecimientos en una misma jornada de comercialización, lo que facilita la participación de compradores y vendedores.
Además, la concentración de hacienda contribuye a generar una oferta más amplia y condiciones para que los productores puedan presentar sus animales ante un mercado organizado.
En Fuerte Esperanza, la participación de 386 animales reflejó la convocatoria alcanzada por la iniciativa y el interés de los establecimientos ganaderos de la zona.
La jornada contó con ejemplares destacados por su calidad y operaciones que, de acuerdo con la información oficial, registraron buenos precios. No obstante, no se difundieron valores promedio por categoría ni el monto total comercializado.

El ministro remarcó que el acompañamiento estatal apunta a fortalecer la rentabilidad de los productores mediante la reducción de gastos asociados con la venta de hacienda.
“El objetivo es que el productor sea el principal beneficiado. Eliminar estos costos significa darle mejores condiciones para vender su hacienda, cuidar el resultado de su trabajo y seguir apostando a la producción”, afirmó Dudik.
La actividad también contó con la participación de la subsecretaria de Ganadería, Mariela Kasko, y del presidente de Chafor, Daniel Fontana, quienes acompañaron el desarrollo de la jornada.
La operatoria comercial estuvo a cargo de la consignataria Iván L. O. Farrel S.R.L., responsable de llevar adelante el remate y organizar las operaciones de compraventa.
La presencia de autoridades provinciales y representantes del sector productivo permitió reforzar el trabajo conjunto para ampliar las herramientas disponibles para la ganadería regional.
Los remates asistidos forman parte de una estrategia orientada a mejorar el acceso de los productores a canales formales de comercialización, especialmente en zonas donde las distancias y los costos logísticos pueden dificultar la venta de animales.
En localidades del interior chaqueño, contar con espacios de comercialización cercanos representa una oportunidad para reducir traslados, mejorar la organización de las ventas y fortalecer los vínculos entre productores y compradores.
La iniciativa también busca acompañar a los establecimientos de menor escala, que habitualmente disponen de menos recursos para afrontar gastos comerciales y logísticos.
La posibilidad de participar en remates organizados con asistencia provincial permite ampliar sus alternativas de venta y generar mejores condiciones para sostener la actividad.
El desarrollo de este tipo de encuentros también puede contribuir a dinamizar las economías locales, debido al movimiento que generan el transporte de animales, los servicios vinculados con la ganadería y las operaciones comerciales.
En este contexto, la producción bovina constituye una actividad relevante para numerosas familias y establecimientos rurales del Chaco.
El fortalecimiento de los canales de comercialización representa una herramienta para acompañar su desarrollo y promover una mayor participación de productores de distintas escalas.
El resultado del remate de Fuerte Esperanza pone de manifiesto la importancia de contar con mecanismos que faciliten el acceso al mercado y reduzcan los costos de venta.
Con 386 animales concentrados y el acompañamiento del Gobierno provincial, la jornada permitió fortalecer la comercialización ganadera y generar nuevas oportunidades para los productores del interior chaqueño.
La continuidad de los remates asistidos aparece como una alternativa para ampliar la participación de los establecimientos rurales, sostener la actividad productiva y mejorar las condiciones de comercialización de la hacienda en la provincia.